Luis Manuel tumbado en la cama junto a su madre.

Luis Manuel tumbado en la cama junto a su madre.

Salud Casos insólitos

La triste historia de Luis Manuel, el bebé más gordo del mundo

El pequeño, que a sus 10 meses pese alrededor de 30 kilos, podría tener una peligrosa enfermedad rara que le confiere un hambre insaciable.

Azucena Martín

Luis Manuel González Pantoja nació hace diez meses en Tecoman, un pueblo del estado de Colima, al oeste de México. Su peso, de 3,5 kilos, era totalmente normal para un bebé recién nacido, pero poco a poco empezó a comer sin control y en sólo un mes ya necesitaba ponerse ropa de la misma talla que los niños de dos años.

Ahora, a dos meses de cumplir un año, suma casi 30 kilos, un peso que equivaldría al de un chico de nueve años. Aunque no hay registros que puedan confirmarlo, se cree que podría ser el bebé más pesado del mundo, pero a su familia poco le importa este récord, ya que los peligros que supone tal nivel de obesidad para su salud son cada vez mayores.

Aunque aún no se ha confirmado el diagnóstico, los médicos que han tratado al pequeño consideran que podría tener el Síndrome de Prader-Willi, una enfermedad genética que, entre otros síntomas, causa un hambre insaciable en los niños, que finalmente terminan desarrollando problemas graves de obesidad y diabetes tipo 2.

Esta enfermedad, causada por un defecto en el cromosoma 15, conlleva otros síntomas como crecimiento restringido, reducción del tono muscular, falta de desarrollo sexual o, lo que es peor, problemas cardiovasculares. Por eso, es muy importante que el niño lleve una dieta adecuada y, sobre todo, que se someta al tratamiento lo antes posible. 

De momento, los médicos han realizado a Luis Manuel una serie de pruebas y, si éstas resultan positivas, debería someterse a un tratamiento de los síntomas de esta enfermedad, para la que por ahora no se ha encontrado una cura.

El problema es que sus padres tienen un origen humilde, por lo que no podrán afrontar solos el coste de su tratamiento, consistente en una serie de inyecciones valoradas en 450 euros cada una. Por eso, los progenitores han hecho un llamamiento a través de redes sociales y han abierto una cuenta para que aquellos que quieran donar dinero para la causa. Ambos aseguran que mantendrán un registro que demostrará a los donantes que su dinero no se gasta en otro fin que no sea salvar al niño.