El navegador electroanatómico que mejora el diagnóstico y la localización de arritmias complejas del Hospital Universitario Rey Juan Carlos (Móstoles).

El navegador electroanatómico que mejora el diagnóstico y la localización de arritmias complejas del Hospital Universitario Rey Juan Carlos (Móstoles).

Con la colaboración de

Salud

Un mapa en 3D del corazón: así ayudan los navegadores a diagnosticar las arritmias más complejas

El Hospital Universitario Rey Juan Carlos de Móstoles dispone de un avanzado sistema de navegación intracardiaco para localizar y visualizar las arritmias. Gracias a ello se puede mejorar la localización y el tratamiento de estas alteraciones del ritmo cardiaco.

Lo más probable es que tu corazón esté latiendo ahora mismo entre 60 y 100 veces por minuto. En ese rango de latidos suele oscilar la frecuencia cardiaca gracias a los impulsos eléctricos que hacen que las aurículas y los ventrículos se contraigan en perfecta sincronía. Sin embargo, cuando sufrimos una arritmia, ese ritmo normal, originado en el nodo sinusal (nuestro marcapasos natural, situado en la aurícula derecha) sufre alteraciones y nuestro corazón va demasiado acelerado o demasiado lento.

Palpitaciones, dolor en el pecho o sensación de falta de aire son algunos de los síntomas de las arritmias, si bien en algunos casos pasan desapercibidas y se detectan de forma casual al realizar pruebas diagnósticas. De hecho, aunque algunas pueden ser inofensivas, otras pueden provocar síntomas molestos, a veces, poner en peligro nuestra vida.

Poniendo un ejemplo, la fibrilación auricular, que es la arritmia más frecuente, supone un importante problema de salud, pudiendo ocasionar a su vez fracaso cardiaco e ICTUS se relaciona con frecuencia con la hipertensión arterial, enfermedad de las arterias que irrigan el corazón, trastornos tiroideos y respiratorios.

La Fundación Española del Corazón señala, además, que las personas mayores, las personas hipertensas o los pacientes con arritmias son los principales grupos de riesgo de padecer insuficiencia cardiaca. Precisamente en los más mayores es donde las arrítmias son más prevalentes, en concreto la fibrilación auricular aumenta conforme lo hace la edad, llegando a afectar al 5 % de la población a partir de los 60 años.

Aunque en ocasiones los fármacos son suficientes para el tratamiento de las arritmias, en otras hay que recurrir a la ablación, un procedimiento capaz de solucionar problemas del ritmo cardiaco mediante modificando las capacidades de conducción eléctrica de las células creando cicatrices mediante diferentes fuentes de energía. 

El dolor en el pecho es uno de los síntomas de las arritmias.

El dolor en el pecho es uno de los síntomas de las arritmias.

Para el adecuado diagnóstico de las arritmias el primer paso es realizar un electrocardiograma convencional (electrocardiograma que llamamos de superficie, una prueba no invasiva) que nos puede orientar para la realización del estudio electrofisiológico, procedimiento que estudia y trata de forma invasiva las arritmias.

El estudio electrofisiológico convencional (guiado por rayos X) se realiza obteniendo las señales electricas internas estando los diferentes catéteres en contacto con el corazón, se realiza así una definición del mecanismo, pudiendo además modificar, en caso pertinente, mediante la ablación las propiedades de conducción eléctricas del tejido cardiaco. Con el uso de la navegación en 3D se da un salto cualitativo en cuanto a la deficición del mecanismo y tratamiento de las arritmias, este cambio es más evidente en arritmias complejas.

Un GPS del corazón

En el ritmo sinusal, el ritmo normal cardiaco, la activación eléctrica auricular y ventricular es secuencial, manteniéndose esa sincronía entre aurícula y ventrículo. Mientras tanto, las arritmias se originan principalmente por dos mecanismos: focos que emiten actividad eléctrica inapropiadamente (arritmias focales) y circuitos por los que se genera un bucle (arritmias reentrantes).

