Alerta geopolítica por el colapso de las corrientes atlánticas.

Alerta geopolítica por el colapso de las corrientes atlánticas.

Ciencia

Islandia alerta a Europa: la corriente del atlántico llega a un punto crítico y amenaza la seguridad de países como España

El Gobierno de Islandia enciende las alarmas en el continente al predecir el colapso de la AMOC en su agenda estratégica de seguridad nacional.

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Las claves

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Islandia ha declarado el debilitamiento de la Corriente Meridional de Vuelco del Atlántico (AMOC) como una amenaza existencial para el país y Europa.

El deshielo de Groenlandia y los glaciares árticos está alterando la salinidad oceánica, acelerando el riesgo de colapso de la AMOC.

Un frenazo de la corriente podría provocar inviernos polares extremos en el norte de Europa y olas de calor, sequías y subida del nivel del mar en el sur.

La iniciativa islandesa obliga a países europeos como España y Francia a revisar sus estrategias de resiliencia climática y de seguridad nacional.

El Gobierno de Islandia alerta a Europa sobre el colapso de la Circulación Meridional de Vuelco del Atlántico. La decisión, adoptada formalmente ante el Consejo de Seguridad del País, eleva por primera vez una crisis de origen estrictamente oceanográfico y climático a la categoría de amenaza existencial para el estado.

Con este movimiento legislativo, el país nórdico busca coordinar planes de contingencia inmediatos en sectores clave como las infraestructuras, la energía y el suministro de alimentos ante un escenario de alteración climática extrema.

El origen de la preocupación radica en el acelerado debilitamiento de la AMOC, el gigantesco sistema de corrientes marinas que funciona como el gran regulador térmico del planeta al transportar agua cálida desde los trópicos hacia el norte de Europa.

El masivo aporte de agua dulce procedente del deshielo de Groenlandia y de los glaciares árticos está alterando la salinidad y la densidad del océano, y dicho fenómeno amenaza directamente con frenar el motor de la corriente antes de lo esperado.

Saltan las alarmas por la AMOC

Según los últimos estudios oceanográficos, este peligroso escenario podría alcanzarse mucho antes de lo previsto por los modelos climáticos convencionales, y las consecuencias de este frenazo hidrotermal redibujarían por completo el mapa de riesgos y seguridad nacional de toda la región europea.

Mientras que el norte del continente se enfrentaría a un enfriamiento drástico con caídas de temperatura de entre 10 y 15 grados e inviernos polares severos, los efectos en el sur de Europa serían radicalmente opuestos.

La interrupción del flujo marítimo alteraría los patrones atmosféricos globales, lo que intensificaría la llegada de olas de calor extremo, agravaría las sequías estructurales y elevaría de forma acelerada el nivel del mar en las costas de fachada atlántica.

Frente a este escenario tan preocupante para los expertos, la iniciativa de Islandia marca un precedente que obliga al resto de los gobiernos comunitarios, incluidos los de países vulnerables como España y Francia, a revisar sus estrategias de resiliencia a largo plazo.

Los expertos advierten de que la estabilidad socioeconómica de la Unión Europea dependerá de la capacidad de anticipación ante estos riesgos sistémicos. Ahora mismo, y debido a la creciente preocupación de la situación por las condiciones de la AMOC, el debate ha dejado de ser exclusivamente científico y se ha transformado en un desafío urgente para todos.

Y es que la situación, tanto a largo como a corto plazo, es más preocupante de lo que parece, porque puede suponer la desestabilización de las bases del territorio europeo.