Numerosas personas sostienen una pancarta con el lema 'Hacia la huelga general' durante la manifestación para exigir una reducción del precio de los alquileres de la vivienda, a 3 de octubre de 2026, en Madrid.

Numerosas personas sostienen una pancarta con el lema 'Hacia la huelga general' durante la manifestación para exigir una reducción del precio de los alquileres de la vivienda, a 3 de octubre de 2026, en Madrid. Europa Press

Macroeconomía

CCOO y UGT convocan la primera huelga general de la era Sánchez el día de su anticipo electoral por la vivienda

La fecha todavía no se ha decidido pero todo apunta a que se hará antes de que se celebren las elecciones del 29 de noviembre.

UGT y CCOO dan el respaldo legal que necesitaba el Sindicato de Inquilinas para poder convocar un paro.

Más información: Manifestaciones masivas en toda España exigen que se garantice el derecho a la vivienda y reclaman una huelga

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CCOO y UGT acuerdan convocar una huelga general de 24 horas este otoño para exigir salarios que permitan acceder a una vivienda digna.

Será la primera huelga general convocada por ambos sindicatos durante la era Sánchez y previsiblemente se celebrará antes de las elecciones del 29 de noviembre.

La convocatoria debe ser ratificada por los órganos de dirección de UGT y CCOO y se suma a la movilización impulsada por el Sindicato de Inquilinas y respaldada por CGT.

La CEOE cuestiona la legalidad de la huelga al no considerarla vinculada a un conflicto laboral, aunque reconoce la gravedad del problema de la vivienda.

Los sindicatos CCOO y UGT han acordado la convocatoria de una huelga general de 24 horas este otoño para "reivindicar salarios dignos para acceder a una vivienda digna".

Se trata de la primera huelga general que convocan en la 'era Sánchez'. Lo hacen el mismo día en el que se han convocado elecciones para el 29 de noviembre.

Previsiblemente se celebrará antes de que la fecha en la que deben desarrollarse los comicios.

UGT y CCOO tendrán ahora que ratificar los acuerdos en sus órganos de dirección. Se suman al Sindicato de Inquilinas que reclamaba la convocatoria de un paro general en protesta por la situación de la vivienda.

Los sindicatos consideran que los salarios actuales no alcanzan para pagar una vivienda digna, ni para hacer frente a la inflación.

A juicio de las organizaciones sindicales "las manifestaciones del pasado fin de semana han mostrado la fuerza de esa demanda, y la respuesta debe construirse entre todas las organizaciones que la sostienen".

Según un comunicado hecho público por los sindicatos, la "huelga general interpela a las diferentes administraciones públicas que tienen competencias en materia de vivienda y a las organizaciones empresariales que deben asumir que los salarios tienen que garantizar el acceso a un bien básico como es la vivienda; la renovación del AENC y el desbloqueo de los convenios colectivos".

UGT y CCOO dan el paso que adelantaban el pasado viernes, cuando, tras el rechazo del Congreso de los Diputados a los reales decretos-leyes de vivienda, anunciaron que reunirían a los órganos de dirección para decidir cómo incorporar el mundo del trabajo a la movilización, en unidad de acción sindical y en confluencia con los movimientos sociales, vecinales y de inquilinas e inquilinos.

Las organizaciones claudican ante la presión ejercida sobre ellas durante todo el fin de semana, ya que el pasado viernes deslizaban su intención de convocar paros parciales y no una gran jornada de protesta.

Sin embargo, las protestas del sábado y el hecho de que el sindicato CGT sí hubiera afirmado que iba a respaldar la convocatoria de huelga general que reclamaba el Sindicato de Inquilinas les ha hecho cambiar de opinión.

Esta misma mañana el Sindicato de Inquilinas aseguraba que "la huelga va a seguir porque ya tenemos los acuerdos con CGT, con el sindicalismo combativo. Se va a conseguir que ellos (UGT y CCOO) vengan".

La patronal

Desde la patronal aún no hay reacciones a la convocatoria, pero el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, cuestionó el pasado fin de semana la legalidad de esta convocatoria porque, a su juicio, "no está dentro de un conflicto laboral".

Aunque admitió que el problema de la vivienda es real y complejo, advirtió de que los planteamientos simples "no arreglan absolutamente nada".

También calificó la huelga de "muy mala para España", se preguntó si iría contra la oposición o contra las empresas y sostuvo que son los gobiernos quienes deben actuar.

Llegó a avisar de que la patronal acudirá "donde tenga que acudir" si se convoca, aunque su opinión no basta por sí sola para que el paro sea jurídicamente ilegal.