Representación de un agujero negro en el centro de la galaxia.

Representación de un agujero negro en el centro de la galaxia.

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Las diez maravillas científicas que veremos en 2018: espacio, salud y naturaleza

La primera foto de un agujero negro, medicina revolucionaria y avances en Inteligencia Artificial.

Decía el físico Niels Bohr que es complicado hacer predicciones, sobre todo si se refieren al futuro. Si algo sabemos con seguridad es que los avances más espectaculares de la ciencia en el nuevo año que comienza nos llegarán por sorpresa: sus autores ya los conocen, pero guardarán celosamente el secreto hasta que llegue el momento de revelarlos.

Sin embargo, ya tenemos unas cuantas citas apuntadas en el calendario y algunas previsiones más generales sobre lo que nos deparará la ciencia en 2018.

1. La primera foto de un agujero negro

Fue noticia en 2017, pero su resultado será sin duda una de las imágenes científicas que marcarán este 2018 si todo sale según lo previsto. Una red de radiotelescopios repartidos por todo el mundo bajo el proyecto Event Horizon Telescope (EHT) fue llamado a convertir el planeta Tierra en un inmenso observatorio para captar por primera vez una imagen detallada de un agujero negro, el que ocupa el centro de nuestra galaxia.

Se espera que su aspecto sea algo similar, aunque no idéntico, al de la película Interstellar, que estaba basado en criterios científicos reales. En diciembre, los científicos del EHT anunciaban que ya han recogido y reunido todos los datos. Dentro de unos meses podremos ver el resultado.

Simulación de la imagen del agujero negro.

Simulación de la imagen del agujero negro. Event Horizon Telescope.

2. EEUU estrenará naves espaciales

Desde que la NASA retiró sus transbordadores espaciales en 2011, todos los astronautas que han volado al espacio lo han hecho en las naves y cohetes rusos Soyuz. Esto empezará a cambiar en 2018. La agencia estadounidense está inmersa en el desarrollo de su nueva plataforma, el Space Launch System y la nave Orión, aunque las primeras misiones tripuladas no llegarán hasta dentro de tres o incluso cinco años.

Pero al mismo tiempo, el Programa Tripulado Comercial de la NASA está impulsando el desarrollo de otros vehículos espaciales por parte de compañías privadas. Dos de estas naves, la Dragon 2 de SpaceX y la CST-100 Starliner de Boeing y Bigelow Aerospace, debutarán en 2018. La Dragon 2 volará por primera vez a la Estación Espacial sin tripulación en abril, y en agosto llevará a cabo su primer vuelo de demostración tripulado. Por su parte, Boeing y Bigelow esperan cumplir idénticos hitos en agosto y noviembre respectivamente.

Las cápsulas de Boeing y SpaceX.

Las cápsulas de Boeing y SpaceX.

3. Los turistas que darán la vuelta a la Luna

Mientras las compañías privadas ponen a punto sus nuevas naves para las misiones operadas por las agencias espaciales, despliegan al mismo tiempo sus propios planes de comercialización del espacio como una nueva opción turística para millonarios. SpaceX, la empresa fundada por Elon Musk, pretende enviar a finales de 2018 a una pareja de turistas, cuyas identidades no se han revelado, en un vuelo alrededor de la Luna. Será la primera vez que un vehículo tripulado se acerque a nuestro satélite natural desde la última misión Apolo en 1972.

Sin embargo, para alcanzar este logro en la fecha prevista, Musk deberá cumplir antes toda su planificación previa, incluyendo los vuelos de demostración de la cápsula Dragon 2 para la NASA. Algunos expertos cuestionan que la misión lunar pueda lanzarse en 2018. Mientras, las compañías Virgin Galactic y Blue Origin pretenden lanzar el próximo año sus primeros vuelos suborbitales para pasajeros de pago.

El interior de la cápsula Dragon.

El interior de la cápsula Dragon.

4. Europa vuela a Mercurio

Después de largos años de propuestas y planificación, octubre de 2018 verá por fin el lanzamiento de BepiColombo, la primera misión a Mercurio de la Agencia Europea del Espacio (ESA) desarrollada en colaboración con la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA).

La misión consta de dos sondas, el Mercury Planetary Orbiter (MPO) y el Mercury Magnetospheric Orbiter (MMO), que viajarán juntas hasta la órbita de Mercurio para estudiar la geología del pequeño planeta, su superficie y su campo magnético. Sin embargo, la espera será larga: BepiColombo no llegará a Mercurio hasta 2025, después de varias órbitas de aproximación a la Tierra, la Luna y Venus.

Representación de la misión Bepicolombo.

Representación de la misión Bepicolombo. ESA

5. Dos bocados a rocas espaciales

En el verano de 2018, dos misiones espaciales llegarán a sendos asteroides con el objetivo de arrancarles un pedazo y traerlo de vuelta a la Tierra para su estudio. En julio, se espera que la japonesa Hayabusa 2 se acerque a 162173 Ryugu, una roca de casi un kilómetro donde la sonda enterrará un artefacto explosivo con el fin de recoger una muestra y regresar a la Tierra en 2020.

