Preservar las habilidades cognitivas en la tercera edad.

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Salud

Insulina, la nueva esperanza contra las pérdidas de memoria: el fármaco común que reduce la inflamación cerebral

Fármacos con usos muy específicos y muchos años de evidencia tras ellos siguen otorgando beneficios desconocidos hasta ahora.

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Tras décadas de usos muy específicos, algunos fármacos "antiguos" siguen dando sorpresas. Dos medicamentos con décadas de historia han demostrado tener efectos positivos en la protección del cerebro, la memoria y el rendimiento cognitivo.

Investigadores de la Universidad de Illinois en Urban-Champaing se han centrado en el propofol, un anestésico común que podría proteger al cerebro tras una cirugía, y la insulina en formato intranasal, la cual ya habría demostrado mejorar la memoria en pacientes diagnosticados de enfermedad de Alzheimer

El estudio, publicado en la revista Pharmacology Research and Perspectives, analizó específicamente el deterioro cognitivo relacionado con la edad. Los investigadores quisieron profundizar sobre el uso de la insulina intranasal en las pérdidas de memoria no asociadas a enfermedades cognitivas.

Usaron un modelo de ratón desarrollado para imitar el envejecimiento del hipocampo, la zona del cerebro con mayor relación con la memoria. Este grupo de "ratones pseudoenvejecidos" recibió insulina intranasal de forma diaria durante nueve días. Usaron el mismo tratamiento en un grupo de ratones control sin envejecimiento cerebral provocado.

Mientras que no hubo cambios significativos en el grupo control, los ratones pseudoenvejecidos tratados con insulina intranasal mejoraron su desempeño en tareas relacionadas con la memoria de trabajo, la memoria de reconocimiento y la memoria asociativa.

Los investigadores analizaron de forma más específica los cambios moleculares a nivel cerebral en estos ratones pseudoenvejecidos, detectando un aumento de dos marcadores que regulaban la inflamación neuronal. La insulina intranasal era capaz de revertir este aumento, reduciendo la neuroinflamación.

"En conjunto, los resultados sugieren que la insulina intranasal puede proporcionar un enfoque terapéutico no invasivo para mitigar el deterioro cognitivo relacionado con la edad mediante la modulación de los mecanismos neuroinflamatorios", explican.

En un estudio previo con propofol, los investigadores descubrieron que su administración intermitente antes de una cirugía mejoraba el rendimiento de los ratones en diversas tareas cognitivas post-quirúrgicas. El efecto se comprobó días después de la administración, a pesar de que esta sustancia se elimina del organismo en pocas horas.

En ese mismo estudio se observó que los ratones que recibían propofol presentaban un aumento prolongado de ciertos receptores del neurotransmisor GABA, un regulador clave del aprendizaje y la memoria, en la superficie de las neuronas del hipocampo. También disminuían los marcadores de inflamación y muerte celular.

De hecho, los investigadores sospechan que la insulina intranasal tendría efectos similares al propofol en la cognición, pero no está claro su participación en la modulación de los receptores GABA, como explica el líder de la investigación Uwe Rudolph, profesor y jefe de biociencias comparativas de la Universidad de Illinois.

"Existen indicios de que la insulina intranasal tiene efectos similares al propofol en la cognición después de la cirugía. A continuación, queremos estudiar si los receptores alfa-5 GABA-A, que el propofol aumentó en la superficie neuronal, intervienen en la acción de la insulina intranasal".

"También queremos identificar el subtipo exacto de neurona en el hipocampo responsable de estos efectos", concluye Rudolph.