Castillo de Peracense.

Castillo de Peracense. Turismo de Aragón

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El castillo medieval mejor conservado de España: del siglo XIII, con murallas imponentes y perfecto para una escapada

El color de la piedra de esta fortificación hace que parezca casi una continuación de la roca en la que está erigida.

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Imagina un castillo donde no se diferencie la roca de la fortificación, donde la montaña hubiera decidido levantarse en forma de muralla. Un lugar donde los tonos rojizos del terreno se funden con los muros.

El silencio es absoluto, solo está interrumpido por el viento que recorre la piedra y se cuela entre torres y pasadizos.

Así es el Castillo de Peracense, una fortaleza única donde la piedra, el color y el paisaje se funden en un escenario imponente, casi inexpugnable.

Castillo de Peracense

Castillo de Peracense Patrimonio Cultural de Aragón

Se alza a los pies de la Sierra Menera sobre un espolón de arenisca. Situada en Aragón, es una de las fortificaciones medievales más impresionantes y mejor conservadas de todo Aragón.

Ubicado en la pequeña localidad turolense de Peracense, el castillo vigila un territorio de transición históricamente disputado entre el Reino de Aragón y el de Castilla, convirtiéndose en hito de defensa, memoria y paisaje en el sur de Teruel.

La ocupación del lugar se remonta a la Edad de Bronce, cuando el peñasco servía ya de refugio y emplazamiento defensivo. Con los siglos, el enclave pasa a manos de los íberos y, más tarde, de los musulmanes, que levantan una pequeña fortificación en la parte alta del cerro, aprovechando su posición dominante sobre el valle.

Es, sin embargo, en el siglo XIII cuando el castillo adquiere su forma actual. Tras la conquista cristiana en la zona, la Corona de Aragón ordena la construcción de una fortaleza de mayores proporciones para vigilar la frontera.

Tras siglos de esplendor y relevancia militar, se restauró en el siglo XX y fue declarado Bien de Interés Cultural.

El castillo se organiza en tres recintos concéntricos escalonados sobre la roca, cada uno pensado para un tipo de población: el recinto exterior, intermedio y superior.

Sus murallas son escalonadas y sus torreones rectangulares. Además, uno de los elementos más curiosos del castillo es su sistema de captación de agua. Canales tallados en la roca recogían las escasas lluvias y las conducían hasta aljibes excavados en la piedra, capaces de almacenar decenas de miles de litros.

Aunque el castillo es su protagonista indiscutible, el casco histórico de Peracense y su entorno completan la experiencia. El pueblo, muy pequeño, conserva calles de piedra rodeno, algunas casas tradicionales de los siglos XVII y XVIII y el Ayuntamiento, construido en el mismo material rojizo.

El edificio religioso más destacado es la iglesia parroquial dedicada a San Pedro con una torre de cantería de alrededor de 30 metros de altura.

El color rodeno rojizo mencionado en el castillo hace que la fortaleza parezca casi una continuación de la roca, mezclándose con el paisaje de la sierra.

En los últimos años, el Castillo ha cobrado vida gracias a eventos como las "Citas con autor", que han traído a Peracense a escritores e ilustradores conocidos.

Con todo esto, Peracense mantiene un tono tranquilo y poco turístico, lo que convierte la visita al castillo en una experiencia casi privada, lejos de aglomeraciones.