Previsión de lluvias en España.

Previsión de lluvias en España. Freepik

Ciencia

Los meteorólogos lo confirman: del 5 al 11 de octubre el calor perderá fuerza en España pero las lluvias ganarán terreno

AEMET avisa del cambio en octubre: menos calor en España y más lluvias en el norte, centro y este.

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AEMET prevé del 5 al 11 de octubre temperaturas cercanas a lo habitual, con calor aún por encima de la media en el nordeste, Mediterráneo y Baleares.

Las lluvias ganarán presencia en el norte, centro y este peninsular, Baleares y de forma irregular en Canarias, aunque su reparto dependerá de las bajas.

El episodio de inestabilidad previo al día 5 deja avisos por chubascos muy fuertes en el Mediterráneo, con posibles acumulados superiores a 150 l/m² en menos de seis horas.

El Mediterráneo, hasta tres grados más cálido de lo normal en algunas zonas, aporta humedad y energía a las tormentas; AEMET recomienda consultar avisos locales diariamente.

Octubre comienza con un cambio de guion en España. Después de un septiembre marcado por episodios de calor impropios del calendario, los mapas apuntan a una semana en la que los termómetros perderán protagonismo y habrá que mirar más al cielo.

La predicción de la Agencia Estatal de Meteorología para el periodo del 5 al 11 de octubre dibuja temperaturas próximas a los valores habituales en la mayor parte del país. El calor no desaparecerá, pero perderá fuerza y extensión frente a las semanas anteriores.

Todavía podrían registrarse valores superiores al promedio en el nordeste peninsular, el área mediterránea y Baleares. Allí, las tardes conservarán un ambiente templado o cálido cuando se abran claros, aunque sin la señal generalizada de anomalías intensas observada durante septiembre.

La previsión debe interpretarse como una tendencia semanal. No indica que cada jornada vaya a comportarse igual ni que toda España vaya a enfriarse simultáneamente. Las entradas de aire, la nubosidad y el recorrido de las bajas pueden generar altibajos rápidos.

Más zonas pendientes de la lluvia

El cambio más significativo aparece en las precipitaciones. Los escenarios favorecen una semana lluviosa en buena parte del norte, centro y este de la Península, además de Baleares. Canarias tampoco queda al margen y podría recibir precipitaciones con una distribución irregular.

Eso no significa que vaya a llover de forma continua durante siete días. En otoño, una parte importante del agua puede concentrarse en unas pocas horas y dejar localidades muy mojadas mientras otras cercanas apenas reciben unas gotas. La posición exacta de las bajas será decisiva para determinar las áreas más afectadas.

La semana comenzará, además, condicionada por el episodio de inestabilidad que desde los primeros días de octubre afecta al tercio oriental. AEMET ha advertido de chubascos muy fuertes y persistentes, con capacidad para provocar crecidas súbitas e inundaciones en puntos de la fachada mediterránea.

El origen está en la combinación de aire frío en altura, inestabilidad y un Mediterráneo excepcionalmente cálido. Según explicó el portavoz de AEMET Rubén del Campo, el agua del mar se encuentra en algunas zonas hasta tres grados por encima de lo normal, aportando humedad y energía a las tormentas.

Durante el episodio previo al día 5, las mayores acumulaciones se esperan en Castellón, Valencia, el norte de Alicante y el sur de Tarragona, así como en sectores próximos de Teruel, Cuenca y Lleida. Algunos escenarios contemplan más de 150 litros por metro cuadrado en menos de seis horas.

Esas cifras pertenecen a avisos de corto plazo y no deben trasladarse automáticamente a toda la semana siguiente. La predicción semanal informa de si la lluvia media será superior, inferior o parecida a la climatología, pero no permite localizar con precisión una tormenta ni anticipar su intensidad en cada municipio.

También existe una diferencia importante entre que llueva en más territorios y que el conjunto de España acumule cantidades extraordinarias. “Las lluvias ganarán terreno” describe su extensión probable, no una garantía de temporal generalizado. En algunas comarcas la señal puede ser débil o quedar dentro de lo normal para octubre.

La actualización mensual de AEMET, elaborada con el sistema de predicción por conjuntos del Centro Europeo, compara las temperaturas y precipitaciones previstas con la climatología del propio modelo. Las áreas sin una señal suficientemente clara aparecen en blanco, una forma visual de reconocer la incertidumbre en vez de ocultarla.

Esa incertidumbre aumenta conforme avanza el plazo. Diferencias en la posición de una dana o una borrasca pueden cambiar el reparto de las precipitaciones. Por ello, los mapas semanales sirven para reconocer el patrón dominante, mientras que los avisos y predicciones locales deben consultarse cada día.

La tendencia, en cualquier caso, marca una transición. Entre el 5 y el 11 de octubre, el ambiente se acercará más a lo esperable para la época: menos calor extendido, mayor presencia de nubes y más oportunidades para que el paraguas vuelva a salir del armario.