Manuel Armando, 'Mandy', en el pódcast Sector Oficios.

Manuel Armando, 'Mandy', en el pódcast Sector Oficios. YouTube

Ciencia

Manuel Armando, albañil: "A los pocos días tuve problemas con uno porque me dijo que me relajara, que no trabajara tanto"

Este profesional recuerda que incluso el jefe le llamó a su despacho para pedirle que se relajara y que se adaptase al ritmo de trabajo de sus compañeros.

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P. G. Santos
Publicada
Las claves

Las claves

Manuel Armando, albañil, relata cómo su ritmo de trabajo generó recelos y advertencias entre compañeros en sus primeros días en la obra.

La experiencia mostró que destacar en productividad puede ser visto negativamente en algunos equipos, donde existen normas informales para mantener un ritmo colectivo.

Expertos en organización laboral explican que la presión de grupo y el miedo a cambiar el equilibrio interno influyen en estas dinámicas.

La historia plantea el dilema sobre si conviene premiar la rapidez individual o priorizar la cohesión y armonía dentro del equipo.

En las obras suele decirse que la experiencia enseña más que cualquier manual. Sin embargo, Manuel Armando descubrió muy pronto que, además del oficio, también debía comprender algunos códigos que no se ven a simple vista.

Como ha relatado en su entrevista para el pódcast Sector Oficios, apenas llevaba unos días trabajando cuando recibió una llamada de su jefe. Todo comenzó cuando su empeño por avanzar en las tareas llamó la atención de un compañero.

Mientras Manuel mantenía un ritmo constante y buscaba terminar cuanto antes cada trabajo asignado, le lanzaron una advertencia que no se esperaba entonces.

"Relájate, no trabajes tanto", recuerda que le dijo aquel compañero, convencido de que avanzar demasiado rápido podía generar problemas dentro del equipo.

Poco después, el mismo trabajador telefoneó al encargado para trasladarle una queja sorprendente sobre su comportamiento laboral diario.

Un aprendizaje inesperado

"Este quiere correr mucho", fue la frase con la que, según Manuel Armando, aquel compañero resumió su malestar ante el responsable. Lo que parecía una muestra de implicación acabó convirtiéndose en motivo suficiente para recibir una llamada inesperada del jefe entonces.

La conversación dejó al joven albañil completamente desconcertado. Esperaba una felicitación por su dedicación, pero ocurrió exactamente lo contrario. "Tienes que relajarte, aquí no se puede correr. Tienes que adaptarte al ritmo de los demás", recuerda que escuchó sorprendido entonces.

Manuel Armando utilizó esta anécdota para ilustrar una realidad que, según sostiene, continúa presente en determinadas empresas del sector. Lejos de interpretar aquel episodio como un simple desencuentro personal, el albañil considera que reflejaba una determinada cultura laboral.

En algunos entornos, explica, destacar por productividad puede generar recelos entre compañeros que prefieren mantener ritmos asumidos colectivamente desde hace muchos años.

Los especialistas en organización del trabajo llevan décadas estudiando comportamientos similares. La presión del grupo, el miedo a modificar equilibrios internos o la percepción de que un trabajador demasiado eficiente elevará las exigencias para todos explican estas dinámicas frecuentes.

En psicología organizacional, este fenómeno suele relacionarse con normas informales creadas por los propios equipos. Aunque oficialmente las empresas buscan productividad, en determinados grupos aparecen reglas no escritas que penalizan comportamientos percibidos como excesivamente diferentes respecto al resto habitual.

Para Manuel Armando, aquella llamada marcó uno de los aprendizajes más inesperados de sus primeros días en la construcción. Comprendió que dominar el oficio resultaba imprescindible, pero también entender las dinámicas humanas que condicionan cualquier cuadrilla de trabajo diariamente.

Décadas después, convertido en un profesional con amplia trayectoria y conocido por divulgar su experiencia en redes sociales como Brico Mandy, sigue compartiendo historias que invitan a reflexionar sobre la evolución del sector, la formación y las relaciones laborales.

Su relato trasciende la anécdota individual porque plantea una cuestión universal. ¿Debe premiarse siempre al trabajador más rápido o conviene priorizar la cohesión del equipo?

La respuesta probablemente dependa del contexto, aunque evidencia cómo las culturas laborales moldean comportamientos cotidianos.