François Peinado es jefe de Urología y Andrología del Hospital Ruber Juan Bravo 39.

François Peinado es jefe de Urología y Andrología del Hospital Ruber Juan Bravo 39. Cedida

Salud

Doctor Peinado, urólogo: "A los jóvenes con problemas de erección se les dice que es una tontería pero cada vez hay más"

"Los hombres no van al médico hasta los 50 años, a no ser que tengan un problema grave" / "Vivimos en una sociedad hipersexualizada que está obsesionada con el cuerpo perfecto" / "En muchos artículos americanos ya se habla del 'pene Ozempic'" / "El organismo es lo suficientemente sabio para saber cuándo se produce el deseo sexual"

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Las claves

El doctor François Peinado, urólogo y andrólogo, advierte que los problemas de erección en jóvenes están aumentando y a menudo se minimizan como simples cuestiones psicológicas.

Entre las causas de la disfunción eréctil juvenil destaca la mala salud arterial, el abuso de la pornografía y hábitos de vida poco saludables, no solo factores psicológicos.

Peinado señala que la eyaculación frecuente puede reducir el riesgo de cáncer de próstata y desmiente mitos sobre la necesidad de abstenerse sexualmente.

El especialista subraya la importancia de abordar la salud sexual masculina de forma global, incluyendo chequeos cardiovasculares y apoyo psicológico, y destaca la utilidad de tratamientos como las prótesis de pene en casos graves.

El urólogo y andrólogo François Peinado tuvo desde siempre claro que quería ser médico pese a que el trabajo de sus padres, emigrantes en Francia, nada tiene que ver con la que considera una de las pocas profesiones vocacionales.

Lo más complicado de dedicarse en cuerpo y alma a su vocación es el sufrimiento de ver cómo no siempre se consigue que el paciente mejore. Aunque de joven creía que iba a poder hacerlo todo, con la experiencia se ha dado cuenta de las limitaciones que tiene.

Al jefe de Urología y Andrología del Hospital Ruber Juan Bravo 39 le sigue sorprendiendo que haya quienes prefieren no hablar de ninguna enfermedad, queriendo ser ajenos a la realidad que sufren muchas personas en su día a día.

Él lo sabe bien, ya que muchos de los pacientes que ha tratado han terminado convirtiéndose en buenos amigos. A algunos de ellos ha tenido que despedirlos en los últimos años, siendo muy duro escuchar sus últimas palabras, deseos, lo que pensaban de la vida.

¿Cree que a los hombres aún les sigue costando acudir a su consulta?

Está cambiando gracias a Internet, pero todavía hay un sentimiento de vergüenza o de dificultad en hablar sobre la intimidad más profunda del hombre. Las mujeres tienen un hábito adquirido desde la adolescencia a la hora de acudir al ginecólogo. En el hombre no pasa esto.

Por lo general, ellos no suelen ir al médico hasta los 50 años, a no ser que tengan un problema grave de salud. Si además tiene problemas de tipo sexual, le cuesta mucho más porque lo viven en su intimidad, arrastrando el problema durante años.

¿Cuáles son las patologías más frecuentes con las que se encuentra?

Uno de los grandes problemas del hombre, a partir de una cierta edad, es la disfunción eréctil, que son los problemas de erección que todos los hombres estamos condenados a sufrir de una forma u otra.

Además, hay complicaciones por los complejos, que no sólo se dan por la longitud, sino que también pueden deberse a problemas de obesidad que provocan el conocido como pene enterrado.

Otro muy frecuente es la enfermedad de Peyronie. Apenas nadie la conoce pero afecta a entre un 3% y un 9% de la población. La mayoría de los hombres comienzan de la misma forma: un dolor en el pene sin saber por qué, mientras que al poco tiempo comienza a torcerse.

Las curvaturas, a veces, pueden llegar a los 90 grados; lo que impide la penetración. Es una situación devastadora. Ahora muchísimos hombres toman los fármacos de la erección y ven que tienen curvaturas. Tengo pacientes desde los 30 hasta los 50 con esta enfermedad.

