La chef Rakel Cernicharo y una tortilla con salmón iStock
Rakel, cocinera: "La tortilla más sana y elegante para cenar no lleva patatas, sino 1/2 bola de mozzarella y queso crema"
Es también la tortilla que menos ensucia, porque es una tortilla no revuelta en la que los huevos no se baten.
Más información: Sabe, abuela cocinera: "La tortilla más buena no lleva patatas, sino una bolsa de espinacas y 3 o 4 huevos"
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Lo confieso, diría que el 80 % de las veces que no sé qué cenar acabo cenando una tortilla. No es algo que me aburra, porque me va el riesgo y siempre le echo imaginación, así que casi nunca ceno lo mismo.
Pero nunca se me había ocurrido una tan curiosa como esta que propone la chef Rakel Cernicharo, ganadora de la cuarta edición de Top Chef en Antena 3.
Rakel, al frente del restaurante Karak , recomendado por la Guía Michelin y distinguido con un sol Repsol, se dedica también a la divulgación en redes sociales y cuenta con más de 139.000 seguidores en su perfil de Instagram, @rakelkarak.
"No es una tortilla vaga, es una tortilla no revuelta", advierte antes de empezar a preparar la tortilla con la que menos se ensucia la cocina, porque no hay ni que batir los huevos.
¿Cómo evitar que la tortilla se pegue a la sartén?
"Todas mis sartenes son de hierro", cuenta Rakel mientras la pone al fuego. Un material de los que más miedo dan a la hora de cocinar huevos, pero que, como muestra la chef, no supone ningún problema si se usa correctamente.
El primer paso es precalentar la sartén vacía, sin aceite, a fuego medio-alto durante dos o tres minutos.
El truco para saber que está lista es tirar unas gotas de agua: si se evaporan al instante, todavía es pronto; si ruedan por la superficie formando bolitas sin evaporarse, ya podemos echar el aceite.
Conviene no limitarse a pincelar el fondo con aceite y añadir una cantidad un poco más generosa.
Y queda lo más importante que es tener paciencia. La clara del huevo se pegará al principio, pero se suelta sola cuando ha cuajado, así que no hay que meter la espátula antes de tiempo.
Después de cocinar, la limpiaremos con agua caliente y un cepillo, sin detergente, y la llevaremos de nuevo al fuego para que se seque completamente y no se oxide.
Por supuesto, si todas tus sartenes son antiadherentes puedes obviar todo lo anterior y usar la sartén como de costumbre.
Cómo hacer la tortilla más fácil y elegante
Ingredientes
- Huevos, 3 ud
- Aceite de oliva virgen extra, cantidad suficiente
- Mozzarella fresca, 1/2 bola
- Salmón ahumado, 2-3 lonchas
- Sal, al gusto
Para la crema de queso con cebollino
- Queso crema, 50 g
- Cebollino fresco, al gusto
Paso 1
Picamos el cebollino muy fino y lo mezclamos con el queso crema con ayuda de un tenedor. Reservamos.
Paso 2
Calentamos la sartén de hierro vacía a fuego medio-alto. Cuando esté bien caliente, añadimos el aceite de oliva.
Paso 3
Incorporamos los tres huevos directamente en la sartén, uno detrás de otro y sin batirlos. Es aconsejable no cascarlos directamente sobre la sartén, sino en un pequeño cuenco, como hace la chef, para asegurarnos de que están en buen estado.
Paso 4
Salamos ligeramente y repartimos la mozzarella por encima de las claras, dejando las yemas a la vista.
Paso 5
Dejamos que el aceite haga su trabajo en los bordes hasta que la clara se despegue sola de la sartén y aparezca la puntilla dorada. Comprobamos con la espátula que el conjunto se despega fácilmente.
Paso 6
Volteamos los tres huevos a la vez con la ayuda de un plato, igual que una tortilla de patatas, y devolvemos la tortilla a la sartén unos segundos para que se dore por el otro lado.
Paso 7
Servimos en el plato y coronamos con las lonchas de salmón ahumado y con la crema de queso y cebollino.
Otras recetas para convertir tres huevos en una cena completa
La shakshuka magrebí se hace sofriendo cebolla y pimiento con tomate triturado, comino y pimentón, hasta tener una salsa sobre la que cascamos los huevos directamente y los cocinamos hasta que cuaje la clara.
Los çılbır turcos se hacen mezclando yogur griego con un diente de ajo rallado y sal. Extendemos esta mezcla en el plato y colocamos encima dos huevos escalfados. Terminamos con mantequilla derretida con pimentón o pimiento de Alepo.
Los œufs en cocotte típicos de Francia se preparan en ramequines individuales con un fondo de nata, jamón o setas salteadas y un huevo encima y se cocinan al horno al baño maría a 180 ºC entre 10 y 12 minutos, hasta que la clara esté cuajada. La forma más elegante de comerse unos huevos con lo que hay por la nevera, si me lo preguntan.