Imagen de archivo de una prueba de la alergia realizada en el Hospital Virgen Macarena de Sevilla.

Imagen de archivo de una prueba de la alergia realizada en el Hospital Virgen Macarena de Sevilla. Europa Press

Salud

La alergia será aún peor esta primavera en España por las lluvias de récord: la advertencia sobre el polen de los alergólogos

Los expertos ya avisan de que la temporada de polen podría alargarse cerca de un 19%, mientras que su concentración anual podría aumentar hasta un 40%.

Más información: Malas noticias si eres alérgico: la temporada de polen dura ya 100 días más que hace 25 años con el viento como factor clave

Publicada

Las claves

La primavera en España será especialmente intensa para los alérgicos debido a las lluvias de récord y las temperaturas anómalas, que han favorecido una mayor polinización.

Las regiones más afectadas serán Madrid, Castilla-La Mancha, Badajoz y Cáceres, donde se prevén concentraciones de polen muy elevadas, mientras que en el litoral mediterráneo y el norte peninsular los niveles serán más bajos.

El número de personas alérgicas en España sigue aumentando, con síntomas cada vez más intensos, impulsados por la mayor exposición a pólenes y la contaminación ambiental.

La duración y la concentración de la temporada de polen podrían aumentar hasta un 19% y un 40% respectivamente, según previsiones de los alergólogos, quienes piden medidas contra la contaminación y el cambio climático.

La primavera dará inicio en España este viernes 20 de marzo, aunque en algunas zonas ya se ha dejado notar por la floración prematura de algunas plantas debido a las anomalías climatológicas que se han registrado desde principios de este año.

Estas condiciones meteorológicas han marcado el inicio de una temporada de polen que se prevé intensa, ya que la liberación de polen de diferentes especies ha estado condicionada por las abundantes lluvias y el comportamiento de las temperaturas.

Ambos factores han propiciado que las plantas estuvieran preparadas para empezar a polinizar lo antes posible, como explica a EL ESPAÑOL Juan José Zapata, presidente del Comité de Aerobiología Clínica de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC).

Las lluvias que se han registrado en las últimas semanas no sólo han reducido la presencia de polen en el aire, por el conocido como "efecto lavado", sino que también han favorecido el crecimiento de la vegetación, lo que se traduce en una primavera con niveles altos de pólenes.

No obstante, la llegada de algunas borrascas podría hacer, como señala Zapata, que cambiase el pronóstico, retrasando los picos de polinización. El problema es que la respuesta vegetal sería más intensa al haber más agua disponible en el suelo.

Las zonas más afectadas

La primavera será, según las previsiones de la SEAIC, especialmente intensa en buena parte del país, pero se espera que los niveles de gramíneas presenten diferencias significativas dependiendo de la región.

En el centro peninsular, se esperan niveles moderados a intensos en Madrid, Castilla y León y Castilla-La Mancha, con picos especialmente elevados en Toledo y Madrid, donde se podrían alcanzar concentraciones de hasta 6.000 granos por metro cúbico de aire.

En la mitad meridional, en cambio, los niveles serán leves en Almería y Málaga, mientras que se situarán en valores moderados en las zonas de Cádiz, Córdoba, Granada y Huelva.

Las concentraciones más altas se registrarán en Badajoz y Cáceres, con valores estimados entre 10.000 y 12.000 granos/m³. También se prevén niveles intensos en Jaén y Sevilla, donde podrían alcanzar entre 6.000 y 8.000 granos/m³.

En el norte peninsular se esperan niveles leves, con concentraciones estimadas entre 1.500 y 2.000 granos/m³, mientras que en el litoral mediterráneo se prevén niveles leves de polen durante este periodo.

Los alergólogos avisan de que, pese a que hay zonas con menores índices de polen, los alérgicos no deben descuidarse incluso en zonas con niveles bajos. Es posible saber cuál es el nivel de concentración de los pólenes en España a través de la web de la SEAIC.

A la fecha de cierre de este artículo, las cupresáceas, las urticáceas y el plátano de sombra tienen niveles de alerta altos en puntos de Andalucía, Castilla-La Mancha, Cataluña, Comunidad Valenciana, Extremadura, Murcia y Baleares.

Cada vez más alérgicos

En nuestro país se calcula que hay unos ocho millones de alérgicos. Si se añaden otros alérgenos, se duplica una cifra que ha ido en aumento en los últimos años. Este incremento está asociado tanto a una mayor exposición a alérgenos como a la influencia de factores ambientales.

El entorno está haciendo que aumenten las enfermedades alérgicas hasta el punto de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya se refiere a ella como una epidemia no infecciosa del siglo XXI.

Para el coordinador de la Comisión de Comunicación de la SEAIC, Pedro Ojeda, nos encontramos ante "la tormenta perfecta" para que cada vez más personas padezcan alergias respiratorias de cualquier índole y alergia al polen en particular.

Para conocer qué pólenes afectan más a quienes sospechan tener síntomas, la recomendación pasa por realizarse las pruebas. Se prevé que aproximadamente hasta el 50% de la población pueda tener una enfermedad alérgica en las próximas décadas.

Los expertos apuntan que el incremento es algo multifactorial. Por un lado, la mayor duración e intensidad de la exposición a pólenes aumenta la oferta alergénica al sistema inmunitario. Y por otro, los contaminantes ambientales actúan también como disruptores.

El resultado no solo es un aumento del número de personas que se hacen alérgicas, sino que también se registran síntomas que son cada vez más intensos, ya que los pólenes se combinan con otros factores y potencian su capacidad para desencadenar reacciones alérgicas.

A ello se le suma que la alergia al polen ya no se limita a la primavera. Y es que se prevé un incremento en la duración de la temporada de polen de un 19%, mientras que su concentración anual podría aumentar entre un 16% y un 40%.

Ante este escenario, los alergólogos reclaman medidas urgentes para actuar sobre la contaminación y el cambio climático, los cuales "están transformando el patrón tradicional de las alergias al polen".