Luego están los problemas relacionados con la salud global del hombre. Atiendo a muchos hombres que se sienten decaídos, sin energía. Pierden una vitalidad que hace muchos años tenían y no saben por qué es.

¿Hay algunos hábitos con los que se puede reducir el riesgo de sufrir disfunción eréctil?

Hay muchas herramientas para prevenirla. Cuanto más vida sana tenga uno, la probabilidad de reducir los efectos será mayor. El primer lugar de afectación de las arterias está en el pene, y muchas veces puede prevenir en tres o cuatro años cualquier evento cardiovascular.

A todos los hombres que vienen con este problema les hago un chequeo cardiológico completo porque no se han medido jamás la hipertensión ni el perfil lipídico. Son hombres que no hacen ejercicio, lo que se refleja en su mal estado de salud. Y si no lo tratamos de forma global, no conseguiremos nada. Además, muchas veces presentan sobrepeso.

¿Por qué hay un aumento de casos en menores de 30 años?

Es cierto que cada vez hay más jóvenes con problemas de erección muy serios. Lo que sucede es que en aquellos que tienen 20 ó 30 años se les dice que es un problema psicológico; pero para decir esto hay que tener pruebas.

En su ámbito más íntimo también se les dice incluso que es una tontería. Y no lo es, son jóvenes que no consiguen erecciones y que no pueden tener relaciones sexuales, lo que les lleva a evitar tenerlas y a encerrarse en ellos mismos.

Lo que hay que hacerles es una prueba con la que estudiar el pene en flacidez y en erección para determinar si realmente existe un problema médico. En muchos casos descubrimos que es un problema en las arterias que riegan el pene. Por tanto, no es un problema psicológico, como le decían.

¿Qué papel juega el consumo de pornografía en este aumento de casos en jóvenes?

En una parte de los jóvenes sí que puede estar relacionado con el abuso de la pornografía porque, al final, se acostumbran a un tipo de estímulo que en la vida real no lo van a conseguir.

Ahí se produce una disociación muy compleja a nivel cerebral por la que no consiguen el estímulo suficiente para satisfacerse. Esto también lo veo cada vez más en algunos jóvenes.

¿Qué consecuencias puede tener el hecho de no tratarla a tiempo?

A medida que no se trata la disfunción eréctil, en el pene se generan una serie de respuestas fibróticas. Cuanto más tiempo pasa el pene sin erecciones, se acelera la fibrosis y empeoran los problemas de erección.

¿El acceso a Internet también ha hecho que aumente la demanda de alargamiento de pene?

Sí, es un factor fundamental. Vivimos en una sociedad hipersexualizada. Podemos verlo en las redes sociales, donde hay una obsesión por tener un cuerpo perfecto.

Hay una proyección de querer estar perfecto; y en los hombres, el pene siempre ha sido un reflejo de su masculinidad. Además de la pornografía, muchas películas han hecho que tener un pene grande sea todo un símbolo.

Y eso se refleja hoy en día en las redes sociales, especialmente con este nuevo tipo de sexo, en el que se dan muchas relaciones sexuales esporádicas y cambios de pareja. Las mujeres pueden comparar mucho más, mientras que para los hombres creer que no tienen un pene grande supone, desde luego, un gran problema.

¿Cómo maneja estas expectativas en consulta?

Lo primero es ver si es verdad o no. Porque hay un porcentaje altísimo de los hombres que atiendo que tienen penes normales. Los grandes estudios que se han realizado calculan que un pene en flacidez tiene una longitud media de unos 9 centímetros; en erección, alrededor de los 13,5 cm.

Lo primero es explicarles que el pene va relacionado con su anatomía. Muchos hombres lo que quieren es que mida como uno de 1,95 cm cuando miden 1,70 cm. Pero esto es imposible.

Lo tienen que asumir como tal, porque hay una mala percepción en este sentido. La pornografía ha influido, los hombres creen que pueden tener los penes de los actores. Luego les explicamos que el alargamiento de pene no se alarga en erección, sino en flacidez.

Tu pene tiene el mismo tamaño porque hay una parte del pene que está metida dentro del cuerpo. Lo que hacemos es exteriorizar mucho más ese pene, que es muy diferente. Y a veces conseguimos 1, 2, 3 centímetros más, dependiendo de la situación anatómica del paciente. Por tanto, hay que ser muy, muy transparente con el paciente y decirle que aquí no hay milagros.

