Rafael, bombero, y una sartén en llamas

Rafael, bombero, y una sartén en llamas milorad kravic iStock

Aprende a cocinar

Rafael, bombero: "Si se prende fuego en la sartén al cocinar, no eches agua; mejor usa un trapo húmedo o una tapa"

Los expertos advierten que lo que instintivamente puede parecer una buena idea es, en realidad, un error.

Más información: Diez consejos de los bomberos para evitar incendios en casa y claves para saber cómo actuar

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El 17,5 % de los incendios con víctimas mortales que se producen en el domicilio se inician en la cocina. Así lo revelaba el Estudio Víctimas de Incendios en España publicado por la Fundación Mapfre en el año 2022.

Muchos de ellos empiezan igual: una sartén con aceite hirviendo, un despiste de segundos y la reacción instintiva de intentar apagarlo con agua que, lejos de apagar el fuego, lo multiplica.

Así lo advierte Rafael Fernández, bombero del Consorcio de Bomberos de Tenerife, en un vídeo difundido a través de la página de Facebook de Bomberos de Tenerife.

En su intervención, Rafael Fernández indica cuáles son los pasos que hay que seguir cuando el aceite de una sartén prende fuego mientras estamos cocinando.

Se trata de una situación mucho más habitual de lo que pensamos y que, mal gestionada, puede derivar en quemaduras graves o en un incendio doméstico de grandes dimensiones.

Nunca eches agua en una sartén en llamas

El experto insiste en que nunca hay que echar agua sobre el aceite ardiendo. Según explica, bastaría con colocar una tapa encima de la sartén para cortar el aporte de oxígeno y sofocar las llamas.

Si no se dispone de una tapa a mano, un paño húmedo sobre la llamarada también es una buena solución.

También será necesario apagar el fuego, bien cortando el gas o bien desconectando la vitrocerámica, y retirar la sartén de la zona de calor si es posible hacerlo sin riesgo.

¿Por qué resulta tan peligrosa el agua en este caso? La explicación tiene que ver con la física más elemental. El aceite de cocina, cuando arde, alcanza temperaturas muy superiores al punto de ebullición del agua.

Al entrar en contacto con ese aceite hirviendo, el agua se evapora instantáneamente de forma violenta, lo que provoca una expansión brusca que proyecta gotas de aceite ardiendo en todas direcciones.

Por eso, en vez de apagarse el fuego, se aviva y puede extenderse por la cocina, con el consiguiente riesgo para quien se encuentre cerca.

¿Cuándo hay que llamar a los bomberos?

El vídeo de Bomberos de Tenerife insiste en que, si ninguna de estas medidas logra controlar la situación, la prioridad pasa a ser la evacuación. Si se da ese caso, debemos cerrar la puerta de la cocina para limitar la propagación de las llamas y el humo, salir de la vivienda y llamar de inmediato al 112.

En una situación así, actuar con rapidez es importante, pero mantener la calma resulta igual de decisivo para tomar las decisiones correctas en los primeros segundos de un incidente que, en la mayoría de los casos, se resuelve sin mayores consecuencias si se sabe cómo proceder.

¿Cómo evitar incendios al cocinar?

Más allá de saber reaccionar, los propios bomberos recuerdan que la mejor estrategia frente a un incendio en la cocina es evitar que este llegue a producirse.

En las cocinas de gas, buena parte de los riesgos tienen que ver con la llama encendida.

Es importante no dejar telas, papel de cocina y otros materiales inflamables cerca del fuego, comprobar que las llamas no sobrepasan el diámetro del recipiente que se está usando y vigilar en todo momento la sartén cuando se calienta aceite, ya que este puede alcanzar su punto de combustión en muy poco tiempo si se descuida la temperatura.

También conviene revisar periódicamente que no existan fugas ni conexiones deterioradas en la instalación de gas, y ventilar la cocina mientras se cocina con fuego vivo.

En las cocinas vitrocerámicas o de inducción, el peligro suele estar más relacionado con el calor residual y con los tiempos de reacción, ya que las placas no muestran una llama visible que avise del riesgo de forma inmediata.

Es aconsejable ajustar la potencia al tipo de fritura, evitar dejar la sartén desatendida mientras el aceite se calienta.

Mantener los fogones y las zonas de cocción libres de restos de grasa acumulada reduce, además, notablemente las posibilidades de que un exceso de calor derive en un conato de incendio.

En ambos casos, tener siempre a mano una tapa del tamaño adecuado, un paño de cocina limpio y, si es posible, una manta ignífuga cerca de los fogones puede marcar la diferencia entre un pequeño susto controlado en cuestión de segundos y una emergencia que obligue a llamar a los bomberos.