Valter Longo, experto en longevidad.

Valter Longo, experto en longevidad.

Salud

Nuevo hito de la dieta de Valter Longo, sabio de la longevidad: reduce la inflamación intestinal y alivia la enfermedad de Crohn

Solo cinco días de intervención ayudaron a mejorar síntomas como el dolor abdominal, la hinchazón intestinal o la diarrea.

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P. Fava
Publicada

Las claves

La dieta que imita el ayuno propuesta por Valter Longo reduce la inflamación intestinal y mejora los síntomas en pacientes con enfermedad de Crohn leve a moderada.

El estudio de Stanford Medicine mostró que cerca de dos tercios de los pacientes que siguieron esta dieta experimentaron mejoras clínicas tras solo un ciclo.

Los participantes consumieron entre 700 y 1.100 kcal diarias durante cinco días al mes, con comidas a base de plantas y el resto del mes retomaron su dieta habitual.

Se observó una disminución significativa de la calprotectina fecal y mediadores lipídicos proinflamatorios en el grupo que siguió la dieta de ayuno.

El biólogo Valter Longo, director del Instituto de la Longevidad de la Facultad de Gerontología de la Universidad de California Sur, es uno de los investigadores más relevantes en el campo de la relación entre la nutrición y la esperanza de vida.

Entre los factores identificados por Longo como precursores de la longevidad, la restricción calórica es el más relevante. El ayuno intermitente -pautas en la que la alimentación se limita a algunas horas del día o a algunos días de la semana- activa procesos metabólicos que contribuyen a prolongar la vida.

También tienen una serie de beneficios que contribuyen a que esta vida más larga vaya acompañada de mejor salud. Se ha asociado con la regeneración de células madre, una reducción de los efectos secundarios de la quimioterapia, e incluso una reducción de los signos de demencia.

Sin embargo, ayunar no está al alcance de todos, y es difícil de mantener. Por eso Longo propone los 'ciclos de dieta similar al ayuno' o 'fasting-mimicking diet' (FMD). Esta 'dieta de la longevidad' consiste en un patrón de cinco días con comida rica en grasas insaturadas y baja en calorías, proteínas y carbohidratos.

Ahora, una nueva investigación de Stanford Medicine ha descubierto que esta dieta, incluso usada puntualmente, mejora significativamente los síntomas físicos y los marcadores biológicos de la enfermedad de Crohn leve a moderada. Sus resultados se publican en Nature Medicine.

"Tenemos carencias en la clase de información dietética que podemos ofrecer a los pacientes", lamenta Sidhartha R. Sinha, MD, profesor de gastroenterología y hepatología, y autor principal del artículo. "Este estudio proporciona evidencias para avalar las recomendaciones médicas".

La enfermedad de Crohn es crónica, y provoca inflamación en el tracto digestivo, Causa síntomas incapacitantes como diarrea, calambres, dolor abdominal y pérdida de peso. Los esteroides son una terapia aprobada para los casos leves, pero su uso se tienden a limitar para evitar efectos adversos, especialmente con el uso prolongado.

El estudio comparó a dos grupos de pacientes con enfermedad de Crohn leve a moderada. El primero siguió un patrón FMD mientras el segundo continuó con su dieta habitual durante tres meses consecutivos. Participaron 97 pacientes: 65 de ellos fueron al grupo de la dieta que imita al ayuno, y 32 quedaron en el grupo de control.

Los participantes del grupo FMD restringieron su ingesta de calorías durante los cinco días prescritos al mes, consumiendo entre unas 700 y 1.100 kcal diarias, explicó Sinha. La dieta, además, consistió en comidas a base de plantas. El resto del mes siguieron con su dieta normal.

Al finalizar el estudio, cerca de dos tercios del grupo que imitaba el ayuno experimentaron una mejora en sus síntomas. "Nos sorprendió gratamente", declara Sinha. "Incluso después de solo un ciclo de dieta FMD se apreciaron beneficios clínicos".

Menos de la mitad de los participantes en el grupo de control tuvo mejoras en sus síntomas. Los autores las atribuyeron a fluctuaciones naturales en la progresión de la enfermedad de Crohn y al hecho de que los pacientes continuaron con sus tratamientos estándar, como la medicación.

"Los efectos observados en los marcadores inflamatorios nos hicieron interesarnos por esta dieta para estudiarla en el contexto de la enfermedad de Crohn, ya que muchos pacientes con esta enfermedad también presentan biomarcadores inflamatorios elevados", prosigue.

En análisis de deposiciones, los investigadores detectaron una disminución significativa de la calprotectina fecal —una proteína en las heces que indica inflamación intestinal— en el grupo que imitaba el ayuno en comparación con el grupo de control.

También observaron una reducción en algunos mediadores lipídicos proinflamatorios derivados de ácidos grasos en los participantes del grupo de ayuno. De manera similar, las células del sistema inmune de estos participantes produjeron menores cantidades de moléculas inflamatorias.

Los investigadores están explorando ahora si los cambios en el microbioma intestinal también podrían explicar algunos de los beneficios de la dieta que imita el ayuno.