Ilustración del virus oncolítico y el anticuerpo antiP-D-1 atacando juntos al tumor.

Ilustración del virus oncolítico y el anticuerpo antiP-D-1 atacando juntos al tumor. Tal Bavli Nature

Salud

Nuevo golpe al tumor cerebral más letal: logran tratar el glioblastoma con un virus 'come-cáncer'

La nueva terapia ha logrado duplicar la supervivencia de los pacientes con el cáncer cerebral más díficil de tratar.

16 mayo, 2023 02:09

El abordaje terapéutico de los tumores cerebrales tiene la dificultad añadida de tener que superar un obstáculo natural: la barrera hematoencefálica, que filtra las moléculas de gran tamaño. Su función es proteger el cerebro cuando el organismo está sano, pero ante el cáncer, impide que la quimioterapia o la inmunoterapia intravenosas lleguen a la zona afectada. La alternativa es inyección intratecal, pero la aplicación de fármacos directamente en la zona craneal tiende a provoca una dañina inflamación.

Ahora, un estudio de fase uno y dos publicado en Nature Medicine presenta una nueva y esperanzadora terapia. Sus creadores son Farshad Nassiri y Gelareh Zadeh, neurocirujanos del University Health Network (UHN) de Toronto, Canadá. Consiste en inyectar directamente en tumor cerebral un virus oncolítico, capaz de detectar y 'devorar' las células cancerígenas, combinado con la inmunoterapia intravenosa

Dada la virulencia del glioblastoma, la cirugía para extirpar el tumor resulta imprescindible para prolongar la vida del paciente. Sin embargo, la dificultad para eliminar las células malignas que migran a las zonas fronterizas con la lesión es lo que vuelve este cáncer tan letal. Frecuentemente, reaparece de seis a ocho meses después de la intervención, y las terapias existentes se ven incapaces de frenar el avance de la enfermedad.

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Sin embargo, el nuevo enfoque terapéutico ha logrado no solo duplicar la esperanza de vida de estos pacientes hasta los 12,5 meses de media, sino que se han producido casos de supervivencia prolongada, ayudada por una variante genética que ayuda al éxito de la terapia en algunos pacientes. "Los primeros ensayos clínicos son prometedores", explica la Dra. Zadeh, que también es directiva del Krembil Brain Institute e investigadora del Princess Margaret Cancer Centre. "Somos cautamente optimistas sobre los beneficios clínicos a largo plazo con los pacientes".

El 'doble golpe'

El primer paso consistió en implantar el virus directamente en el tumor mediante técnicas de cirugía estereotáxica, realizando una pequeña perforación e introduciendo un catéter diseñado con esta función. Una semana después de la intervención, los pacientes recibieron de forma intravenosa un anticuerpo anti-PD-1, una inmunoterapia de tipo 'inhibidor de puntos de control inmunitario' (ICI) que se repitió en sesiones de tres semanas.

"Esta medicación evita que el cáncer se aproveche de su habilidad natural para evadirse de la inmunidad del organismo. Pero funciona mal ante un tumor inactivo en lo inmunológico como es el glioblastoma", explica la Dra. Zadeh. "Los virus oncolíticos pueden vencer esta limitación creando un microambiente más favorable a la inmunoterapia en el tumor, que potencie la respuesta inmune". 

Este 'doble golpe' hace que el virus acabe con las células cancerígenas y cause inflamación, pero con un efecto benéfico: es una señal para que los anticuerpos actúen en la zona. El ensayo se realizó con 49 pacientes, la terapia no provocó efectos adversos de consideración, y la mitad de los participantes obtuvieron beneficios clínicos de estabilización o mejora de la enfermedad.

"Hemos visto tumores encogerse, o desaparecer del todo", celebra el Dr. Nassiri. "Tres pacientes siguen vivos 45, 48 y 60 meses desde el inicio del ensayo". Zadeh subraya por su parte que la punción fue la única intervención quirúrgica realizada: la extirpación, enormemente invasiva, pudo ser evitada. "Es una clara señal de que este enfoque es seguro y efectivo".

Finalmente, los investigadores han podido identificar los rasgos inmunes clave, expresados en mutaciones presentes en los tumores, que indican que un paciente va a ser más receptivo al tratamiento. "Como norma general, las terapias contra el cáncer no funcionan igual de bien para todos los pacientes, pero creemos que una parte de las personas que sufren glioblastoma van a responder bien a este nuevo enfoque", concluye Zadeh.