Apps para dejar el tabaco. Amina B. Pexels.

Apps para dejar el tabaco. Amina B. Pexels.

Ciencia

Ya es oficial para todos aquellos que quieren dejar de fumar: "Es tres veces más fácil conseguirlo usando estas apps de móvil"

Acompañar los esfuerzos para dejar el tabaco con apps de móvil es tres veces más efectivo que usar sólo fármacos o terapia.

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Las claves

Un estudio publicado en BMJ Evidence Based Medicine indica que las apps para dejar de fumar pueden triplicar la tasa de éxito frente a ningún apoyo o un apoyo mínimo.

Las aplicaciones móviles ofrecen terapias conductuales y psicológicas, como la terapia cognitivo-conductual y la atención plena, para ayudar a modificar la conducta de fumar.

Combinar aplicaciones móviles con tratamientos tradicionales o farmacológicos aumenta significativamente la probabilidad de abandonar el tabaco a los 6 meses.

Las apps basadas en teorías psicológicas conductuales muestran mejores resultados tanto a corto como a largo plazo frente a las apps que usan solo intervenciones conductuales tradicionales.

Hoy en día existen multitud de terapias farmacológicas a disposición de aquellas personas que quieren dejar de fumar. No es una tarea fácil, pero los fármacos han demostrado ser una potente opción. Pero los nuevos datos señalan que hay opciones no farmacológicas más efectivas si cabe.

Así lo sugiere un nuevo trabajo publicado en BMJ Evidence Based Medicine, que analizó la efectividad del uso de aplicaciones para smartphone. Serían hasta tres veces más efectivas que ningún apoyo, o un apoyo mínimo, para dejar de fumar.

Las aplicaciones móviles ofrecen un enfoque accesible y versátil para dejar de fumar. Sin embargo, y a pesar de que hoy en día es muy común poseer un smartphone y acceder a este tipo de aplicaciones sin coste alguno, la evidencia disponible es reducida, y muchas de estas aplicaciones sufren de obsolescencia en un corto lapso de tiempo.

La mayoría de estas aplicaciones usan terapias conductuales tradicionales, centradas en modificar la conducta de fumar, o teorías psicológico-conductuales, dirigidas a la cognición, la regulación emocional y la motivación.

Consisten en técnicas como la terapia cognitivo-conductual (TCC), la terapia de aceptación y compromiso y la atención plena, según explican los investigadores en su estudio. Pero no está claro qué enfoque podría ser más eficaz para mejorar la abstinencia sostenida.

Para mejorar la evidencia disponible, los investigadores se dispusieron a evaluar la efectividad real de estas aplicaciones para dejar de fumar, usadas solas o combinadas con enfoques tradicionales, como la terapia de reemplazo de nicotina y el asesoramiento, para ayudar a las personas a dejar de fumar y mantenerse alejadas del tabaco a largo plazo (al menos 6 meses).

Para el estudio se revisaron bases de datos de investigación usando ensayos aleatorizados y controlados y publicados hasta agosto de 2025. Debían haber participado personas de 15 años o más que se planteasen dejar de fumar.

Las comparaciones incluyeron: ninguna intervención, apoyo mínimo, intervenciones tradicionales y aplicaciones móviles basadas en intervenciones conductuales.

Se eligieron en total 31 estudios con 12.802 participantes. La evidencia de 4 estudios y 1.402 participantes sugirió que el uso exclusivo de aplicaciones móviles puede triplicar la tasa de abstinencia continua durante 6 meses, aumentando el número de abstemios en 40 de cada 1.000 en comparación a la ausencia o mínima asistencia para dejar de fumar.

Pero, además, si se combinan las intervenciones tradicionales con el uso de aplicaciones móviles, pueden casi duplicar la abstinencia continua de 6 meses en comparación al uso de intervenciones tradicionales solas, según 4 estudios con 2.163 participantes.

Y según datos de 3 estudios y 1.502 participantes, el uso de aplicaciones y farmacoterapia puede mejorar la abstinencia continua en 6 meses un 77% en comparación al uso de fármacos en solitario.

Las aplicaciones basadas en teorías psicológicas conductuales aumentaron significativamente la abstinencia a corto plazo a los 3 meses (69%) y a largo plazo a los 6 meses (36%) en comparación con las aplicaciones basadas en intervenciones conductuales tradicionales.

Los investigadores explican que las aplicaciones para smartphones pueden ofrecer apoyo conductual intensivo, interactivo y en tiempo real, superando los típicos consejos breves. Se sabe que existe una relación dosis-respuesta entre la intensidad del asesoramiento y el éxito en el abandono del tabaco, y las aplicaciones podrían ayudar a satisfacer esa necesidad.

Como explican los investigadores: "Las aplicaciones para teléfonos inteligentes representan una alternativa escalable o un complemento a los servicios tradicionales para dejar de fumar, particularmente en entornos con recursos limitados. Si la evidencia futura confirma beneficios duraderos e identifica características clave, las aplicaciones rigurosamente validadas podrían convertirse en una piedra angular de los esfuerzos globales de control del tabaco".