Acumulación de grasa en las arterias. EP.

Acumulación de grasa en las arterias. EP.

Salud

Confirmado por los cardiólogos: más del 50% de los infartos en mujeres jóvenes no se deben a la obstrucción de grasa arterial

La aterosclerosis o acumulación de placas grasas a nivel arterial es la principal causa de infarto en los hombres, pero en las mujeres la situación cambia.

Más información: El aviso del cardiólogo José Abellán a España: "Unos niveles adecuados de vitamina D te protegen del infarto"

Publicada

La aterosclerosis o producción de placas grasas a nivel arterial posee el dudoso honor de ser la primera causa de infarto de corazón. Provoca la obstrucción arterial mediante un fenómeno conocido como aterotrombosis.

Sin embargo, este factor de riesgo tradicional afectaría principalmente a los hombres. En las mujeres, especialmente en los casos de pacientes más jóvenes, los principales factores de accidentes cardiovasculares y muerte serían otros.

Así lo sugiere un estudio publicado en el Journal of the American College of Cardiology. Según este trabajo, más de la mitad de los infartos de corazón en mujeres jóvenes se deben a causas no aterotrombóticas u obstructivas.

En este caso, los investigadores de la Clínica Mayo de Estados Unidos analizaron 1.474 casos de infartos de corazón en personas de 65 años o menos, registrados entre los años 2003 y 2018 en el condado de Olmsted, Minnesota.

Realizaron revisiones exhaustivas de historiales médicos y estudios de imagen, buscando las causas principales del infarto en cada caso. Y, para su sorpresa, por encima del 50% de los casos de infarto de corazón en mujeres se debían a causas no aterotrombóticas.

En el caso de los hombres, la aterotrombosis u obstrucción arterial fue responsable del 75% de los infartos. Sin embargo, en mujeres solo representó el 47% de los casos, algo que tendría importantes implicaciones en la prevención y tratamiento de los infartos, como explicó la cardióloga Claire Raphael.

"Esta investigación arroja luz sobre las causas de los ataques cardíacos que históricamente han sido poco reconocidas, particularmente en mujeres. Cuando se malinterpreta la causa raíz de un infarto de corazón, puede dar lugar a tratamientos menos efectivos e incluso perjudiciales".

En las mujeres, el 34% fueron infartos de miocardio secundarios o SSDM por desajuste de oferta y demanda. Es decir, se producirían por un desequilibrio entre el suministro y la demanda de oxígeno a raíz de otros factores estresantes no obstructivos, como una anemia o una infección.

Otros factores causantes de infartos de corazón en mujeres fueron las disecciones espontáneas de las arterias coronarias o SCAD, donde se producirían desgarros de las paredes arteriales y se acumularía la sangre.

También estarían las embolias, donde un coágulo de sangre viaja desde otras áreas del organismo y acaba produciendo obstrucción. De hecho, este último factor es también una de las principales causas de ictus o accidente cerebrovascular.

Como explican los investigadores, "en mujeres de 45 años o menos, la SSDM fue la causa más común. Y las causas coronarias agudas no aterotrombóticas (SCAD, embolia, espasmo y SSDM o MINOCA) fueron colectivamente tan comunes como la aterotrombosis".

Las personas que experimentaron un infarto SSDM tuvieron las tasas más altas de mortalidad por cualquier causa en los siguientes 5 años. "Probablemente se relaciona con una población más enferma que tiene más probabilidades de morir por sus enfermedades subyacentes no cardíacas", apuntan los investigadores.

Por su parte, también se descubrió que muchos infartos de corazón relacionados con las disecciones arteriales o SCAD se atribuyeron erróneamente a una aterotrombosis, especialmente en mujeres, donde la SCAD fue la causante de infarto con una frecuencia casi seis veces mayor respecto a la aterotrombosis.

"Nuestra investigación destaca la necesidad cada vez mayor de repensar cómo abordamos los ataques cardíacos en esta población de pacientes, y en las mujeres adultas más jóvenes, en particular", concluyen los investigadores.

"Los médicos deben ser más conscientes de afecciones como la disección espontánea de arterias coronarias (SCAD), la embolia y los desencadenantes relacionados con el estrés, y los pacientes deben buscar soluciones cuando sienten que algo no está bien", terminan.