Un plato de judías verdes

Un plato de judías verdes

Aprende a cocinar

Los chefs españoles coinciden: para que las judías verdes de bote estén más ricas, la clave es un toque de pimentón

El jamón y el tomate son los ingredientes clásicos para acompañar las judías verdes, pero basta un toque de pimentón para llevarlas al siguiente nivel.

Más información: José Andrés (56), chef español, alto y claro: "Para que las judías verdes con patatas estén más ricas, échales esta especia"

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Hay platos que nacen condenados a la indiferencia. Las judías verdes cocidas son uno de ellos: asociadas a dietas aburridas, a bandejas de hospital o a cenas sin emoción, han cargado durante años con una fama que no les hace justicia.

Para buena parte de la población, siguen siendo sinónimo de comida triste y castigo infantil. Y sin embargo, basta un pequeño gesto, como puede ser añadir una especia, para transformarlas en algo muy sabroso.

La clave, coinciden cada vez más cocineros, está en entender que no se trata de cambiar el ingrediente, sino de mejorarlo. Y ahí es donde entra en juego el pimentón: ese polvo rojo, humilde y poderoso, capaz de despertar cualquier plato con apenas media cucharada.

El cocinero Carlos Gómez, conocido en redes como @charlito_cooks, ha vuelto a demostrarlo con una receta rápida de esas que lo mismo te salvan la cena que te alegran el táper. Solo hace un bote de judías verdes y poco más.

Por qué el pimentón lo cambia todo

El pimentón aporta capsantina, el pigmento responsable de su color rojo, y compuestos aromáticos que, en contacto con el aceite, se disuelven y recubren cada judía. El salto en sabor es notable con un esfuerzo mínimo.

No es casualidad que chefs como José Andrés recurran al mismo truco. Andrés espolvorea pimentón de la Vera sobre las judías como toque final. En ambos casos, el pimentón actúa como potenciador de sabor natural, aportando un toque ahumado y un punto dulce sin sumar calorías.

Ingredientes

Para las judías

  • Judías verdes en conserva, 1 bote (400 g aprox.)
  • Patatas pequeñas, 400 g
  • Huevos, 4 ud
  • Ajo, 2 dientes
  • Pimentón (dulce o picante), ½ cucharada

Para el aliño

  • Yogur griego natural, 2 cucharadas
  • Mostaza, 1 cucharadita
  • Salsa picante, unas gotas (al gusto)
  • Pimienta negra, al gusto
  • Orégano, al gusto
  • Zumo de limón, unas gotas
  • Aceite de oliva virgen extra, al gusto
  • Vinagre, cantidad necesaria
  • Sal, al gusto

Paso 1

Pon una cazuela con agua, sal y un chorrito de vinagre. Introduce los huevos y déjalos 10 minutos. Enfríalos en agua con unos cubitos de hielo, pélalos y resérvalos.

Paso 2

Corta las patatas por la mitad, colócalas en un cuenco apto para microondas con sal y un chorrito de agua. Cubre con film y cocina 5 minutos a máxima potencia.

Paso 3

Pica dos dientes de ajo muy finos. En una sartén con un chorrito de aceite, dora el ajo 30 segundos sin que coja demasiado color.

Paso 4

Escurre bien las judías e incorpóralas a la sartén. Saltea unos minutos y añade media cucharada de pimentón. Remueve bien.

Paso 5

Incorpora las patatas cocidas a la sartén y sigue salteando el conjunto.

Paso 6

Prepara el aliño mezclando el yogur griego, la mostaza, unas gotas de picante, pimienta, orégano, zumo de limón y aceite de oliva virgen extra.

Paso 7

Sirve las judías con las patatas, añade los huevos duros picados por encima y termina con el aliño de yogur.

Más recetas con judías verdes

  • Judías verdes con huevo y ajada. Se doran unos ajos laminados en aceite de oliva, se añade una cucharada de pimentón, se remueve, se añaden las judías escurridas y se saltean durante dos minutos. Se sirven en un plato hondo con un huevo escalfado encima.
  • Ensalada templada de judías con atún y cebolla. Se escurren las judías y se saltean brevemente en la sartén con un chorrito de aceite para atemperarlas. Se mezclan con atún en aceite de oliva escurrido, cebolla morada cortada en aros finos y aceitunas negras. Se aliña con vinagreta de mostaza antigua y se sirve templada o a temperatura ambiente.
  • Judías verdes gratinadas con bechamel y jamón. Se escurren las judías y se colocan en una fuente de horno. Se cubre con una bechamel ligera elaborada con mantequilla, harina, leche y una pizca de nuez moscada, y se reparten por encima unos taquitos de jamón serrano. Se espolvorea con queso rallado y se gratina en el horno a 200 °C hasta que la superficie esté dorada y burbujeante.
  • Salteado rápido de judías con champiñones. Se escurren las judías y se reservan. Se saltean champiñones laminados en una sartén a fuego vivo con un poco de aceite de sésamo hasta que estén dorados. Se incorporan las judías, un chorrito de salsa de soja, una pizca de jengibre rallado y semillas de sésamo tostadas y se saltea todo junto durante dos minutos.
  • Revuelto de judías con gambas al ajillo. Se escurren las judías y se saltean con ajo picado y una guindilla en aceite de oliva. Se añaden unas gambas peladas y se cocinan a fuego fuerte hasta que estén rosadas. Se incorporan dos huevos batidos y se remueve todo a fuego lento hasta que el huevo cuaje al gusto de cada uno. Se sirve de inmediato con un golpe de perejil fresco picado.

Preguntas frecuentes sobre las judías verdes de bote

  • ¿Hay mucha diferencia entre las judías frescas y las de bote? Las frescas tienen textura más firme y color más intenso, pero requieren limpieza previa y entre 8 y 12 minutos de cocción. Las de bote ya están cocidas, ahorran tiempo y, salteadas con ajo y pimentón, la diferencia de sabor es mínima.

  • ¿Son nutritivas? Sí. Aportan fibra, ácido fólico, vitaminas A, C y K, potasio y magnesio, con solo unas 31 kcal por cada 100 gramos. Combinadas con patata y huevo, el plato gana en proteínas e hidratos complejos.

  • ¿Qué otros aliños funcionan? Además del pimentón, a las judías verdes les va bien comino, curry suave, eneldo u orégano. En cuanto a salsas, se pueden servir con vinagreta, salsa romesco, ajada gallega o aliño de yogur con mostaza.

  • ¿Se puede preparar con antelación? Sí. El salteado se conserva bien en la nevera 2 o 3 días en recipiente hermético. Se puede consumir en caliente o en frío, lo que lo hace ideal para llevar al trabajo en táper.