La buena alternativa al azúcar.
Sandra Moñino, nutricionista: "El mejor sustituto para el azúcar no son los dátiles, sino la miel de pueblo, pero sin abusar"
La nutricionista señala a la miel de pueblo como el mejor reemplazo para el azúcar, pero todo en exceso es malo.
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Sandra Moñino, una de las nutricionistas más populares en redes sociales, defiende que la alternativa al azúcar no debe ser ningún edulcorante artificial, sino alimentos que tengan sabor natural, y señala con preferencia a la miel de pueblo, la buena.
Según la experta, recurrir a sintéticos o ultraprocesados para endulzar las comidas es un error común que cometen quienes buscan mejorar su dieta. Para Moñino, la clave de una alimentación saludable no radica en engañar al paladar, sino en reeducarlo para apreciar el dulzor propio e intrínseco de los ingredientes reales.
El principal argumento de la especialista es que los edulcorantes artificiales mantienen la dependencia psicológica y sensorial por los sabores extremadamente dulces. Al sustituir un producto azucarado por su versión edulcorada, el cerebro sigue recibiendo el mismo estímulo de alta intensidad, lo que perpetúa la necesidad de consumir azúcar.
Al final, uno de los mejores reemplazos para el azúcar es sin duda la miel de pueblo, la que no ha sido manipulada y la que de verdad aporta un dulzor natural al postre o comida que vayamos a ingerir. Pero, como con todo, hay que ir con cuidado con las cantidades.
La miel natural es lo mejor
A través de una publicación en redes sociales, Moñino destaca lo buena que puede ser esa miel natural: "Es saludable la típica miel de pueblo, siempre la llamo 'cruda', pero la gente suele preguntar qué significa 'cruda' o si es buena la miel que sacan de sus paneles de abejas y que elaboran ellos mismos, y sí, esa es la buena", comenta.
"Cuando vas al supermercado y compras la miel típica que venden y ves que con el tiempo no se pone dura, es que no es buena. Las mieles buenas cuando es invierno y hace frío se ponen duras y cuesta servirlas en las comidas", añade.
Ahora bien, la nutricionista también recomienda cautela porque aunque esta miel sea mejor que el azúcar, porque no lleva edulcorantes, tampoco se puede comer a diario ni añadir a todo lo que nos gustaría.
"Puedes tomarla en momentos puntuales, pero definitivamente prefiero endulzar con miel que con azúcar, y prefiero que endulcemos con miel a que le añadamos muchísima cantidad de edulcorante. Podemos tomar miel, pero el objetivo es ir reduciéndola hasta que nuestro paladar se acostumbre al sabor real de lo que comemos".
Lo ideal es ir realizando esa reducción de dulzor poco a poco para que comamos las cosas naturales, sin nada adicional. Pero la miel de pueblo, para llevar a cabo ese proceso, es la mejor para la nutricionista.