Más noches tropicales.

Más noches tropicales. Meteored

Ciencia

Los meteorólogos coinciden: las noches tropicales se duplicarán en las grandes ciudades durante los próximos años

Las olas de calor y las temperaturas van a aumentar durante los próximos veranos y los expertos ya avisan sobre ello.

Más información: Mario Picazo, meteorólogo: "El calentamiento de los océanos está haciendo desaparecer la brisa marina en la costa".

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Las claves

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Las noches tropicales, en las que la temperatura no baja de 20°C, podrían duplicarse en las grandes ciudades en los próximos años.

El fenómeno se debe principalmente al efecto 'isla de calor' urbana, donde materiales como asfalto y hormigón retienen el calor durante la noche.

La actividad humana, como el tráfico y el uso de aire acondicionado, intensifica el aumento de temperatura en las ciudades durante la noche.

El aumento de noches cálidas dificulta el descanso y eleva los riesgos para la salud, especialmente para la población vulnerable.

Las noches tropicales van a multiplicarse durante los próximos años. Esas noches en las que los termómetros no descienden de los 20 grados -siendo muy optimistas- experimentarán un alarmante incremento en los grandes núcleos de ahora en adelante.

Los meteorólogos y expertos en climatología advierten que estas jornadas asfixiantes podrían llegar a duplicarse debido a la crisis climática actual y por supuesto van a impactar en la calidad de vida de los ciudadanos, quienes ven cómo los periodos de descanso nocturno se vuelven cada vez más difíciles de conciliar.

El principal motor de este preocupante fenómeno es el efecto conocido como "isla de calor" urbana. Las grandes ciudades actúan como gigantescos acumuladores térmicos debido a la abundancia de materiales como el asfalto, el hormigón y el ladrillo, que absorben la radiación solar a lo largo del día.

Al caer el sol, mientras las zonas rurales se enfrían con rapidez, el suelo y los edificios de las urbes liberan ese calor de forma muy lenta, manteniendo las temperaturas elevadas durante toda la madrugada.

Y a este factor estructural se suma la actividad humana diaria, que intensifica de manera artificial el termómetro en las calles. El tráfico constante y el uso masivo de sistemas de aire acondicionado expulsan enormes cantidades de aire caliente hacia el exterior, retroalimentando el bucle térmico.

Las noches serán más cálidas

Como consecuencia, la diferencia de temperatura que se produce entre el centro de una ciudad y su periferia puede llegar a alcanzar una brecha de hasta 10 grados en las noches más críticas de verano, creando un escenario alarmante y hasta peligroso en algunos casos.

La evolución climática está llevando a todos los países a reorganizarse, puesto que ya representa un desafío de primer orden para las autoridades de salud pública. El cuerpo necesita que las temperaturas bajen de los 20 grados para alcanzar un sueño reparador y regular de forma óptima el sistema cardiovascular, y la aparición de estas noches no ayuda a ello en nada.

De hecho, las noches tropicales vistas en el sur de Europa ya están derivando hacia categorías más extremas como las también conocidas como "noches tórridas", que incrementan de manera significativa los casos de insomnio crónico, la fatiga térmica y las tasas de mortalidad en población vulnerable.

Realmente, parece que no se puede hacer nada para evitar que esas temperaturas vayan en ascenso, pero sí se puede crear un plan de contención para intentar proteger a la ciudadanía ante ello.