Un gato siendo acariciado por su dueño.

Un gato siendo acariciado por su dueño. E. E.

Ciencia

Los veterinarios coinciden: aunque tu gato no salga de casa, puede tener infecciones peligrosas que traes de la calle

Los mosquitos también pueden entrar en casa y transmitir enfermedades a los gatos, mientras que otros parásitos pueden llegar en nuestra ropa.

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J. Rodríguez
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Los gatos domésticos pueden contraer infecciones peligrosas a través de parásitos que llegan del exterior, incluso sin salir de casa.

Pulgas, garrapatas y mosquitos pueden acceder a la vivienda y transmitir enfermedades como la del gusano del corazón.

La desparasitación y la vacunación adaptada son fundamentales para proteger a los gatos y a las personas que conviven con ellos.

Mantener el hogar seguro y revisar posibles riesgos domésticos ayuda a prevenir accidentes y enfermedades en los gatos.

Que un gato viva entre cuatro paredes no significa que esté completamente aislado de los agentes infecciosos que circulan en el exterior. Algunos parásitos pueden llegar hasta casa de formas inesperadas.

Carlos Gutiérrez, veterinario del canal de YouTube Mascotas y familias felices, recuerda que mantener determinadas medidas preventivas resulta importante incluso cuando el animal nunca sale al exterior.

Las pulgas y las garrapatas no son los únicos peligros que pueden afectar a un gato doméstico. Los mosquitos también pueden transmitir enfermedades, incluso cuando el animal permanece siempre dentro.

Entre ellas se encuentra la enfermedad del gusano del corazón, que puede transmitirse mediante la picadura de mosquitos. Estos insectos pueden alcanzar prácticamente cualquier entorno, incluida una vivienda habitada.

Además, una persona puede entrar en contacto con parásitos durante un paseo por un parque o una zona de monte y transportarlos después accidentalmente hasta casa.

Infecciones en casa

Las garrapatas y las pulgas pueden permanecer en la ropa y terminar llegando hasta el gato. Por eso, Gutiérrez considera fundamental mantener al día las desparasitaciones del animal.

Esta prevención adquiere especial importancia porque los gatos mantienen una convivencia muy estrecha con las personas. Protegerlos frente a determinados parásitos también contribuye a proteger al resto de la familia.

La vacunación constituye otra herramienta preventiva relevante para los gatos que viven exclusivamente en interiores. Según el veterinario, deben mantener un calendario adaptado a las circunstancias y riesgos concretos.

En animales que no salen de casa, algunas vacunas, como la triple vírica o la pentavalente, podrían no necesitarse anualmente. Gutiérrez plantea administrarlas, al menos, cada dos o tres años.

El objetivo es mantener preparado el sistema inmunitario frente a determinados virus, especialmente ante situaciones inesperadas. Un gato doméstico podría escaparse accidentalmente y entrar entonces en contacto con ellos.

La vacunación cobra todavía más importancia cuando conviven varios gatos, especialmente si alguno procede de una protectora, ha sido rescatado de la calle o se desconoce su historial sanitario.

El veterinario menciona enfermedades como la leucemia felina, el calicivirus o el herpesvirus. En hogares con un gato positivo a leucemia y otro negativo, la vacunación puede contribuir a protegerlo.

Las vacunas no ofrecen una protección absoluta, pero pueden ayudar frente a estas enfermedades. Por eso, Gutiérrez recomienda consultar con el veterinario cuál es la pauta adecuada para cada animal.

Además de las infecciones, el veterinario recuerda que la seguridad del hogar también influye en la esperanza de vida felina. Algunos accidentes domésticos pueden prevenirse revisando cuidadosamente el entorno.

Cuerdas de persianas, agujas con hilo, plantas tóxicas, ventanas sin protección, medicamentos accesibles o productos de limpieza abiertos son algunos riesgos que conviene mantener fuera de su alcance.

Así, incluso un gato que nunca pisa la calle necesita medidas preventivas. Desparasitación, vacunación adaptada y una vivienda segura forman parte de los cuidados necesarios para reducir riesgos evitables.