Sacar a pasear a los gatos divide a los veterinarios.

Sacar a pasear a los gatos divide a los veterinarios. Istock

Ciencia

Los veterinarios lo confirman: pasear a los gatos mejora su comportamiento, pero puede provocar un gran estrés

Pasear a los gatos puede ser algo muy positivo, pero también puede provocar un gran estrés en el animal si no se toman las medidas adecuadas.

Más información: Los veterinarios coinciden: los gatos que maúllan por la noche están aburridos y necesitan más actividad diaria.

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Las claves

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Pasear a los gatos con arnés puede mejorar su salud física y reducir problemas de comportamiento, según veterinarios.

Expertos advierten que los paseos pueden causar estrés severo en muchos gatos, ya que necesitan controlar su entorno para sentirse seguros.

No todos los gatos son aptos para salir; solo aquellos con personalidad audaz y segura pueden disfrutar de la experiencia.

Se recomienda un protocolo estricto de habituación, paseos en zonas tranquilas y detener la actividad si el gato muestra signos de miedo.

Sacar a pasear a los gatos domésticos con arnés y correa ha ganado una notable popularidad en los últimos años como una alternativa de ocio para los gatos. Quienes defienden esta tendencia aseguran que un paseo controlado y progresivo mejora la salud física de las mascotas, reduce los problemas de conducta derivados del aburrimiento y sacia su instinto.

Portales de bienestar animal y especialistas en comportamiento destacan que estas salidas ofrecen estímulos sensoriales valiosos, combaten el sedentarismo y estrechan el vínculo entre el tutor y el animal, siempre que se respete el ritmo de la mascota.

Sin embargo, grandes organizaciones veterinarias como la RSPCA británica, desaconsejan activamente esta práctica debido a los severos riesgos de estrés que puede provocar. Al ser animales que actúan tanto de depredadores como de presas, los gatos necesitan sentir que controlan su entorno para estar seguros.

El uso de una correa limita su capacidad natural de huida ante estímulos imprevistos, como por ejemplo el sonido de un motor, lo que puede desencadenar ataques de pánico, conductas agresivas por frustración o huidas accidentales si logran salirse del arnés.

Paseos controlados y con cuidado

El debate también se centra en la dificultad de interpretar el lenguaje corporal de los gatos, algo realmente importante incluso dentro del hogar. Los expertos advierten que muchos gatos entran en un estado de indefensión por miedo absoluto durante los paseos, una respuesta traumática que sus dueños suelen confundir con tranquilidad.

Por este motivo, la comunidad veterinaria insiste en que no todos los gatos son aptos para el exterior, solamente lo son aquellos con una personalidad excepcionalmente audaz, curiosa y segura de sí mismos que podrían tolerar y disfrutar de estas experiencias.

Para aquellos tutores que tomen la decisión de intentarlo, los especialistas exigen un protocolo estricto que priorice la seguridad del gato. Este incluye un proceso de habituación al arnés que dura semanas dentro de casa, pasear exclusivamente por zonas aisladas sin tráfico ni perros y llevar siempre una mochila de transporte como refugio.

En caso de que el gato muestre el menor signo de resistencia o miedo, los veterinarios recomiendan frenar la actividad de inmediato y sustituirla por el enriquecimiento del hogar, como estanterías elevadas y juegos de caza que permitan a nuestra mascota realizar actividad física más controlada.

Con todo, sacar a pasear a los gatos depende de muchos factores, pero lo que hay que hacer sobre todo es "escuchar" bien a la mascota de casa para ver cómo se siente ante la situación.