La cocinera Isabel en un montaje de El Español
Isabel, cocinera: "Los canelones de verano más ligeros no llevan pasta, se hacen con 2 huevos duros y 1 lata de atún"
Isabel, una cocinera andaluza, nos enseña a preparar una receta muy rápida para resolver cualquier cena de verano.
Más información: Canelones ligeros de verano: sin horno, sin pasta y con muchas proteínas
- Total: 10 min
- Comensales: 2
Antes de que nadie se ponga quisquilloso, conviene aclarar que un canelón no es solo un plato de pasta italiana.
La palabra viene del italiano cannellone, aumentativo de canna, que significa caña o tubo, y en castellano "canelón" designa desde un carámbano de hielo hasta el canalón por el que baja el agua de un tejado.
Es decir, en su origen la palabra describe un tubo, no una receta concreta. Y, siendo así, estos rollitos de jamón cocido y rellenos de cosas ricas también pueden ser canelones.
Isabel, la cocinera andaluza al frente del canal Cocinando con Isabel, los presenta en YouTube como un entrante de verano pensado para no encender el fuego más que para cocer un par de huevos.
La loncha de jamón hace de "pasta" y el relleno es una ensaladilla ligera que se prepara manchando solo un bol, pues solo hay que picar los ingredientes y mezclarlos.
Y, respecto a los ingredientes, libertad. La receta permite ajustar al gusto la cantidad de cada uno de ellos, prescindir de aquellos que no gusten o cambiar por otros como melva en aceite, pollo desmigado…
La única regla que conviene no saltarse es la de no pasarse con la mayonesa al ligar la ensaladilla, porque entonces acabaría siendo lo contrario de lo que se pretende: una receta fresca y ligera que solucione una comida o cena de verano sin esfuerzo.
Una receta rica en proteínas
Esta propuesta de Isabel destaca por su alto contenido en proteínas y escaso en hidratos de carbono, mientras que la carga calórica y de grasa depende sobre todo de la mano con la mayonesa.
Quienes deseen preparar una versión aún más ligera, pueden usar atún al natural, moderar la cobertura o sustituir parte de la mayonesa por yogur. El punto a vigilar es la sal, ya que el jamón cocido, el surimi, las aceitunas y la propia mayonesa la contienen en su composición.
Ingredientes
Ingredientes
- Jamón York cocido, 6 lonchas
- Huevos cocidos, 2 ud
- Palitos de surimi o palitos de cangrejo, 4 ud
- Atún o melva en conserva, 1 lata pequeña
- Pimientos asados en conserva, al gusto
- Aceitunas deshuesadas, al gusto
- Lechuga, ½ ud
- Mayonesa, al gusto
- Sal, 1 pizca
Paso 1
Cocemos los huevos y los pelamos. Reservamos una de las yemas para decorar y picamos el resto bien fino.
Paso 2
Cubrimos un plato o una fuente con una cama de lechuga muy picada en tiras y la reservamos.
Paso 3
En un bol amplio ponemos otra parte de la lechuga picada, las aceitunas picadas y los pimientos asados cortado en tiras finas. Podemos reservar una pequeña cantidad para decorar.
Paso 4
Añadimos el atún escurrido y los palitos de surimi cortados en trozos pequeños.
Paso 5
Incorporamos el huevo picado al bol, ajustamos el punto de sal y lo integramos todo.
Paso 6
Añadimos una buena cucharada de mayonesa y mezclamos hasta obtener un relleno cremoso, pero no demasiado jugoso.
Paso 7
Extendemos las lonchas de jamón sobre una tabla limpia y repartimos una cucharada de relleno en cada una.
Paso 8
Enrollamos cada loncha y la colocamos sobre la cama de lechuga con el pliegue hacia abajo.
Paso 9
Napamos los rollitos con un poco de mayonesa por encima y rallamos la yema reservada sobre ellos.
Paso 10
Terminamos de decorar con las tiras de pimiento y las aceitunas.
Surimi: qué es realmente el "palito de cangrejo"
El ingrediente de esta receta que más suele despistar es el surimi, que en España lo conocemos como palitos de cangrejo, pero que ni de lejos lleva cangrejo.
Es una pasta de pescado blanco, habitualmente abadejo de Alaska o merluza, del que se separa la carne, se le retira piel y espinas y se lava repetidamente para eliminar grasa y otros componentes hasta dejar una masa de proteína prácticamente pura.
A esa pasta se le añaden almidón, sal, azúcar, clara de huevo, aromas y colorantes para dar textura, sabor y ese característico borde anaranjado, y después se moldea, se cuece y se enfría. En función de lo que indique la etiqueta sobre la cantidad de estos, estaremos ante un producto más o menos procesado.
Su origen, por extraño que parezca, es muy antiguo, pues los pescadores japoneses ya trituraban y conservaban pescado en pasta hace siglos, aunque el surimi tal y como lo conocemos, congelado y estabilizado para su producción industrial, se desarrolló en Japón a mediados del siglo XX.
Hoy la mayor parte del surimi que se vende en España se destina a la elaboración de sucedáneos. El más conocido es el palito que imita al cangrejo, pero también se elaboran gulas (sucedáneo de angula o bocados con sabor y forma de cola de langosta.
Su éxito se debe a que es un producto accesible y asequible, cómodo y válido como fuente de proteínas para un consumo ocasional.