El municipio donde desconecta Florentino Fernández

El municipio donde desconecta Florentino Fernández

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El municipio español donde desconecta Florentino Fernández: 900 habitantes, iglesia del siglo XV y patrimonio romano

El presentador se refugia cada verano en una pedanía pesquera de la Costa de la Luz que combina playas de arena fina con un importante legado histórico.

Más información: El pueblo español de 12.000 habitantes declarado Conjunto Histórico-Artístico, castillo del siglo XIV y muralla medieval.

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Cuando las cámaras se apagan y el ritmo frenético de Madrid exige una pausa, Florentino Fernández desaparece del mapa. El célebre cómico, actor y presentador, que lleva décadas regalando carcajadas a millones de españoles con su inagotable energía, necesita un lugar donde volver a ser, sencillamente Florentino.

Y ese escondite tiene nombre, alma marinera y brisa atlántica, Punta del Moral.

Olvídate de los inmensos yates de Ibiza, de las fiestas interminables de Marbella o del lujo estridente. 'Flo' ha elegido para su descanso estival un destino que brilla, precisamente, por su absoluta discreción y autenticidad.

Ubicada en la costa de Huelva, dentro del término municipal de Ayamonte, esta barriada es el secreto mejor guardado de quienes buscan la paz por encima del postureo.

Punta del Moral no es un rincón cualquiera. Situado en el extremo oriental de la paradisíaca Isla Canela, este poblado está abrazado por las Marismas de Isla Cristina y la desembocadura del río Carreras, cuenta con apenas 900 habitantes censados.

Pero lo que verdaderamente hace único a este destino de la Costa de la Luz no es solo su playa, sino el peso de su historia. A escasos metros de donde rompen las olas, se esconde un tesoro arqueológico: el Mausoleo Romano de Punta del Moral, un yacimiento que demuestra que este enclave ya era un paraíso codiciado hace miles de años.

Además, al pertenecer al municipio de Ayamonte, las escapadas culturales están a la orden del día. A solo unos minutos en coche, el centro histórico aguarda con joyas arquitectónicas como la Iglesia de Nuestro Señor y Salvador, un imponente templo de origen mudéjar construido en el siglo XV.

Aquí, el humorista cambia los focos de los platós por las gorras, las gafas de sol y la ropa cómoda. Sus vecinos, de carácter afable y acostumbrados a respetar la privacidad de quienes los visitan, lo tratan como a uno más.

Lejos de la persecución de los paparazzi, Florentino puede entregarse a su mayor tesoro, el tiempo de calidad junto a su familia, alejado de cualquier tipo de presión mediática.

Si hay algo que atrapa a quienes pisan esta tierra es su mesa y el presentador es un reconocido amante de la buena gastronomía.

Punta del Moral conserva intacta su esencia de antiguo puerto pesquero. Las jornadas estivales del cómico incluyen visitas a los restaurantes locales, donde es un incondicional de la gamba blanca de Huelva, las coquinas al ajillo o el inmejorable pescado de estero a la brasa.

Bloques de apartamentos en Punta del Moral, municipio de Ayamonte (Huelva, España).

Bloques de apartamentos en Punta del Moral, municipio de Ayamonte (Huelva, España).

Pero las vacaciones de 'Flo' no son solo una oda al descanso culinario. En los últimos años, el presentador ha hecho gala de un envidiable compromiso con el deporte y la vida saludable.

Las playas de arena dorada y fina, que se extienden a lo largo de kilómetros, son su gimnasio perfecto. Es habitual que aproveche la frescura de la mañana para hacer running por su interminable paseo marítimo.

Vista de la playa Punta del Moral, en la Isla Canela, Ayamonte, provincia de Huelva.

Vista de la playa Punta del Moral, en la Isla Canela, Ayamonte, provincia de Huelva.

El refugio andaluz de Florentino cuenta con urbanizaciones modernas y cuidadas que respetan el entorno natural, ofreciendo todas las comodidades sin perder el encanto de lo tradicional.

Además, su cercanía con Portugal (situado literalmente al otro lado del río Guadiana) le permite realizar escapadas exprés al Algarve para cambiar de aires en cuestión de minutos.

En tiempos donde la televisión exige estar siempre alerta, Florentino Fernández ha encontrado en Punta del Moral su balneario emocional. Un rincón del sur, salpicado de barquitos de pesca y atardeceres de postal, donde el verdadero lujo es el silencio.