Diego Ferraz.

Diego Ferraz. @Ekodiuku

Ciencia

Diego Ferraz-Castiñeiras, ambientólogo: "No, este no es un verano 'como los de toda la vida'. Europa se abrasa"

El calor extremo ya afecta a viviendas, cultivos e infraestructuras, mientras el Mediterráneo registra un preocupante aumento de su temperatura.

Más información: Francia cambia las normas: pide a España que se prepare porque la corriente atlántica está a punto de colapsar

J. Rodríguez
Publicada
Las claves

Las claves

Europa vive un verano con temperaturas extremas, batiendo récords y con olas de calor cada vez más frecuentes, según el ambientólogo Diego Ferraz-Castiñeiras.

En Alemania, entre 2000 y 2025 se han registrado nueve días con más de 40 ºC, frente a solo uno en los 119 años previos.

Francia ha activado en 2026 más alertas por temperaturas superiores a 40 ºC que en varias décadas del siglo pasado.

El calor extremo provoca muertes, daños en cultivos, infraestructuras y ecosistemas, y obliga a personas a dormir en la calle por viviendas no preparadas.

Europa atraviesa un verano marcado por temperaturas extremas, récords y episodios de calor cada vez más frecuentes. Para Diego Ferraz-Castiñeiras, ambientólogo, comparar esta situación con los veranos tradicionales ya no tiene sentido.

Los datos de Alemania muestran con claridad el cambio experimentado durante las últimas décadas. Desde el inicio de los registros meteorológicos, en 1881, hasta el año 2000, únicamente se superaron los 40 grados en una jornada.

Sin embargo, entre los años 2000 y 2025, Alemania acumuló nueve días con temperaturas superiores a los 40 grados. La diferencia resulta todavía más llamativa al observar lo ocurrido durante junio de 2026.

En apenas una semana de ese mes se registraron cuatro jornadas por encima de los 40 grados. Así, un fenómeno prácticamente excepcional durante 119 años se ha repetido con mucha mayor rapidez recientemente.

Francia también refleja la creciente intensidad de las temperaturas extremas. Cada vez que una de sus 120 estaciones meteorológicas supera los 40 grados, se activa una alarma para registrar estos episodios excepcionales.

@ecodiuku

No, no son «los veranos de toda la vida» 🌡️ Alemania pasó de registrar un solo día por encima de 40 ºC en 119 años a acumular nueve en apenas 25. Francia lleva más alertas por temperaturas extremas en 2026 que durante varias décadas del siglo pasado. Récords, muertes, viviendas inhabitables, cultivos arrasados, aves muriendo y un Mediterráneo sobrecalentado 🔥 El cambio climático ya está aquí. Y mientras Europa se abrasa, algunos siguen diciendo que 36 ºC es poco 🤦♂️ #CambioClimático #OlaDeCalor #CalorExtremo #CrisisClimática #Europa

♬ sonido original - Diego Ferraz-Castiñeiras

Entre 1950 y 2000, las estaciones francesas activaron 30 alertas por temperaturas superiores a ese umbral. En cambio, durante 2026 ya se habían contabilizado alrededor de 114 avisos de este tipo.

Las consecuencias del calor extremo se han dejado sentir en distintos países europeos. En Alemania se han producido problemas en las infraestructuras ferroviarias, mientras París ha alcanzado nuevos récords de temperatura durante este verano.

Además, algunas personas han tenido que dormir en las calles porque sus viviendas no estaban preparadas para soportar temperaturas tan elevadas. El aumento del calor también provoca situaciones que afectan directamente a la población.

El impacto se extiende más allá de las ciudades y las infraestructuras. Las temperaturas extremas están relacionadas con muertes, daños en los cultivos y la pérdida de aves, mientras el Mediterráneo registra un preocupante sobrecalentamiento.

La acumulación de estos fenómenos lleva a una conclusión inquietante: Europa podría dejar atrás los veranos sin olas de calor. Estos episodios ya forman parte de una realidad climática cada vez más habitual.

La intensa ola de calor registrada en Europa durante junio de 2026 tuvo una causa inequívoca: el cambio climático. El fenómeno está modificando la frecuencia y la intensidad de las temperaturas extremas en el continente.

Pese a la sucesión de récords y sus consecuencias, todavía existen voces que minimizan el problema. Algunas consideran que temperaturas de 36 grados no justifican la preocupación ni las advertencias sobre el calentamiento global.

Pero los registros meteorológicos muestran una tendencia difícil de ignorar. Europa se abrasa mientras los episodios extremos aumentan y los efectos del calor afectan a viviendas, infraestructuras, cultivos, ecosistemas y personas.