El presidente Donald Trump firma la nueva ley que indulta a la leche entera en los colegios en el Despacho Oval de la Casa Blanca en Washington D. C.

El presidente Donald Trump firma la nueva ley que indulta a la leche entera en los colegios en el Despacho Oval de la Casa Blanca en Washington D. C. REUTERS/Evelyn Hockstein

Ciencia

EEUU indulta a la leche entera: por qué la ciencia da esta vez la razón a Trump y Kennedy al desterrar los lácteos desnatados

Aunque las grasas saturadas tienen fama de perniciosas, las de la leche se relacionan con menos obesidad y más cantidad de vitaminas.

Más información: El sinsentido de la nueva fórmula de la Coca-Cola de Trump: cambia un azúcar por otro pero es igual de malo

Publicada

Las claves

Estados Unidos permitirá nuevamente la leche entera en los colegios, tras una decisión impulsada por Donald Trump y respaldada por la comunidad científica.

Estudios recientes indican que los niños que consumen leche entera tienen un 40% menos de riesgo de sobrepeso y obesidad frente a quienes toman leche desnatada.

Expertos destacan que las grasas saturadas presentes de forma natural en alimentos como la leche entera pueden ser beneficiosas para la salud y aportar vitaminas esenciales como la A y la D.

La nueva guía alimentaria estadounidense prioriza alimentos reales y proteínas animales, relegando los cereales integrales, y recomienda evitar los ultraprocesados por su relación con enfermedades crónicas.

La leche entera está de vuelta en los colegios de Estados Unidos, así lo ha manifestado el presidente Donald Trump. Pero quizá lo más sorprendente de la medida es que esta vez los científicos aplauden de forma prácticamente unánime una decisión suya sobre salud.

Se calcula, eso sí, que este tipo de leche no estará disponible en las escuelas hasta por lo menos el otoño. La medida que retiró la leche entera de los colegios fue impuesta en el mandato de Obama y tenía por objetivo poner freno a la desbocada obesidad infantil.

Es cierto que la leche entera es la variante que más cantidad de grasa contiene y, encima, es saturada. Estos lípidos se han relacionado durante décadas con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, pero los expertos se preguntan ahora si exageraron.

"En las décadas de 1950 y 1960 se demonizaron erróneamente las grasas por los estudios del médico estadounidense Ancel Keys", explica la nutricionista Paloma Quintana. "Y es un error porque las grasas saturadas naturalmente presentes en alimentos son beneficiosas".

Quintana explica que, en un contexto en el que no se abusa de las grasas saturadas, "son positivas porque inducen al cuerpo a producir hormonas y otras sustancias necesarias para el organismo". Además, explica que muchos alimentos saludables contienen estas grasas.

La experta se refiere a los huevos, carnes o el coco además, por supuesto, de los lácteos: "Los productos lácteos, cuanto menos procesados, mejor. De hecho, la mejor forma de tomar leche es a través de un queso, que concentra la grasa. Mejor, incluso, que un yogur".

La grasa de los lácteos es beneficiosa y, por esto, Quintana defiende hasta el uso de la mantequilla "de buena calidad". ¿Qué aporta este tipo de grasa? "Vitamina A y D, es más, para dar una pequeña ayuda a los niveles de vitamina D se pueden dar lácteos grasos".

No todas las grasas saturadas

Según el diario británico The Guardian, las medidas del gobierno de Obama consiguieron un éxito relativo en el aumento de los casos de obesidad infantil: se incrementaron a un ritmo más lento. Ahora bien, parece que no fue por extender los lácteos desnatados.

El mismo medio, de hecho, recoge los resultados de una revisión de hasta 28 estudios realizada en 2020 que concluye que los niños que bebían leche entera tenían un 40% menos de riesgo de desarrollar sobrepeso y obesidad con respecto a los que la bebían desnatada.

La leche entera sacia más y evita que hagamos un sobreconsumo de calorías a través de alimentos menos saludables. "Cualquier nutricionista te va a decir que es mejor la leche entera, y lo mismo te digo de los yogures. Ni semidesnatada, ni desnatada", explica Quintana.

La cuenta de la Casa Blanca ha celebrado el anuncio como viene acostumbrándonos: con una imagen generada por inteligencia artificial. Un Trump más delgado aparece como el lechero de una ilustración vintage bajo el lema: "Haz la leche entera grande otra vez".

Quintana, por tanto, también recomienda la leche entera: "Es más saciante y está más rica, ¿qué necesidad hay de quitar algo y hacer que sea un producto peor?". Es más, aconseja buscar leches enteras menos procesadas, como la fresca pasteurizada.

El indulto a la leche entera llega sólo una semana después de que Robert F. Kennedy Jr., secretario de Salud de Estados Unidos, presentase la nueva pirámide de los alimentos. El rediseño es un triángulo invertido y ha generado múltiples opiniones.

En general, se ha considerado un cambio positivo porque incide en la necesidad de que la dieta de los estadounidenses se base en alimentos reales. A finales de 2025, la revista científica The Lancet advirtió del avance de los ultraprocesados en todo el mundo.

Concretamente, explicaron que en los últimos 30 años los ultraprocesados habían pasado de representar un 11% del total de la cesta de la compra de los españoles a un 32%. Pero Estados Unidos salió peor parado: el porcentaje supera el 50% de la cesta.

Por esta razón, acierta al recomendar evitar los ultraprocesados, relacionados con un mayor riesgo de enfermedades crónicas. Pero también ha generado debate al poner en la base, la zona más importante y junto a los vegetales, a las proteínas de origen animal.

Los cereales integrales bajan hasta el pico de la pirámide invertida, el lugar para los alimentos menos importantes. Esta nueva iniciativa propone hacer las paces con las proteínas y las grasas, aunque algunos nutricionistas han criticado que la carne roja o la mantequilla estén en una posición destacada.

"Sin ser yo una simpatizante de Trump, estos cambios me parecen estupendos", afirma Quintana. "Son las recomendaciones de alimentos de un gobierno con la que más de acuerdo he estado en toda mi carrera profesional y en mi época de estudiante".

"Y, por supuesto, estoy muy de acuerdo con que se dé leche entera a los niños y a los adultos. Pero en el caso de los niños, con más motivo: más nutritiva, más saciante y menos procesada", destaca esta experta.