Un plato de albóndigas con patatas y ensalada

Un plato de albóndigas con patatas y ensalada gbh007 iStock

Recetas

Un chef, sobre las albóndigas: "Las más ricas y fáciles no llevan carne, se hacen con 2 ajos, 2 zanahorias y 1/2 vaso de harina"

Una receta de albóndigas jugosas perfecta para quienes necesitan ideas originales para comer verduras.

Más información: Marta, cocinera: "Las albóndigas más elegantes no llevan carne, se hacen con 2 berenjenas, 1 ajo y queso parmesano"

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Comer más verdura a diario no tendría que ser sinónimo de resignarse a un plato de hojas verdes cocidas y sin gracia, que yo sé que muchos tenemos algún que otro trauma infantil con eso.

Un buen ejemplo son estas albóndigas de verduras, que quedan jugosísimas y nadie diría que no llevan carne, unas albóndigas que, aunque son veganas, no son solo para personas que no comen carne, sino para cualquiera que desee comer más variado y, sobre todo, con mucho sabor.

La receta la ha compartido la cuenta @foodmakersrecetas en su perfil de Instagram y es, además, una versión mucho más económica que las tradicionales albóndigas de carne.

Como las albóndigas de siempre, pero sin carne

Una vez presentadas en la mesa, estas albóndigas no desmerecen en absoluto a las de carne. De hecho, a simple vista, cuesta distinguirlas.

Como cualquier plato de albóndigas, se pueden acompañar con patatas fritas o cocidas, un puré, una ración de arroz blanco o, incluso, un plato de pasta, porque la salsa que las envuelve es igual de adictiva. Por supuesto, también se pueden servir solas, aunque si es el caso, mejor con un buen trozo de pan para mojar al lado.

Como sus homónimas carnívoras, también se pueden cocinar de un día para otro porque se llevan bien con el tupper y el recalentado.

Receta de albóndigas fáciles sin carne

Ingredientes

  • Repollo, 1/2 ud
  • Zanahoria, 2 ud
  • Ajo, 2 dientes
  • Perejil, al gusto
  • Pimiento verde, 1/2 ud
  • Sal, 1 cucharadita
  • Pimienta negra, al gusto
  • Harina de trigo, 1/2 vaso
  • Maicena, 1/2 vaso
  • Agua, cantidad necesaria hasta que la masa esté manejable
  • Aceite de oliva para freír, cantidad necesaria

Para la salsa

  • Cebolla roja, 1/2 ud
  • Ajo, 2 dientes
  • Pimiento verde, 1/2 ud
  • Salsa de soja, 2 cucharadas
  • Ketchup, 1 cucharada
  • Mostaza, 1 cucharada
  • Agua, 1 vaso
  • Maicena, 1 cucharada
  • Sal, al gusto
  • Pimienta negra, al gusto

Paso 1

Rallamos el repollo y picamos muy finos la zanahoria, el ajo, el perejil y el pimiento verde. Lo ponemos todo en un bol y lo mezclamos con la sal y pimienta al gusto.

Paso 2

Añadimos la harina de trigo y la maicena y las integramos con las verduras.

Paso 3

Incorporamos el agua poco a poco, mezclando, hasta tener una masa suave que se pueda moldear.

Paso 4

Formamos bolas con ayuda de las manos.

Paso 5

Calentamos abundante aceite en una sartén y freímos las bolitas hasta que estén doradas por fuera. Las retiramos y reservamos.

Paso 6

Para preparar la salsa, en una sartén con aceite de oliva -puede ser de la propia fritura-, sofreímos la cebolla roja, el ajo y el pimiento verde con sal y pimienta al gusto.

Paso 7

Añadimos la salsa de soja, el ketchup y la mostaza, e incorporamos el agua.

Paso 8

Disolvemos la cucharada de maicena en un poco de agua fría y la incorporamos a la sartén para espesar la salsa.

Paso 9

Cuando rompa a hervir, juntamos las albóndigas con la salsa y las cocinamos durante unos 10-15 minutos para que las albóndigas se terminen de cocinar por dentro. Servimos.

La receta de verduras con la que nadie protesta en casa

La mayor parte de la masa de estas albóndigas son hortalizas crudas, y eso ya nos da una idea del perfil nutricional del plato. Pero la ventaja de su composición no se queda ahí, pues es una de estas recetas que yo llamo "caballo de Troya", por toda la verdura que esconden para que todos se la coman en casa sin protestar.

El repollo aporta 36 kcal por cada 100 gramos, junto con 3,3 gramos de fibra, 65 miligramos de vitamina C, 79 microgramos de folatos y 310 miligramos de potasio, según los datos de la Fundación Española de la Nutrición (FEN).

La zanahoria aporta 40 kcal y 2,9 gramos de fibra por cada 100 gramos, además de 6.628 microgramos de betacaroteno, el carotenoide del que nuestro organismo obtiene vitamina A.

Como las bolitas se fríen en aceite, la fritura añade grasa al plato, igual que ocurre con unas albóndigas de carne. La diferencia está en la base, que aquí es vegetal, y permite consumir una buena ración de verduras casi sin darse cuenta.

La Organización Mundial de la Salud recomienda al menos 400 gramos de frutas y verduras al día a partir de los 10 años, una cifra que en la práctica cuesta alcanzar con guarniciones a la vista.

Ahora bien, lo que esta receta no aporta en cantidad relevante es proteína porque el repollo y la zanahoria tienen muy poca, y ni la harina ni la maicena la compensan.

Si va a ser un menú de plato único, lo ideal es acompañarlas con una ración de legumbres, arroz con legumbres o cualquier otra fuente proteica.