Así es el oxiracetam, la droga inteligente que deberían tomar los alpinistas

Así es el oxiracetam, la "droga inteligente" que deberían tomar los alpinistas GTRES

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Así es el oxiracetam, la "droga inteligente" que deberían tomar los alpinistas

El fármaco, destinado a la mejora del rendimiento cognitivo y que requiere de receta médica, podría ser la solución para evitar el síndrome de mal de altura.

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Actualmente las excursiones, profesionales o por mero ocio, a lugares de gran altitud son algo mucho más común que antaño. Ya sea por trabajo o deporte, son muchos los individuos que acaban visitando lugares situados a varios miles de metros de altitud, con las consiguientes consecuencias asociadas a tal situación: un menor contenido de oxígeno, que puede provocar perjuicios cognitivos tales como dificultad de atención o pérdida de memoria. Es el denominado mal agudo de montaña, más conocido como mal de altura.

Actualmente la prevención consiste en prepararse físicamente para la situación, ya que a partir de los 2.500 metros de altitud ya es posible sufrir síntomas. No existen medicaciones recomendadas para tal caso, pero un reciente estudio militar realizado a 4.000 metros de altitud asegura que hay un fármaco capaz de proteger al cerebro de esta dolencia: El oxiracetam, una "droga inteligente" cuyo efecto es la mejora de las funciones cognitivas, y de hecho actualmente se encuentra en investigación como fármaco contra la demencia y la enfermedad de Alzheimer.

Una droga inteligente contra el mal de altura

El estudio, llevado a cabo por ShengLi Hu y sus colegas de la Tercera Universidad Médica Militar de Chongqing (China), y publicado recientemente en la revista Brain and Behaviour, asegura que este fármaco podría proteger al cerebro contra los efectos perjudiciales producidos por la falta de oxígeno a una elevada altitud.

Paa su trabajo, Hu y sus colegas estudiaron a hombres de las fuerzas armadas de China en una altitud de hasta 4.000 metros sobre el nivel del mar. Todos estos combatientes vivían en pueblos de alrededor, a unos 1.800 metros de altura de media, donde pasaron inicialmente ocho días. Posteriormente, emprendieron la escalada hasta los 4.000 metros de altura durante tres días, una altura en la cual permanecieron durante un mes.

De todos los participantes, 20 de ellos tomaron 800 mg de oxiracetam tres veces al día durante los 15 primeros días del estudio; otros 20 hombres no recibieron ninguna medicación. Todos ellos fueron sometidos a exámenes de atención y memoria tanto al inicio como al final del estudio, incluyendo otro examen a los 20 días del mismo -cuando llegaban nueve días en total a 4.000 metros de altura-.

Si bien todos los participantes experimentaron una disminución de su capacidad cognitiva a 4.000 metros de altura, aquellos que tomaron oxiracetam sufrieron una menor afectación respecto al grupo control. Asimismo, aquellos que tomaron el fármaco también mostraron una menor disminución en la velocidad a la cual procesaban la información sensorial.

El cerebro a gran altura

Según las mediciones de flujo sanguíneo cerebral realizadas por los investigadores, a elevadas alturas existen ciertas partes del sistema circulatorio cerebral que se contraen y se dilatan , promoviendo el flujo sanguíneo hacia el tronco encefálico, una zona cerebral con un papel clave en el mantenimiento de los signos vitales básicos.

Por otra parte, este equipo de investigadores también detectó que el tronco cerebral recibía más sangre a expensas de áreas cerebrales responsables de funciones cognitivas avanzadas.

Sin embargo, en aquellos individuos que tomaron oxiracetam, las arterias cerebrales se encontraban más dilatadas, por lo que se incrementaba el flujo sanguíneo cerebral global. Esto podría explicar por qué este fármaco es capaz de disminuir los problemas cognitivos asociados al bajo nivel de oxígeno, aunque aún no se sabe si esta forma de redistribuir la sangre en el cerebro puede tener efectos negativos a largo plazo.

Cabe destacar, asimismo, que a pesar de que hoy en día existen muchos individuos que admiten tomar "drogas inteligentes" con el objetivo de mejorar su rendimiento cognitivo, existe poca investigación con este tipo de fármacos en general, incluyendo el oxiracetam, en personas sanas. Tan solo existe un estudio en adultos de edad avanzada con demencia en los cuales parecía mejorar el rendimiento en tareas relacionadas con la memoria tras la toma de oxiracetam, por lo que el uso del fármaco aún no está autorizado para su uso comercial en algunos países.