Marta Verona en un montaje de El Español

Marta Verona en un montaje de El Español Mer Bonilla

Saludables

Marta Verona, nutricionista: "Parece salmorejo, pero es una receta más sana con 1 bote de garbanzos y 1 lata de pimientos"

La receta más fácil para resolver una comida o una cena de verano sin esfuerzo y sin ensuciar.

Más información: Roberto Bosquet, chef: "El salmorejo más ligero y saciante no lleva pan, sino 1 kg de tomates, 2 ajos y 3 huevos"

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En estas semanas en las que encender el fuego parece un castigo, las cremas frías pueden dejar de ser un entrante para convertirse en la comida entera.

Y no hay por qué quedarse en el sota, caballo y rey del gazpacho y el salmorejo, que nos encantan y están buenísimos, pero nos merecemos descubrir nuevas recetas que podrían ser mejores.

Como esta crema fría que parece un salmorejo sin serlo, porque, en realidad, es un plato más sano, sin pan, sin grasa apenas y rico en proteínas y fibra, para refrescarse en verano y cuidarse.

La propuesta es de Marta Verona, nutricionista y chef que se dio a conocer al ganar la sexta edición de MasterChef España y que hoy divulga cocina saludable para todos sus seguidores en Instagram (@martamchef6).

Graduada en Nutrición Humana y Dietética por la Universidad Complutense de Madrid y con un máster de cocina del Basque Culinary Center, es también autora del libro No comas como un zombi.

Una crema fría que es un menú completo

Marta Verona no elige los ingredientes de su "no salmorejo " al azar, sino que busca que el resultado sea un plato equilibrado y con los nutrientes necesarios para resolver una comida completa.

En vez de usar pan, que solo aporta hidratos de carbono rápidos y dispara picos de glucosa, los garbanzos suman proteína e hidratos de digestión lenta, los que de verdad sacian y evitan que a media tarde vuelvas a tener hambre.

En cuanto a los pimientos del piquillo, como apunta la propia Marta Verona, es una hortaliza con cerca de un 90 % de agua, lo que lo hace jugosísimo y muy ligero.

A eso suma vitamina C, betacarotenos, unos pigmentos que le dan ese rojo y que el cuerpo transforma en vitamina A, y fibra.

El yogur natural redondea con más proteína, además de un puntito ácido que equilibra el plato. Y una pequeña cantidad de aceite de oliva pone la grasa saludable que ayuda, de paso, a aprovechar mejor los antioxidantes del pimiento.

Los garbanzos y el yogur dan cremosidad y espesan la sopa, pero la textura final la puedes decidir tú añadiendo más o menos agua.

Truco de Cocinillas

La receta gana mucho si se prepara con los ingredientes fríos de la nevera, incluidos los garbanzos y los pimientos. Si usas las conservas a temperatura ambiente, deja reposar la crema un rato en frío antes de tomarla.

Ingredientes

Para la crema

  • Pimientos del piquillo en conserva y escurridos, 300 g
  • Garbanzos en conserva y escurridos, 300 g
  • Yogur natural, 1 ud
  • Aceite de oliva, 1 cucharada sopera
  • Agua fría, cantidad necesaria
  • Sal, al gusto
  • Pimienta, al gusto

Para el topping

  • Huevo cocido, 1 ud
  • Picadita de tomate y cebolla, cantidad necesaria, opcional

Paso 1

Escurrimos bien los piquillos y los garbanzos para retirarles el líquido de conserva y los echamos al vaso de la batidora.

Paso 2

Añadimos el yogur natural, la cucharada de aceite de oliva y la mitad del agua fría. Salpimentamos.

Paso 3

Trituramos hasta obtener una crema fina y homogénea. Vamos incorporando el resto del agua poco a poco, hasta lograr la textura que más nos guste.

Paso 4

Probamos y rectificamos de sal y pimienta. Si la queremos aún más suave, podemos añadir otra cucharada de aceite de oliva.

Paso 5

Servimos bien fría, con el huevo cocido picado por encima y, opcionalmente, un hilo final de aceite de oliva.

¿Qué son los pimientos del piquillo (y por qué nos encantan)?

El pimiento del piquillo es una variedad pequeña, de punta afilada, de ahí lo del "piquillo", y color rojo intenso, que en España tiene sus dominios en la ribera navarra, donde el Pimiento del Piquillo de Lodosa cuenta con Denominación de Origen Protegida desde hace décadas.

Lo que marca la diferencia es cómo se preparan antes de llegar al bote.

A diferencia de otras conservas, el piquillo de calidad se asa al fuego y se pela a mano, sin agua, lo que concentra su sabor ligeramente dulce y ahumado.

Una alternativa son los pimientos del piquillo procedentes de Perú, país que se ha convertido en uno de los grandes productores mundiales.

Suelen costar bastante menos que los de Lodosa y, para una receta como esta, en la que van a acabar triturados con garbanzos y yogur, cumplen de sobra.

Y si un día no encuentras ni unos ni otros, la opción más sencilla son pimientos rojos asados de bote, que dan un resultado parecido, aunque puede que con algo menos de sabor.