En agosto, la OSIRIS-REx de la NASA hará lo propio en el asteroide 101955 Bennu, de casi medio kilómetro. El artefacto inyectará gas en el suelo de la roca para recoger un mínimo de 60 gramos del polvo de su superficie y traer este material de vuelta a nuestro planeta en 2023.

Representación de la misión Osiris REX.

Representación de la misión Osiris REX.

6. Nuevas pisadas en Marte y en la Luna

Reforzando su monopolio sobre el suelo marciano, la NASA lanzará en mayo su misión InSight, cuyo nombre completo es Exploración Interior utilizando Investigaciones Sísmicas, Geodesia y Transporte de Calor. La sonda, una estación de superficie sin capacidad de movimiento al estilo de la ya fenecida Phoenix, se posará en Marte el 26 de noviembre para estudiar la geología del planeta vecino durante dos años y ayudar a los científicos a comprender cómo se formaron los mundos rocosos del Sistema Solar.

Por otra parte, está previsto que a finales de 2018 China lance su sonda Chang’e 4, que será el segundo aparato de aquel país en suelo lunar y el primero de la historia en la cara oculta de nuestro satélite. Por desgracia, China no destaca por su transparencia informativa, por lo que dispondremos de información limitada sobre la misión.

Representación de la sonda Insight perforando el suelo de Marte.

Representación de la sonda Insight perforando el suelo de Marte.

7. Experimentar con virus peligrosos

En octubre de 2014, el gobierno de EEUU impuso una moratoria en las investigaciones sobre virus destinadas a lograr una ganancia de función, es decir, a hacerlos más peligrosos de lo que son naturalmente, ya sea aumentando su letalidad o su capacidad de contagio. En los últimos años estos experimentos han sido objeto de un intenso debate científico y ético.

Sin embargo, muchos expertos están de acuerdo en que explorar estas ganancias de función es ir un paso por delante de la naturaleza y de posibles manipulaciones con fines bioterroristas, por lo que estas investigaciones son oportunas. El 19 de diciembre, los Institutos Nacionales de la Salud de EEUU levantaron el veto a estos estudios, que se reanudarán en 2018.

Micrografía electronica del virus de la viruela.

Micrografía electronica del virus de la viruela. Getty Images

8. Curar enfermedades corrigiendo genes

En los últimos años se ha intensificado el esfuerzo en los ensayos clínicos de terapia génica, destinados a corregir genes defectuosos causantes de enfermedades. El mundo de la biomedicina espera con entusiasmo los primeros usos en este campo de CRISPR/Cas9, la nueva herramienta molecular que permite modificar genes con una precisión y una eficacia nunca antes alcanzadas. En 2017 llegaron los primeros intentos de corrección de genes en embriones humanos, aún en fase experimental.

En el año que comienza podrían arrancar en Europa y EEUU las primeras pruebas clínicas de CRISPR/Cas9 en pacientes humanos con ciertas enfermedades raras de la sangre, como beta talasemia o anemia falciforme. Sin embargo, aún quedan por superar ciertos obstáculos tanto técnicos como legales. Aún queda un largo camino para que estas técnicas puedan aplicarse a dolencias extendidas como el cáncer, y es improbable que 2018 sea aún el año definitivo del despegue de CRISPR. Pero como dijo el filósofo chino Lao-Tse, un viaje largo comienza con un primer paso.

Emily Whitehead, curada del cáncer gracias a la terapia génica.

Emily Whitehead, curada del cáncer gracias a la terapia génica. Nature.

9. Un mundo controlado por la voz

Aunque la predicción de que la Inteligencia Artificial (IA) vaya a revolucionar nuestra existencia ya se está convirtiendo en una cantinela monótona, lo cierto es que poco a poco sus innovaciones están haciéndose más presentes en la vida diaria. Las interfaces de voz, que responden a nuestras órdenes habladas, eran desconocidas hace sólo unos años. Según algunas previsiones, esta es una de las tendencias que vamos a ver en aumento en los próximos años.

Ya nos comunicamos por la voz con el móvil e incluso con el coche, pero este sistema de interacción va a comenzar a popularizarse también en los espacios públicos e incluso en los electrodomésticos del hogar. Por lo demás, los expertos apuntan que esta comunicación se irá ampliando desde los simples comandos de voz a conversaciones casi naturales con nuestros aparatos.

Un robot androide en la última conferencia de robótica de Pekín

Un robot androide en la última conferencia de robótica de Pekín Reuters

10. Eclipse lunar en verano

Un eclipse siempre es una buena ocasión para admirar el espectáculo de la naturaleza en acción, y dar un poco más de presencia a la ciencia en la calle. En 2018 se producirán tres eclipses solares parciales y dos lunares totales. Desde nuestro país será visible uno de estos últimos, el eclipse lunar del 27 de julio. Podrá verse al anochecer, con la salida de la luna, y se observará mejor desde las regiones más orientales, en la franja mediterránea.

Eclipse lunar.

Eclipse lunar.