Hasta hace pocos años pensábamos que la eyaculación pertenecía en exclusiva a la sexualidad masculina. Pero se ha logrado demostrar que las mujeres también son capaces de eyacular. Cuando una mujer eyaculaba se creía que era orina lo que salía de su vagina. Hoy sabemos que la eyaculación es común en hombres y en mujeres.

Squirt es una palabra anglosajona que se traduce por "chorro". El verbo "to squirt" significa "echar un chorro". En lo que se refiere al sexo, el squirt es la eyaculación femenina. Conseguir hacer squirting puede llevar a un nuevo nivel de placer y satisfacción sexual.

Qué es el squirt

El término squirt o eyaculación femenina se refiere a la expulsión de una cantidad variable de fluidos desde la vagina durante el orgasmo de la mujer. Hasta hace bien poco la mayoría de las mujeres afirmaban no haber experimentado jamás una eyaculación. Sin embargo, existen muchas mujeres capaces de eyacular.

El squirting se puede entrenar

Mediante una serie de técnicas y rutinas se puede aprender el arte de la eyaculación para elevar la intensidad del orgasmo. A pesar de que squirt y eyaculación femenina son utilizados para designar el mismo acto, algunos investigadores señalan que son dos cosas diferentes.

La eyaculación femenina sería la expulsión de un líquido de tono blanco y espeso similar al semen desde la "próstata" de la mujer. El squirt sería la expulsión de un líquido abundante y parecido al agua desde la vejiga urinaria. Sea cual sea la terminología correcta, el acto del squirting es un atractivo más para conocer nuestro cuerpo y obtener el máximo placer en los orgasmos.

El camino hacia el squirt

La estimulación del punto "G" de la mujer es el camino para llegar al squirt. La ubicación de esta zona erógena femenina puede variar de un cuerpo a otro. Si todavía no sabes donde se encuentra tu punto "G" puedes localizarlo siguiendo estos pasos:

  • El primer paso para localizar tu punto "G" es estar excitada. Con la excitación sexual el punto "G" se inflama y resulta más sencillo encontrarlo.

  • El punto "G" se ubica en la parte superior de la pared frontal de la vagina, a unos 4 centímetros del orificio vaginal.

  • Para encontrar el punto "G" introduce tus dedos índice y corazón en la vagina con la palma de la mano mirando hacia arriba. Para ubicar la zona deberás curvar los dedos hacia arriba apoyándote en la parte superior del orificio vaginal como si quisieses llegar al ombligo.

  • Notarás que lo has encontrado cuando llegues a una zona más esponjosa del tejido vaginal que sobresale sobre el resto. Además, al acariciarlo sentirás como aumenta tu excitación.

  • Si no consigues encontrar tu punto "G" durante la exploración no debes preocuparte. Existen estimuladores y consoladores especiales para ubicar y estimular el punto "G" con facilidad.

Cómo hacer un squirt

Una vez que tengas ubicado el punto "G" dentro de la vagina puedes empezar a estimularlo para alcanzar el squirt. Si nunca has estimulado esta zona puede resultarte extraño al principio. Puedes sentir una ligera presión en la vejiga. No te preocupes por ello. Continúa estimulando porque es la señal de que vas bien encaminada hacia el objetivo final.

Ve probando y jugando con tu punto "G" para saber qué movimientos te provocan la mayor excitación. Puedes masajearlo, presionarlo o variar los ritmos de la masturbación. La estimulación de esta zona provoca un placer muy intenso y continuo y te dirige hacia el squirt.

Mientras estimulas tu zona más erógena ejercita los músculos pélvicos contrayéndolos y soltándolos como cuando quieres aguantar la orina. Cuando notes que estás llegando al orgasmo retira los dedos de tu vagina y empuja mientras entras en el punto de no retorno. Notarás como un flujo va bajando por tu vagina. Sigue empujando hasta que la eyaculación salga fuera de ti.

Si lo consigues habrás logrado hacer un squirt y tu orgasmo será inolvidable. Si no lo consigues no te frustres. El squirting requiere de mucha práctica si nunca lo habías intentado. Si continúas buscándolo aparecerá cuando menos te lo esperes.

Cómo provocar el squirt a tu pareja

Si quieres provocar un squirt a tu pareja debes conseguir que se encuentre muy excitada. Los juegos preliminares y la penetración pueden ser los inicios perfectos para lograr la eyaculación femenina. Cuando sientas que se encuentra en un punto alto de excitación introduce tus dedos en la vagina hasta alcanzar su punto "G". Apóyate en la pared vaginal e inicia un movimiento circular hacia atrás como cuando quieres llamar a alguien para que se acerque.

Comunícate con tu pareja para ir aumentando el ritmo de los movimientos hasta que esté cerca de alcanzar el orgasmo. Apoya la palma de tu otra mano en la parte externa de la vagina, justo en el lugar que coincide con la zona que estás estimulando y presiónala. Así conseguirás estimular el punto "G" desde dentro y desde fuera a la vez. Si estás consiguiendo tu objetivo notarás como la zona comienza a humedecerse y podrás sentir el sonido de los fluidos acercándose.

En el momento que tu pareja vaya a alcanzar el orgasmo retira los dedos de la vagina y podrás ver como la eyaculación sale de su cuerpo. La cantidad del flujo expulsado puede variar de una mujer a otra y depende del grado de excitación que haya alcanzado. Conseguir un squirt en pareja es muy excitante y os ayudará a aumentar la satisfacción en vuestras relaciones sexuales.