¿Cree que hay hombres que siguen confundiendo el déficit de testosterona con simplemente hacerse viejo?

El no tener una vida sana influye en los niveles de testosterona. En muchas consultas los hombres de cierta edad que aparecen están muy delgados porque están perdiendo su masa muscular.

Las consecuencias, aparte de la baja vitalidad, son el desánimo, no tener energía y ahí es fundamental tratar a esos hombres desde varios puntos de vista.

Uno es el nutricional, porque el consumo de proteínas suele ser en muchos casos deficiente. También son hombres que necesitan ayuda psicológica para modificar los comportamientos de soledad y decaimiento.

¿Qué dice la evidencia científica sobre la relación entre los tratamientos con testosterona y el cáncer de próstata?

A día de hoy no hay ningún estudio que relacione testosterona y cáncer de próstata. Durante muchos años sí que se ha repetido esta asociación debido a grandes errores metodológicos que se habían hecho en algunos estudios.

Por eso a muchos hombres se les ha condenado a no tratarlos con testosterona, lo que es un error gravísimo cuando son hombres que precisaban ese tratamiento porque tenían muchísimos problemas.

El doctor Peinado es especialista en medicina sexual masculina y cirugía de pene.

El doctor Peinado es especialista en medicina sexual masculina y cirugía de pene. Cedida

¿Por qué aquellos que eyaculan al menos 21 veces al mes pueden tener un riesgo significativamente menor de ser diagnosticados con cáncer de próstata?

Existen muchas teorías al respecto, pero los grandes estudios que se han hecho muestran que hay una relación entre el número de eyaculaciones y la reducción en la probabilidad de tener cáncer de próstata, sobre todo en los poco agresivos.

Con las eyaculaciones, los elementos nocivos que se acumulan en la próstata, que es metabólicamente muy activa, se eliminan; es decir, es como si fuera un lavado de la próstata.

Luego también los hombres que eyaculan de forma más frecuente son metabólicamente más sanos debido a que tienen una alta actividad sexual y puede reflejar un estado de salud y también a nivel de las células epiteliales, pues no es necesario tanto recambio celular.

Pero hay que tener mucho cuidado. No podemos confundir asociación con causalidad. Por los datos disponibles, puede reducir entre un 20% y un 30% el riesgo de la reducción del cáncer de próstata.

¿Cuál es el mayor mito que existe alrededor de la eyaculación?

En Estados Unidos, hay asociaciones que abogan por no eyacular, algo que no tiene ningún sentido fisiológico. El organismo es lo suficientemente sabio para saber cuándo se produce el deseo sexual.

El equilibrio es muy personal e íntimo. Hay quienes eyaculan todos los días, otros que lo hacen una vez por semana o dos. Hay que dejar fluir mucho más al organismo, que actúe como considere.

¿Llegará el día en que podamos regenerar el tejido eréctil con células madre?

Ya existe mucha investigación y aunque todavía no se ha conseguido nada estoy seguro de que ocurrirá.

Lo preocupante con la disfunción eréctil es que no tiene solución después de los fármacos. Una de las alternativas más satisfactorias es la prótesis de pene, que les cambia la vida a los pacientes.

Les devolvemos la capacidad de tener las erecciones que él quiera, con la dureza que quiera y el tiempo que quiera. Cada vez lo ponemos en más hombres y les vuelve a dar una segunda vida sexual que ellos no esperaban.

¿Por qué el uso de Ozempic puede afectar a la función sexual?

Puede mejorar bastante. En muchos artículos americanos ya se habla del 'pene Ozempic'. Porque estos pacientes adelgazan tanto que el pene vuelve a emerger. Al perder kilos, vuelven a verlo y a mejorar sus perfiles metabólicos.

Veremos en el futuro cómo actúan cuando se combinan con los fármacos que utilizamos. Ya se sabe que el tadalafilo, que muchos pacientes ya lo están empezando a tomar aunque no lo necesitan para las afecciones, reduce los eventos cardiovasculares.