Confirmado por científicos de EEUU: ver muchos episodios seguidos de una serie hace que la historia sea mejor

Confirmado por científicos de EEUU: ver muchos episodios seguidos de una serie hace que la historia sea mejor

Ciencia

Confirmado por científicos de EEUU: ver una serie del tirón hace que sea mejor, pero tiene un importante efecto negativo

Investigadores estadounidenses confirman que ver varios episodios seguidos de una serie mejora la calidad de la producción, pero también tiene algo malo.

Más información: Si te ha gustado 'Salvador' de Luis Tosar, tienes que ver esta serie: tiene solo 6 capítulos y está en Netflix.

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Las claves

Un estudio de la Universidad de Georgia confirma que ver una serie del tirón aumenta la satisfacción inmediata con la obra.

Consumir varios episodios seguidos hace que se recuerde menos la trama y que se olvide la serie con mayor rapidez.

El visionado espaciado de capítulos ayuda a consolidar la memoria, genera un vínculo más profundo con los personajes y hace que los recuerdos duren más.

La tendencia al binge-watching, impulsada por plataformas como Netflix, motiva el consumo rápido y el olvido casi instantáneo de las historias vistas.

Si alguna vez has hecho un maratón y has devorado una serie del tirón en streaming, puede que te haya parecido incluso más buena de lo que realmente es.

Una nueva investigación liderada por Joshua Baldwin y su equipo de la Universidad de Georgia, sostiene que consumir una ficción seriada de principio a fin, o disfrutar de varios episodios seguidos, ofrece una satisfacción inmediata que mejora la obra que tenemos frente a nosotros.

No obstante, tiene también un importante efecto negativo: olvidamos la historia con mayor facilidad, puesto que la retención en la mente del espectador es menor y eso, a largo plazo, puede hacer que nos olvidemos de la serie en sí misma, con secuencias enterradas en lo más profundo de nuestros recuerdos.

Ver series de manera más espaciada aumenta la retentiva de las historias.

Ver series de manera más espaciada aumenta la retentiva de las historias.

El binge-watching tiene un precio psicológico

El fenómeno binge-watching fue instaurado por Netflix hace varios años y es responsable de que, actualmente, se olviden tantas series como se estrenan. Anteriormente, llegaba a la televisión un episodio semanal de las ficciones más destacadas, lo que aumentaba la retentiva de los espectadores conectando al público con la historia con mayor intensidad.

La cita semanal obligaba al respetable a tener que hacer un ejercicio de memoria constante para recordar los acontecimientos anteriores, pero todo eso se acabó con la llegada de la gigante roja: transformando la visualización en un maratón sin pausas, motivado por la inmediatez y la curiosidad por la trama.

Cuando consumimos capítulos semanalmente, el cerebro tiene tiempo para la consolidación de la memoria: se repasa la trama, se realizan teorías y los recuerdos se asientan mucho mejor, con fragmentos que quedan grabados a fuego en la retina.

Las personas que consumen contenido de forma espaciada suelen desarrollar un vínculo más profundo con los personajes. Al terminar un maratón, la sensación de vacío es más fuerte, pero el recuerdo de la historia se desvanece antes.

Cuando no paramos de ver una serie, porque nos enganchamos, la degustamos de forma muy potente y entramos de lleno en su universo, quedando atrapados por sus personajes, sus tramas y sus giros de guion. Sin embargo, exprimir una obra en muy poco tiempo hace que ese efecto se pierda rápidamente.

De manera casi inmediata, al acabar una producción televisiva o incluso una novela, el cerebro busca realizar otro maratón para buscar algo que rellene esa sensación de vacío. Es decir, que se busca un sustituto, y con ello llega el olvido casi instantáneo de lo visto anteriormente.

Lo mejor, con todo, es disfrutar de una serie o un buen libro poco a poco, como se hacía antiguamente antes de la llegada de plataformas como Netflix.