Una mujer está sentada en el baño mientras sostiene un trozo de papel higiénico.

Una mujer está sentada en el baño mientras sostiene un trozo de papel higiénico. Archivo

Salud APARATO DIGESTIVO

La escala de heces de Bristol: esto es lo que tu caca dice de ti

La morfología de los excrementos ayuda a los médicos a diagnosticar distintos problemas que se dan en nuestro organismo.

Manuel Oliva

Igual que el color de la orina, la textura y el color del excremento son indicadores que dan pistas sobre la salud intestinal de un individuo. Aunque a la hora de evacuar cada persona es un mundo -unos pueden pasar días sin ir al baño mientras otros necesitan visitarlo varias veces en la misma jornada- hay un cierto patrón en la forma de la 'caca' que puede servir para diagnosticar algunos problemas en el aparato digestivo. Saber si es muy líquida o muy sólida, si está unida o separada en pequeños trozos o si es más clara u oscura puede aportar datos valiosos al médico para saber a qué se está enfrentando.

Tanto es así que existe una clasificación que recoge los distintos tipos de heces que existen. Este baremo, llamado Escala de heces de Bristol, fue creado por S. J. Lewis y K. W. Heaton, unos investigadores de la universidad de esta ciudad inglesa. Se publicó por primera vez en 1997, en la revista Diario escandinavo de gastroenterología y divide en siete los tipos de cacas que existen, dependiendo del tiempo que han pasado en el interior del colon.

Para los médicos es de gran utilidad, ya que cuando un paciente acude a consulta pueden enseñarle la escala para que identifiquen cual se asemeja más a sus excrementos y así pueden afinar más en el diagnóstico. Estos son los siete tipos de heces que hay según su textura y el tiempo que han pasado en el intestino grueso.

Fragmentos duros

El primer tipo de heces que aparece en la clasificación denota que el sujeto que las evacúa padece problemas importantes de estreñimiento. El tipo 1 de excrementos se presenta en pequeños trozos separados, sin apenas líquido en su interior y tras haber estado mucho tiempo dentro del aparato digestivo.

Según un documento de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, la presencia de heces de este tipo en las deposiciones se debe generalmente a falta de fibra. Aunque también puede ser producto de otros problemas, como lesiones obstructivas del tubo digestivo, impactación fecal o megacolon.

En casos de presentar este tipo de caca, los médicos recomiendan tomar al menos cinco raciones de frutas y verduras al día, tomar frutos secos con cáscara comestible, beber abundante líquido y llevar a cabo actividad física moderada todos los días durante al menos 30 minutos.

Además, en casos de personas con problemas cardíacos expulsar fragmentos de este tipo puede ser peligroso. Para evacuar heces de estas características se necesita un esfuerzo superlativo, lo que hace que se acumule mucha sangre en la zona del intestino dejando desabastecido el resto del cuerpo. Esto puede provocar accidentes cardiovasculares en personas con problemas anteriores.

Salchicha hecha con fragmentos

Los excrementos con esta forma también indican estreñimiento en el paciente. Si bien no tan grave como en el anterior caso, este tipo de 'caca' muestra que la persona no lleva el mejor tipo de vida posible o que tiene algún problema estomacal.

De la misma forma que en el caso anterior, cuando las heces presentan esta forma puede corregirse tomando más fibra diariamente. Sin embargo, los médicos advierten de que no se pueden superar los 50 gramos de fibra al día porque no aporta beneficios adicionales y puede producir intolerancia y disminución de la absorción de oligoelementos como el calcio, el hierro o el magnesio.

Morcilla con grietas y serpiente lisa

Estos dos tipos de excrementos son los mejores posibles a la hora de evacuar. La primera supone más tiempo de la presencia de las heces en el intestino, mientras que la segunda es indicadora de una mayor hidratación.

Las heces en alguna de estas dos formas indican un buen estado de salud en los pacientes, una alimentación buena y variada, una hidratación adecuada y una rutina deportiva adaptada a las necesidades físicas del sujeto.

Trozos pequeños con bordes y fragmentos pastosos

Estos dos modelos de heces se producen en el organismo cuando el paciente tiene diarrea. Se puede deber a una indigestión o a algún virus, y las consecuencias son debilidad en el organismo y deshidratación.

La diferencia entre uno y otro se debe a la fibra. Mientras que en el primer paso esta diarrea puede ser provocada también por un nivel demasiado bajo de la fibra en la dieta del paciente, el segundo es más probable que aparezca en individuos que sufren algún virus intestinal.

Tanto en un caso como en otro, el tratamiento a seguir va destinado a suplir los electrolitos y fluidos perdidos por el aumento del volumen de los excrementos que va asociado a la presencia de estos tipos de heces. El paciente debe ingerir bebidas con una alta concentración de sales minerales, beber mucho líquido y en casos extremos se indica la inyección de suero en sangre.

Textura líquida

Este tipo de heces solo se produce en casos extremos, con una intoxicación grave o un virus que no se está tratando correctamente. Su principal peligro reside en que al producirse en mucho volumen y expulsarse en poco tiempo hay un gran riesgo de deshidratación. Además, normalmente no viene por si solo sino que es la consecuencia de una enfermedad.

Por otra parte, los médicos no recomiendan utilizar medicamentos que corten las secreciones anales, ya que en caso de quedarse en el interior del organismo las consecuencias pueden ser aún peores que la deshidratación.

Además de la forma, también es característico el color de este tipo de heces. Suelen tener un tono más claro de lo normal.