Media cebolla metida en una bolsa hermética.

Media cebolla metida en una bolsa hermética. @HalfOnionInABag

Salud Casos inéditos

El caso del hombre que desarrolló una extraña alergia a las pieles de cebolla

El agricultor japonés de 62 años llegó a sufrir una inflamación pulmonar global.

Dependiendo del trabajo que se tenga, uno suele exponerse a unos u otros riesgos. Por ejemplo, hoy en día se sabe que los trabajadores de las obras pueden llegar a desarrollar diversos tipos de enfermedades pulmonares debido a su exposición al polvo, carbón o al asbesto (un producto ya prohibido en España).

Algo similar le ocurrió a un agricultor de cebollas japonés, de 62 años de edad, el cual necesitó ser atendido por sufrir una extraña alergia. Según el informe del caso, publicado en Respiratory Medicine Case Reports, fueron precisamente las cebollas -concretamente la piel de las mismas- las causantes del problema: la exposición repetida a la piel de cebolla le causó al agricultor una neumonitis por hipersensibilidad, ya que estas contenían un tipo de hongo común llamado Aspergillus niger.

Según el informe del caso, este hombre habría estado trabajando como productor de cebollas varios años, durante los cuales habría desarrollado síntomas como dificultad respiratoria, fatiga y tos seca. Tras dos semanas con dichos síntomas, decidió acudir al hospital.

El diagnóstico final fue "neumonitis por hipersensibilidad", también conocido como "alveolitis alérgica extrínseca". Dicho diagnóstico implica una inflamación debida a una respuesta inmune contra determinadas sustancias inhaladas en el entorno, como el moho -el hongo Aspergillus spp-, bacterias, proteínas o productos químicos de diversa índole. La inflamación producida da lugar a que los alveolos, los pequeños sacos pulmonares cuya misión es procesar el oxígeno y expulsar el dióxido de carbono, se inflamen y den lugar a la dificultad respiratoria mencionada.

Normalmente, los alveolos se estiran y se relajan con cada respiración, pero si se inflaman, su flexibilidad disminuye, llegando a formar cicatrices con el tiempo.

Aunque en este caso la inflamación se debía al hongo que se encontraba en la piel de cebolla, es bastante común que una neumonitis por hipersensibilidad sea secundaria a la exposición regular a los excrementos de aves, plumas, polvo, moho común y pieles de animales. Aunque no siempre se llega a sufrir dicha reacción inflamatoria pulmonar, sí aumenta el riesgo.

En este caso, además, cabe destacar que el agricultor había sido fumador durante 35 años, aunque dejó de fumar seis años antes del episodio alérgico. No está claro si dicha exposición al tabaco aumentó su riesgo de neumonitis por hipersensibilidad, pero no sería descabellado que hubiese cierta relación.

Cómo se detectó la causa de la inflamación pulmonar

Cuando este agricultor acudió al hospital, las pruebas analíticas y de tomografía computerizada de tórax mostraron unos altos niveles de inflamación a nivel pulmonar, aunque se logró una mejoría de los síntomas durante su estancia en el hospital sin ningún tratamiento médico.

Finalmente, los análisis de sangre revelaron que el hombre se había expuesto al hongo Aspergillus. De hecho, el agricultor afirmó que la primera vez que sufrió los síntomas respiratorios fue tras completar una de sus tareas laborales: limpiar cáscaras de cebolla usando un compresor de aire.

Asimismo, aunque el hombre solía usar una máscara mientras trabajaba, no la llevó cuando sufrió los síntomas por primera vez. Según el informe del caso, el hongo Aspergillus habría llegado a los pulmones del agricultor, ya que el compresor de aire usado habría difundido el moho negro de las cáscaras de cebolla por el aire, y sin una máscara protectora, es muy fácil inhalar de forma repetida este hongo.

La mejoría del paciente en el hospital se debería, según los médicos que lo atendieron, al hecho de que ya no se encontraba expuesto al hongo.

Posteriormente, los médicos decidieron realizarle una "prueba de provocación" de tres días al agricultor. Se fue a casa sin síntomas, pero al segundo día fue a trabajar limpiando cáscaras de cebolla sin máscara; finalmente, al tercer día, acudió al hospital con tos y fiebre tras solo tres horas después de haber limpiado cáscaras de cebolla.

Los médicos repitieron la prueba, siguiendo los mismos pasos, excepto la exposición sin máscara durante el segundo día. Esta vez el hombre trabajó con cebollas limpias, pero también experimentó los síntomas.

Según los resultados de todas las pruebas, y tras analizar el trabajo y el hogar del agricultor, los médicos llegaron a la conclusión de que la especie de hongo causante de sus síntomas era el Aspergillus niger, una causa rara de neumonitis por hipersensibilidad.

Aunque no hubo necesidad de abandonar su trabajo como agricultor, a este hombre se le aconsejó usar una máscara de filtro más gruesa, sin ningún otro medicamento acompañante. Cuando acudió a sus controles médicos, afirmó no haber vuelto a sufrir más síntomas pulmonares.