El rey Carlos III, en Cambridge, el pasado mes de julio.

El rey Carlos III, en Cambridge, el pasado mes de julio. GTRES

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"Estuve a punto de morir": el rey Carlos III recuerda el día que casi pierde la vida por una fatal avalancha de nieve en 1988

En un encuentro con el equipo de rescate de montaña de Assynt en el Castillo de Mey, en Escocia, el soberano ha rememorado uno de sus días más oscuros.

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El 10 de marzo de 1988 marcó un antes y un después en la vida del rey Carlos III (77 años). Ese día, el Jefe de Estado del Reino Unido sobrevivió a una avalancha mortal.

Todo sucedió mientras esquiaba fuera de pista en el centro turístico de Klosters, en Suiza. El monarca practicaba el deporte alpino junto a un guía de montaña, Bruno Sprecher, un policía suizo y un pequeño grupo de amigos.

En torno a las 14:45 horas, tras varios días de intensas nevadas, una enorme capa de nieve se desprendió repentinamente por encima de ellos. Se encontraban a unos 1.800 metros de altura en la montaña Gotschnagrat. Se trataba de una pista no marcada y de alta dificultad conocida como Wang run. El alud los pilló por sorpresa.

El derrumbe arrastró a dos personas del grupo. El mayor Hugh Lindsay, de 34 años, amigo íntimo de Carlos y antiguo caballerizo de la reina Isabel II, cayó 400 metros por la ladera. Murió en el acto.

Patricia Palmer-Tomkinson, otra amiga de la comitiva, sobrevivió pero sufrió heridas graves en las piernas y lesiones pulmonares.

El entonces príncipe de Gales logró esquiar hasta un lugar seguro y colaboró en las tareas de emergencia antes de ser evacuado en helicóptero. Fue una experiencia traumática que, a sus 77 años, es incapaz de olvidar.

"Un momento crítico"

El pasado lunes, 3 de agosto, durante su reunión con miembros del equipo de rescate de montaña de Assynt en el Castillo de Mey, la antigua residencia de la reina madre cerca de John O'Groats y donde ha comenzado sus vacaciones de verano, el rey ha recordado su experiencia cercana a la muerte.

Fue un suceso, tal y como ha rememorado, imposible de borrar: le costó la vida a uno de sus amigos más cercanos. El repentino alud de nieve acabó con la vida del mayor que durante años fue el fiel escudero de la familia, mientras que su íntima Patricia resultó gravemente herida.

Durante el evento especial que conmemoró el 50 aniversario del citado grupo, el soberano calificó el incidente como "un momento crítico", tal y como ha adelantado The Times.

El jefe del equipo de rescate, Ben Dyson, ha deslizado al diario británico que Carlos III "habló del incidente en el que estuvo a punto de caer en esa avalancha, en el contexto de los peligros que entrañan las montañas. Dijo que 'estuvo muy cerca'".

"Estuve a punto de morir", recordó el soberano a los miembros del equipo de salvamento.

"Obviamente, después de todos estos años, todavía lo recuerda vívidamente, pero le había dado una idea del valioso trabajo que hacemos y de los peligros a los que nos enfrentamos", ha destacado Dyson.

El rey Carlos III, en la estación suiza de Klosters, en 1997.

El rey Carlos III, en la estación suiza de Klosters, en 1997. GTRES

Una avalancha mortal

El entonces príncipe Carlos estaba esquiando fuera de pista en las afueras de la estación suiza de Klosters cuando ocurrió el incidente.

La princesa Diana y Sarah Ferguson (66) se encontraban en el viaje de vacaciones de invierno, pero se habían quedado en el chalé y no estaban en la montaña en ese momento.

Según los relatos de la prensa de la época, Carlos y la mayor parte del grupo lograron ponerse a salvo. A excepción de Lindsay y Palmer-Tomkinson, todos ellos pudieron resguardarse a tiempo.

Carlos III y Diana, en una imagen de archivo.

Carlos III y Diana, en una imagen de archivo. GTRES

Tras el accidente, Carlos y su entonces esposa acompañaron el féretro del mayor Lindsay de regreso al Reino Unido. Allí fue recibido con una guardia de honor de su regimiento.

Su funeral tuvo lugar el 17 de marzo de 1988 en la Real Academia Militar de Sandhurst, y contó con la asistencia de la reina Isabel, Carlos, Diana, así como del expríncipe Andrés (66) y su entonces mujer.

En contra de los deseos de la viuda del mayor Lindsay, Sarah Horley, el fatal incidente fue escenificado en la cuarta temporada de The Crown, la aclamada serie de Netflix basada en la biografía de los miembros del clan Windsor.

Carlos III de Inglaterra sobrevivió a un alud de nieve cuando esquiaba fuera de pista en Klosters, Suiza.

Carlos III de Inglaterra sobrevivió a un alud de nieve cuando esquiaba fuera de pista en Klosters, Suiza. GTRES

La afición del rey Carlos por el esquí

La relación del rey Carlos III con el esquí es profunda y de larga data. Y ha estado marcada tanto por su gran pasión por este deporte como por momentos divertidos como trágicos, como el famoso alud.

Desde finales de los años 70, el entonces Príncipe de Gales convirtió la exclusiva estación de esquí de Klosters, en los Alpes suizos, en su destino habitual cada invierno.

Acompañado a lo largo de los años por la princesa Diana, sus hijos Guillermo (44) y Harry (41), y amigos cercanos, durante décadas fue una figura emblemática de la zona. De hecho, la estación bautizó dos telesillas del teleférico en su honor.

Klosters, además, era el lugar predilecto de los paparazzi para fotografiar a la familia real. Tal era la presencia de las cámaras que en enero de 1980, cansado del acoso mediático pero haciendo alarde de su sentido del humor, el monarca apareció en las pistas disfrazado con una enorme nariz postiza, gafas redondas y bigote.

Al día siguiente, los fotógrafos le respondieron apareciendo con narices de payaso. Un gesto que el príncipe encajó entre risas.

En febrero de 2025, durante una visita a Teeside, el monarca decidió colgar los esquís definitivamente. Tras más de 45 años esquiando ininterrumpidamente, le confesó a un periodista suizo: "Creo que mis días de esquí han quedado atrás".

Lo cierto es que ya en 2023 había suspendido su viaje a este rincón por precaución para evitar cualquier posible lesión antes de su ceremonia de coronación.

Posteriormente, confirmó que dejaba la práctica de este deporte debido al desgaste físico y a las secuelas acumuladas en la espalda tras sus años jugando al polo.

Carlos III sigue siendo el mecenas del equipo de rescate de montaña de Braemar, un papel que en su día desempeñó su difunto padre, el príncipe Felipe de Edimburgo. Y, aunque ya no va a Klosters, el lugar sigue asociado, indefectiblemente, a su figura.

También a la de sus hijos. Fue allí donde el príncipe Guillermo y su esposa, Kate Middleton (44), fueron fotografiados por primera vez en 2004, al comienzo de su romance.