El presidente de China, Xi Jinping, en una imagen de archivo.

El presidente de China, Xi Jinping, en una imagen de archivo. EFE

Ciencia

China desafía las normas: planea la construcción de una central eléctrica en una montaña de 4.300 m de altura

La compleja ingeniería subterránea de esta central permitirá operar en condiciones extremas nunca antes alcanzadas en proyectos energéticos similares.

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J. Rodríguez
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Las claves

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China construye una central de almacenamiento por bombeo en Daofu, Sichuan, a 4.300 metros de altitud, estableciendo un récord mundial.

La planta tendrá capacidad para abastecer a cerca de dos millones de hogares con energía limpia y almacenará hasta 12,6 GWh diarios.

La instalación funcionará como una batería gigante, usando excedentes de energía renovable para bombear agua entre embalses y generar electricidad según la demanda.

Este proyecto refuerza la ambición de China de liderar la transición energética global y consolidar su influencia geopolítica en el sector.

A más de cuatro kilómetros sobre el nivel del mar, donde el aire escasea y las condiciones son extremas, China está levantando una de las infraestructuras energéticas más sorprendentes del planeta.

El objetivo no es solo generar electricidad, sino redefinir cómo se almacena y distribuye. El país asiático impulsa en la provincia de Sichuan la central de almacenamiento por bombeo de Daofu, situada a 4.300 metros de altitud.

Se trata de un proyecto colosal que aspira a abastecer a cerca de dos millones de hogares mediante energía limpia. Esta instalación contará con una capacidad de 2,1 gigavatios, lo que la posiciona entre las más potentes del mundo en su categoría.

Su funcionamiento se basa en un sistema similar al de una batería gigante que permite almacenar energía renovable. El principio es sencillo pero eficaz: utiliza excedentes de energía procedente del viento y el sol para bombear agua entre dos embalses situados a diferente altura.

Posteriormente, esa agua se libera para generar electricidad cuando la demanda lo requiere. El complejo energético incluirá dos grandes depósitos conectados por canales, una central subterránea excavada en la roca y una subestación en superficie.

Récord de altura

Todo ello conforma una obra de ingeniería pensada para operar en condiciones extremas. En términos de rendimiento, la planta podrá almacenar hasta 12,6 GWh de energía al día. Esta capacidad es suficiente para cubrir el consumo eléctrico de millones de viviendas en la región china de Sichuan.

Además, generará aproximadamente 3 TWh de electricidad al año gracias a sus ciclos continuos de carga y descarga. Esto permitirá estabilizar la red eléctrica y mejorar la integración de fuentes renovables a gran escala.

Uno de los aspectos más llamativos del proyecto es su altitud récord. Una vez finalizada, la central superará en 700 metros a la actual instalación más alta del mundo, ubicada en el lago Yamzho Yumco, en Xizang.

Más allá de lo técnico, esta construcción refleja una estrategia energética ambiciosa. China no solo busca liderar la transición hacia energías limpias, sino también consolidar su influencia en el panorama energético global.

La magnitud del proyecto ha captado la atención internacional, especialmente de Estados Unidos, en un contexto donde cada avance tecnológico puede alterar equilibrios geopolíticos. La energía se convierte así en una herramienta clave de poder.

Con esta infraestructura, China da un paso más en la carrera por dominar el almacenamiento energético, un desafío crucial para el futuro. La central de Daofu podría marcar un antes y un después en la gestión de electricidad renovable.