leche materna

leche materna Javier Muñoz

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¿Leche materna en el botiquín?

Distintos estudios identifican nuevas propiedades funcionales del primer alimento del ser humano. 

Ainhoa Iriberri

En el cuadro de Caravaggio Las siete obras de la misericordia se puede observar a una mujer dando de mamar a un anciano preso, su padre. Es una representación que se ha repetido en más obras pictóricas y que pone sobre la mesa una actitud en principio contra natura: ofrecer un alimento destinado a los lactantes a personas que ya no lo son.

A pesar de la proliferación, sobre todo en Reino Unido, de páginas donde los adultos pueden comprar y vender leche materna, la ciencia aún no ha dilucidado si tendría sentido usar este compuesto como fármaco, pero las propiedades funcionales que se le atribuyen son cada vez mayores. 

La última la ha señalado un equipo del Brigham and Women's Hospital (Boston, EEUU). Los investigadores han publicado en la revista Mucosal Inmunology un estudio en el que se demuestra que la leche materna sirve como reservorio de biomoléculas que ayudan a combatir la infección. ¿Tienen las madres recientes un antiinflamatorio en potencia?

El grupo de Leche Humana de la Universidad CEU / Cardenal Herrera también estudia las propiedades de la leche materna. Su líder, Dolores Silvestre, explica a EL ESPAÑOL que la ciencia no ha analizado si esas características afectarían también a los adultos, aunque sí es un asunto "tratado por la divulgación científica". 

Para Silvestre, se pueden valorar en la leche humana las propiedades que la capacitan para ser considerada casi como un medicamento. "Se puede decir que tiene propiedades farmacológicas", afirma.

Sin embargo, esta investigadora cree que la prioridad son los recién nacidos y que por eso se ha impulsado la creación de bancos de leche. 

En las páginas donde se anuncia la venta de leche materna online, se alude a las propiedades nutricionales del producto. De hecho, se publicita como alimento para deportistas. 

Sin embargo, Silvestre resalta que estas características se conocen hace mucho tiempo y, de hecho, han sido replicadas en la leche de fórmula (la artificial). Lo que es un mundo a descubrir son las propiedades funcionales. 

De hecho, el trabajo estadounidense arroja datos curiosos. Por ejemplo, las biomoléculas identificadas en la leche materna no estaban presentes en la leche de vaca pero tampoco en la leche de mujeres con mastitis, una frecuente y dolorosa inflamación del tejido mamario. 

En el laboratorio, y siempre por la generosidad de madres que donan una parte mínima de su leche para investigación, el equipo español ha identificado otros comportamientos casi farmacológicos. "Se ha visto, por ejemplo, que si se deja crecer la bacteria E. colli en un medio de cultivo y se añaden unas gotitas de leche materna, el patógeno muere", indica la farmacéutica.

Si se deja crecer la bacteria E. colli en un medio de cultivo y se añaden unas gotitas de leche materna, el patógeno muere

Otras propiedades funcionales que se atribuyen a la leche materna son ralentizar el deterioro cognitivo o evitar la oxidación. Parece que estas podrían ser sólo las primeras de una larga lista, ya que se trata de un campo en constante evolución. 

Por eso, aunque hasta ahora nadie se atreve a plantearlo como hipótesis científica, la utilización de la leche materna como medicamento podría ser un escenario futuro muy real.