Parque Natural de las Fragas do Eume

Parque Natural de las Fragas do Eume iStock

Actualidad gastronómica

El pueblo ideal para comer una empanada de lujo y recorrer a pie paisajes divinos: Conjunto Histórico del siglo XIII

Una villa fundada por el rey Alfonso X el Sabio con un bosque donde el silencio solo lo rompen el agua del río y el canto de los pájaros.

Más información: El pueblo español ideal para recorrerlo a pie y comer un entrecot de lujo: del siglo XIII y Conjunto Histórico-Artístico

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Cualquier fin de semana es bueno para hacer la maleta y salir a descubrir esos rincones de España que parecen sacados de otra época.

Y si a la belleza del destino le sumamos una gastronomía con personalidad propia, la escapada pasa de plan improvisado a experiencia inolvidable.

Experiencia como la de descubrir una villa medieval gallega donde el río se funde con el mar, los soportales de piedra custodian siglos de historia y se puede degustar una empanada que no se encuentra en ningún otro sitio de España.

Esa villa es Pontedeume, en la provincia de A Coruña, a medio camino entre Ferrol y la capital coruñesa, asomada a la ría de Ares sobre el estuario del río Eume.

Fundada por Alfonso X el Sabio

La localidad fue fundada en 1270 por carta puebla de Alfonso X el Sabio y su historia está ligada a la poderosa Casa de Andrade, una de las grandes familias nobles de la Galicia medieval.

En 1971 la comarca del río Eume fue declarada Conjunto Histórico y Paraje Pintoresco por el alto valor de su patrimonio arquitectónico -soportales, casas con galerías acristaladas, balcones de madera, fuentes públicas- y por la riqueza paisajística de su entorno natural.

Además, Pontedeume es la puerta de entrada a las Fragas do Eume, uno de los bosques atlánticos mejor conservados de toda Europa, y parada del Camino Inglés a Santiago. En definitiva, un destino perfecto para darse un festín de cocina gallega y caminar entre paisajes de cuento.

¿Qué comer en Pontedeume?

En Pontedeume, como no podía ser de otro modo, son tradicionales los productos del mar como almejas finas del estuario del Eume, navajas, zamburiñas o berberechos.

Pero también otros más modestos como las sardinas preparadas de dos formas muy típicas y desconocidas en el resto de España: los bistecs da marola (sardina abierta curada en sal y curtida al sol, que se prepara cocida con patatas) y los parrochos do fume (sardina ahumada que se acompaña de castañas asadas). También el pulpo á feira, las empanadas de todo tipo, el caldo gallego, el lacón con grelos y las carnes de ternera gallega.

Pero si hay un plato que distingue a Pontedeume de cualquier otro rincón de Galicia, ese es la costrada: una especie de empanada de origen medieval compuesta por varias capas de una masa especial -cuya receta original es guardada en secreto una familia repostera local- rellenas de carnes (lomo, pollo y jamón) o, en su versión marinera, de rodaballo y vieiras.

La tradición cuenta que fueron unos monjes agustinos quienes trajeron la receta desde Italia al monasterio de Caaveiro allá por el siglo XII. Es un plato laborioso y contundente que solo se elabora por encargo en contados establecimientos.

En el apartado dulce, no puedes irte de Pontedeume sin probar los melindres y almendrados, el manguito eumés, la proia y la tarta de Pontedeume, prima hermana de la tarta de Santiago, pero con la yema de huevo como ingrediente estrella.

¿Dónde comer en Pontedeume?

La Cantina Río Covés, en una antigua casa de piedra restaurada cerca de Ombre, es uno de los restaurantes que mantiene viva la tradición de la costrada con receta familiar, además de ofrecer cocina gallega de temporada con producto local, buena terraza y una chimenea que en invierno invita a quedarse.

En el corazón de las Fragas do Eume, junto al centro de interpretación, se encuentra el bar del mismo nombre. Un sitio sin lujos, pero con comida tradicional casera muy rica que es perfecto para reponer fuerzas durante una caminata por el bosque.

En el casco histórico, la taberna A Pitanza es parada obligatoria para raciones de pulpo, raxo y zamburiñas, con gran relación calidad-precio.

Y si queréis llevaros algo para el camino, en la confitería Obradoiro elaboran costradas por encargo junto con toda la repostería típica de la villa.

Qué ver en Pontedeume y alrededores

  • Date un paseo por la Rúa Real bajo sus soportales de piedra desde donde se pueden contemplar las casas con galerías acristaladas y balcones de madera.

  • Visita el Torreón de los Andrade, torre del siglo XIV de 18 metros de altura que hoy alberga la oficina de turismo y una exposición sobre la historia de la villa.

  • Cruza el puente sobre el río Eume, icono de Pontedeume, que conserva 15 arcos del que fue uno de los puentes más largos de la España medieval.

  • Entra en la Iglesia de Santiago, del siglo XVI, con su fachada barroca y un magnífico retablo renacentista decorado con pinturas de inspiración gótico-flamenca.

  • Recorre los restos de la muralla medieval que protegía la villa y acércate al Convento de San Agustín, fundado en 1538 y hoy Casa de la Cultura.

  • Sube hasta el Castillo de Andrade en el monte Breamo para disfrutar de una de las mejores panorámicas de la ría de Ares y el estuario del Eume.

  • Si viajas en coche, acércate al pueblo marinero de Redes -donde Almodóvar rodó su película Julieta (2016)-, a la playa de Ber o a la cercana villa de Betanzos para probar su famosa tortilla.

Rutas a pie por las Fragas do Eume

Pontedeume es el punto de partida ideal para adentrarse a pie en el Parque Natural de las Fragas do Eume, un bosque mágico de robles, castaños y helechos cubiertos de líquenes que se puede disfrutar en una sola jornada. Estas son las mejores opciones:

  • Ruta al Castillo de Andrade desde Pontedeume (unos 4 km ida y vuelta, dificultad media). Sale del propio centro de la villa y sube por el monte Breamo hasta las ruinas del castillo, con panorámicas excepcionales de la ría y las fragas.

  • Camiño dos Encomendeiros (5,5 km solo ida, dificultad baja). La ruta más popular del parque. Sale del puente colgante de Cal Grande y bordea el río Eume por un sendero sencillo hasta el puente de Santa Cristina y el espectacular Monasterio de San Xoán de Caaveiro, del siglo XII. Ideal para toda la familia.

  • Camiño da Ventureira (5,5 km, dificultad media-alta). Parte del puente de Santa Cristina y desciende por el cañón del río hasta la antigua central hidroeléctrica de A Ventureira, atravesando la zona más profunda y salvaje del bosque. El retorno se hace a media ladera por pista forestal con vistas al monasterio entre el arbolado.

Los más andarines pueden enlazar estas dos últimas rutas partiendo del Centro de Interpretación y así se puede recorrer el corazón del bosque atlántico de principio a fin en unas 4-5 horas.