Para localizar las arritmias focales y para la definición del circuito y abordaje de la zona crítica de las reentrantes pueden venir muy bien los sistemas de navegación, que permiten realizar esos procedimientos con seguridad y eficacia.

En este sentido, el Hospital Universitario Rey Juan Carlos de Móstoles, que se integra en la red sanitaria pública de la Comunidad de Madrid y está gestionado por QuirónSalud, acaba de instalar el sistema de navegación intracardiaco más avanzado de España. La capacidad de este sistema para caracterizar la actividad eléctrica del corazón es 32 veces superior a la de los convencionales y proporciona una elevada resolución.

En concreto, su uso permite a los especialistas identificar de forma precisa la localización exacta de la arritmia en el corazón y visualizarla gracias a un mapa en tres dimensiones. Precisamente ese mapa en 3D puede guiar después a los expertos en el tratamiento por ablación de las arritmias, que puede realizarse con diferentes técnicas.

En concreto, este navegador electroanatómico es adecuado para el tratamiento de las arritmias más complejas. Entre ellas figuran la fibrilación auricular que ya hemos mencionado (caracterizada por latidos desorganizados debido a una contracción muy rápida e irregular de las aurículas), la taquicardia ventricular (que se origina en los ventrículos y es más frecuente en los pacientes con cardiopatías) y también las taquicardias auriculares.

Así, frente a las metodologías tradicionales, que ofrecen resultados más limitados para el tratamiento de estas arritmias más complejas, este novedoso navegador electroanatómico permite una mejor localización de la arritmia para una posterior intervención menos compleja, más segura y eficaz.

El Hospital Universitario Rey Juan Carlos de Móstoles ha instalado un avanzado navegador intracardiaco con múltiples beneficios para los pacientes.

El Hospital Universitario Rey Juan Carlos de Móstoles ha instalado un avanzado navegador intracardiaco con múltiples beneficios para los pacientes.

Una mejora del tratamiento de arritmias complejas

La utilización de este sofisticado navegador está mejorando la labor de los facultativos del centro mostoleño. “Con los sistemas de mapeo electroanatómico en 3D no solo obtenemos mayor definición sobre el mecanismo de la arritmia, sino que simplificamos el procedimiento, haciéndolo más corto y por lo tanto más seguro para el paciente”, ha explicado Elena Mejía, cardióloga y corresponsable de la Unidad de Arritmias del Hospital Universitario Rey Juan Carlos.

Por su parte, su compañero y corresponsable de esa unidad, Federico Gómez, ha destacado la rapidez y eficacia del procedimiento que permite este navegador, proporcionando numerosos beneficios al paciente. “Con este sistema recogemos más información en menos tiempo, aportando mayor definición y haciéndolo especialmente útil en arritmias no sostenidas en el tiempo, lo que supone un claro salto adelante”.

Además de las anteriores ventajas, el doctor Gómez ha añadido que estos precisos sistemas permiten que se reduzca el tiempo de exposición a la radiación, “lo que es positivo para el paciente, para el médico y para el personal expuesto”.

El Hospital Universitario Rey Juan Carlos es el primer hospital público de sus características en España que instala un equipo con esas funcionalidades para abordar algunas de las arritmias cardiacas que se clasifican como complejas.

Por otra parte, huir de los excesos y realizar ejercicios físicos vigorosos con cautela, sin tampoco llevar una vida sedentaria, es una de las recomendaciones de la Fundación Española del Corazón para prevenir arritmias. Además, controlar la presión arterial, moderar el consumo de alcohol, reducir el de bebidas como el café o dejar el tabaco son algunos de los consejos para los pacientes de fibrilación auricular.

Llevar un estilo de vida saludable puede ayudar a reducir el riesgo. Sin embargo, cuando se producen esas alteraciones en el ritmo cardiaco, es importante que los médicos cuenten con sistemas avanzados para su tratamiento y diagnóstico, como ese avanzado navegador para localizar y tratar arritmias complejas que ya han instalado en el Hospital Universitario Rey Juan Carlos de Móstoles.