China cambia las reglas de la ingeniería con su nueva megaconstrucción marina para 80 millones de pasajeros
China cambia las reglas de la ingeniería con su nueva megaconstrucción marina para 80 millones de pasajeros
China está construyendo uno de sus proyectos más ambiciosos sobre el mar: el Aeropuerto Internacional Dalian Jinzhouwan, en la provincia de Liaoning.
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China quiere superarse y ha puesto en marcha un increíble proyecto que desafía por completo las reglas de la ingeniería: una megaconstrucción en mar abierto que revoluciona completamente el transporte aéreo.
El país está trabajando en la construcción del Aeropuerto Internacional Dalian Jinzhouwan, el primer aeropuerto de la nación edificado íntegramente sobre una isla artificial en mitad de las aguas: parece de ciencia ficción, pero lo cierto es que no lo es, y China vuelve a demostrar su gran visión para este tipo de construcciones.
Ubicado en la provincia de Liaoning, el proyecto busca aliviar la saturación del actual aeropuerto de Dalian, transformando radicalmente la logística y el transporte en el noreste de su territorio: la idea es que pueda gestionar hasta 80 millones de pasajeros al año.
La obra se fundamenta en una técnica masiva de reclamación de tierras, donde se han rellenado más de 20 kilómetros cuadrados de superficie oceánica para crear una base sólida.
A diferencia de las estructuras flotantes experimentales, este aeropuerto se asienta sobre el lecho marino mediante complejos sistemas de contención y drenaje con una inversión aproximada de 4.300 millones de dólares.
China revoluciona los aeropuertos
Aunque a priori el coste pueda parecer muy elevado, hay que tener en cuenta que hablamos de la creación de un aeropuerto masivo en mitad del mar y que debe servir como punto de parada para millones de personas. Además, también que tener en cuenta la seguridad, que es lo más importante.
Y lo mejor es que ya existen aeropuertos similares construidos sobre el mar, como el de Kansai en Japón, por lo que China tiene un punto de referencia en el que inspirarse para dar forma a su megaconstrucción, puliendo un sinfín de elementos para crear un proyecto sin fallos.
La terminal está diseñada para resistir condiciones marítimas extremas y fenómenos naturales adversos de cualquier tipo, por lo que es normal que los costes también asciendan hasta cifras como las mencionadas.
El complejo contará con cuatro pistas de aterrizaje de última generación para recibir a los aviones comerciales más grandes del mundo, como el Airbus A380, por lo que no habrá ningún "límite" para aquellos transportes aéreos que quieran parar en el aeropuerto. Se espera que la primera fase esté operativa alrededor de 2035.
Además de revolucionar, como decíamos, la ingeniería, esto posiciona a China como la potencia que cambia las reglas del juego, porque está literalmente redibujando sus mapas creando una isla de 20 km² donde antes solo había agua. El país demuestra que ya no depende de la tierra disponible para expandirse y que no tiene límites.
El éxito de Dalian Jinzhouwan servirá como precedente para futuros desarrollos urbanos y comerciales que buscan expandirse sobre el océano ante la falta de terreno disponible en las grandes metrópolis.