Edvin Hiltner, matemático.

Edvin Hiltner, matemático.

Ciencia

Edvin, matemático, sobre cómo ganar en Euromillones: "Usar el patrón de números par-impar aumenta las posibilidades"

El especialista desmonta algunos de los errores más comunes al rellenar el boleto y recuerda que no se puede controlar la suerte, pero sí evitar malas decisiones.

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Las claves

El 85% de los españoles participa en juegos de azar, con Euromillones entre las loterías más populares.

El matemático Edvin Hiltner explica que las apuestas con equilibrio entre números pares e impares tienen más frecuencia de aparecer.

Combinaciones únicamente de números pares o impares rara vez resultan premiadas y tienen una baja probabilidad de éxito.

Muchos jugadores eligen números con carga emocional o confían en la selección automática, sin optimizar sus probabilidades según la estadística.

Cada semana, millones de personas en España destinan una pequeña, o no tan pequeña, parte de su dinero al juego. No es una práctica marginal ni excepcional, sino una costumbre ampliamente integrada en la vida social. Los datos del Consejo Empresarial del Juego (Cejuego) indican que el 85% de los españoles reconoce gastar en juegos de azar, desde loterías hasta apuestas puntuales.

La normalización del juego tiene mucho que ver con su dimensión cultural. La Lotería de Navidad sigue siendo el ejemplo más reconocible de ello, como el sorteo más típico y tradicional, capaz de concentrar en un solo día una parte muy relevante del gasto anual. Pero más allá de esa fecha concreta, el hábito se mantiene activo durante todo el año.

Uno de los sorteos que ha ido ganando peso en los últimos años es Euromillones, ocupando un lugar singular entre las loterías más jugadas en España. Cada martes y viernes, millones de boletos se rellenan con la vista puesta en un bote mínimo de 17 millones de euros, compartido entre nueve países europeos. La expectativa de un jugoso premio y la sensación de competir a escala continental forman parte de su atractivo.

De hecho, España es uno de los países donde más se juega a Euromillones, pero el reparto histórico de grandes premios plantea una paradoja difícil de ignorar. El liderazgo corresponde al Reino Unido, con Francia muy cerca, mientras que España, pese a su elevada participación, no logra encabezar el ranking de forma sostenida.

Para el matemático Edvin Hiltner, esa diferencia no puede explicarse solo por la suerte. La clave está en la estadística y, en particular, en la Ley de los Grandes Números, que describe cómo el azar individual pierde peso cuando millones de personas repiten los mismos hábitos durante largos periodos de tiempo.

Hiltner, autor del portal especializado Lotterycodex, advierte de un error muy extendido entre los jugadores: asumir que todas las combinaciones se comportan igual. En un sorteo aislado lo hacen, pero cuando se analizan miles de sorteos, algunas aparecen con mucha más frecuencia que otras.

“Cada sorteo es independiente, pero cuando observas series largas entramos en el terreno de la Ley de los Grandes Números”, explica el matemático. En países con millones de apuestas semanales, los patrones colectivos terminan imponiéndose, aunque esa idea resulte incómoda para quienes confían solo en la intuición.

Cuando la intuición juega en contra

En España, uno de los sesgos más habituales es elegir números con carga emocional. Fechas de nacimiento, aniversarios o cifras consideradas especiales concentran las apuestas en una parte limitada del tablero y reducen la diversidad real de combinaciones posibles en Euromillones.

El análisis estadístico apunta a un criterio mucho más simple. Las combinaciones que equilibran números pares e impares son las que aparecen con mayor frecuencia. En concreto, las formadas por tres números pares y dos impares, o al revés, concentran casi la mitad de los sorteos.

En el extremo opuesto se sitúan muchas apuestas populares. Las combinaciones con cinco números pares o cinco impares, muy habituales cuando se eligen cifras de forma intuitiva, apenas aparecen. Su probabilidad de ocurrencia se reduce hasta el 0,025%, una cifra que ayuda a entender por qué raramente coinciden con un gran premio.

“Lo último que quieres hacer con tu dinero es gastarlo en una combinación inútil”, advierte Hiltner. En un país donde el juego está tan normalizado, una parte significativa del gasto en Euromillones se destina cada semana a apuestas que parten con una desventaja estadística clara.

La opción Quick Pick, que deja la selección de números en manos de la máquina, tampoco corrige este problema. Aunque muchos jugadores la perciben como una elección neutral, el sistema no optimiza proporciones ni evita distribuciones extremas, limitándose a generar números al azar sin ningún criterio adicional.

Iniciativas como El Millón han incrementado la participación en España, pero no han cambiado la forma de jugar. La intuición, los números con significado personal o la confianza ciega en el azar automático siguen pesando más que la combinatoria básica a la hora de rellenar el boleto.

“No puedes manipular la probabilidad”, concluye Hiltner, “pero sí puedes elegir mejores ventajas”. En un país donde jugar a la lotería forma parte de las costumbres compartidas, quizá ha llegado el momento de acompañar la ilusión con un poco más de matemática.