Ni Macizo del Gorbea ni Sierra de Aralar: el oso pardo supera los 400 ejemplares y reconquista España
Ni Macizo del Gorbea ni Sierra de Aralar: el oso pardo logra superar los 400 ejemplares y reconquista España
El oso pardo se expande en España con una recuperación notable en los últimos años, y se establece en la Cordillera Cantábrica.
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El oso pardo crece en España.
El oso pardo, salvado y estable en España
La presencia mayoritaria del oso pardo en la Cordillera Cantábrica no es casual ni coincidencia, sino el resultado de una combinación de factores geográficos, biológicos y de supervivencia histórica que han llevado al animal a establecerse en este "nuevo hogar" para que sus familias prosperen.
La persecución constante y la destrucción de su hábitat arrinconaron al oso pardo en las zonas más remotas y de difícil acceso. La Cordillera Cantábrica, con sus valles profundos y laderas escarpadas, ofreció el aislamiento necesario para que las últimas poblaciones sobrevivieran al exterminio de esa caza incesante.
La cordillera posee un ecosistema de bosques caducifolios mixtos (robles, hayas, castaños y abedules) que proporciona una despensa natural excepcional.
Además, su relieve montañoso ofrece abundantes cuevas y oquedades naturales en zonas tranquilas y alejadas de la población humana, dando al animal condiciones imprescindibles y totalmente necesarias para que las hembras puedan proteger a sus crías durante los meses de invierno.
La mayor diferencia con los Pirineos, donde la población original llegó a extinguirse casi por completo -hay que tener en cuenta que un gran grueso del corazón actual de la especie proviene de osos introducidos desde Eslovenia-, en la Cordillera Cantábrica la población es autóctona y están bien adaptados al entorno.
Pero no todo son alegrías, porque también hay retos y preocupaciones. De hecho, ahora mismo el mayor reto es gestionar su expansión hacia zonas más bajas y pobladas, donde los osos acuden atraídos por frutales y colmenas debido a la falta de alimento en las cumbres por el cambio climático.