Una lata de berberechos

Una lata de berberechos iStock

Recetas

Los mejores chefs coinciden: una lata de berberechos no mejora con zumo de limón; es mejor mandarina o queso

Olvida eso de estrujar una rodaja de limón por encima de los berberechos de lata, los chefs José Andrés y David de Jorge tienen trucos mejores.

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Un aperitivo improvisado, una cena cuando hay muchas ganas de disfrutar de algo rico y poca energía para meterse en la cocina o, incluso, un pícnic ahora que ya ha llegado el buen tiempo...

Son solo algunos ejemplos de todas las situaciones en las que una lata de conservas nos puede salvar la papeleta con el mínimo esfuerzo y, casi siempre, más rápido y por mucho menos dinero del que nos costaría pedir algo de comida a domicilio.

Son muchas las opciones, desde un hummus hecho en pocos minutos con unos garbanzos de bote, hasta un paté hecho con una lata de sardinillas, pero si hay una conserva que triunfa en España, con permiso de los mejillones en escabeche, esa es la lata de berberechos.

Una conserva rica en proteínas

Aunque muchas personas asocian la comida en conserva con alimentos de mala calidad al confundirlos con ultraprocesados, lo cierto es que son productos completamente diferentes.

En el primer caso, el procesado es mínimo y solo tiene como objetivo prolongar la vida útil del alimento, mientras que en el segundo se somete a múltiples transformaciones y a la acción de diversos aditivos.

Las latas de berberechos están en el primer caso y son, además, una opción rica en nutrientes que cualquier nutricionista vería con muy buenos ojos.

Los berberechos son una de las fuentes de hierro más potentes entre los alimentos de consumo habitual: una lata de 115 gramos escurridos aporta en torno a 25 miligramos de hierro, más del doble de la cantidad diaria recomendada para un adulto.

También son ricos en proteínas de alto valor biológico, vitamina B12, zinc y selenio, con un aporte calórico muy bajo (alrededor de 75 kilocalorías por lata escurrida).

Mejor sin limón

Una costumbre muy extendida en España es aderezar los berberechos de lata con un chorro de zumo de limón, costumbre que los grandes chefs de este país se cuestionan y no dudan en dejar a un lado.

Aunque conviene hacer el apunte de que, en términos nutricionales, tiene mucho sentido hacerlo, pues la vitamina C ayuda a la absorción del hierro.

El chef José Andrés opta por no prescindir del toque cítrico; pero, en vez de zumo, utiliza la ralladura de para aportar su aroma sin la agresividad del ácido y, como base del bocado, recurre a gajos de mandarina sin piel.

La ralladura de los cítricos concentra los aceites esenciales de la piel, ricos en limoneno, que son los responsables del aroma intenso. Al rallar en lugar de exprimir, se obtiene ese perfume sin alterar el sabor del berberecho, cuya textura y sabor se mantienen intactos.

La mandarina, en cambio, aporta un dulzor más elegante que complementa la salinidad y el toque yodado del molusco sin renunciar a la vitamina C.

Por otro lado, el chef David de Jorge prescinde completamente del limón. En uno de sus vídeos, el cocinero vasco compartió hace años una de esas recetas exprés que él suele llamar guarrindongadas para la que solo se necesitan una lata de berberechos al natural y una tarrina de queso tipo Philadelphia.

Solo hay que triturarlo todo junto, incluido el líquido de la conserva -ahí está gran parte de la sustancia- para tener una especie de paté o dip que se puede usar para untar en tostadas, para mojar patatas fritas o para lo que a uno se le ocurra.

Ingredientes para aliñar unos berberechos como José Andrés

  • Berberechos grandes al natural, 1 lata
  • Mandarinas, 2 ud
  • Ralladura de limón
  • Aceite de oliva virgen extra, unas gotas

Paso 1

Escurre los berberechos de la lata y ponlos en un bol.

Paso 2

Pela las mandarinas, separa los gajos y retira la membrana que los recurre.

Paso 3

Dispón los gajos de mandarina en un plato o en cucharitas de aperitivo.

Paso 4

Coloca un par de berberechos sobre cada gajo de mandarina.

Paso 5

Ralla la piel de limón sobre los berberechos con el rallador más fino que tengas, asegurándote de no llegar a la parte blanca.

Paso 6

Termina con un chorrito generoso de aceite de oliva virgen extra y sirve de inmediato.

Más recetas rápidas con una lata de berberechos

Más allá de un simple aperitivo, la lata de berberechos puede ser la alegría que le falta a muchas de las recetas más fáciles del día a día. Te dejo unos cuantos ejemplos a continuación:

  • Ensalada fresca de berberechos. Lava y corta lechuga, tomate y cebolla en trozos pequeños. Añade los berberechos escurridos por encima. Aliña con aceite de oliva y un chorrito de vinagre. Sazona con sal y pimienta al gusto. Mezcla suavemente y sirve bien fría.

  • Pasta con berberechos. Cuece la pasta en agua con sal hasta que esté al dente. Sofríe dos dientes de ajo picados en una sartén con una cucharada de aceite de oliva. Incorpora los berberechos escurridos y mezcla. Añade la pasta cocida y remueve bien. Ajusta con sal y pimienta y sirve caliente.

  • Arroz rápido con berberechos. Calienta un poco de aceite y sofríe ajo y cebolla picados. Añade un vaso de arroz y rehoga ligeramente. Incorpora dos vasos de caldo de pescado caliente y deja cocer. Cuando esté casi listo, agrega los berberechos. Ajusta el punto de sal y pimienta y deja reposar antes de servir.

  • Empanada rápida de berberechos. Extiende masa de hojaldre sobre una bandeja. Sofríe cebolla y pimiento en un poco de aceite. Ajusta el punto de sal, añade los berberechos y mezcla. Coloca el relleno sobre la masa y cubre con otra capa. Pinta con huevo batido y hornea hasta que esté dorada.