El conferenciante y formador Víctor Küppers.

El conferenciante y formador Víctor Küppers. cedida

Ciencia

Víctor Küppers (55 años), experto en psicología positiva, sobre la felicidad: "Debes sonreír con más sentido"

Ser una persona alegre es una capacidad que se puede entrenar con hábitos diarios, pero es más difícil en la actualidad.

Más información: Byung-Chul Han (66 años), filósofo, sobre la felicidad: "Ser feliz viene siempre por el trabajo con las manos"

J. Rodríguez
Publicada

Las claves

Víctor Küppers, experto en psicología positiva, afirma que la actitud positiva y la felicidad pueden entrenarse y no son innatas.

Ser amable, escuchar e interesarse genuinamente por los demás mejora nuestro estado de ánimo y calidad humana, según Küppers.

El experto recomienda establecer hábitos para distinguir entre problemas importantes y triviales, y así mantener una actitud alegre.

Küppers destaca que la felicidad depende en gran medida de cómo reaccionamos ante los acontecimientos: "La vida es un 10% lo que nos pasa y un 90% cómo reaccionamos".

Seguro que a tu alrededor encuentras personas que parecen sonreír y estar de buen humor todo el tiempo. Cuando nos cruzamos con una de ellas solemos reflexionar sobre cómo es posible que lleven bien las adversidades. Será que han nacido así de positivas, pensamos.

Pues no. Según el experto en psicología positiva Víctor Küppers, esta actitud es accesible para todos, la podemos entrenar. "Cuando vas alegre, cuando tienes ilusión es cuando sacas lo mejor que llevas dentro. Esta es tu mejor versión", explica Küppers.

¿Cómo empezamos? Küppers propone centrarse en ser amables con los demás y, aunque parezca sencillo, este experto advierte de que no es nada fácil. Porque ser amable con los demás consiste en escuchar, preguntar por cómo les va la vida e interesarse.

Sin embargo, aspirar a ser una persona más amable y, por tanto, aumentar nuestra calidad humana repercute positivamente en nuestro estado de ánimo: "No hay nada más grande ni más gratificante en la vida que aspirar a ser buena persona", señala este experto.

"Nos ha tocado vivir una época en la que todo va rápido y todo está invadido por lo urgente, lo superficial y lo intrascendente", apunta. "¿Cómo podemos recordar así qué es lo importante?". Este experto se responde a sí mismo: hay que generar hábitos.

Hábitos, en este sentido, para ser una persona alegre. En este sentido, tenemos que aprender a distinguir qué es un drama en comparación con problemas normales. Pararnos a pensar ante qué tipo de obstáculo nos encontramos y si vale la pena no estar alegre.

"El día en el que vivas un drama, te darás cuenta de las cosas que eran una chorrada", sigue este experto. Mejorar nuestra amabilidad hacia los demás requiere mejorar nuestra comunicación y Küppers señala que una forma para hacerlo es sonreír con más frecuencia.

Controlar la reacción

"Hay que hacer un esfuerzo, sonríe. Nos gusta ver personas que sonríen, nos gusta mucho", asegura. "Para vivir mejor, hay que sonreír de forma constructiva y con sentido". Es decir, que la sonrisa debe nacer de todo ese esfuerzo por escuchar a los demás.

No sonreír simplemente, sino hacerlo con una intención. Y es que otra de las maneras que Küppers asegura que hace mejorar nuestra relación con los demás es mostrándonos honestos. Interesarnos y escuchar a los demás porque nos interesa de manera genuina.

"Cuando una persona te escucha, te sube la autoestima. Te sientes valorado, comprendido, que es lo que queremos todos. Nos cuesta mucho escuchar, siempre vamos con prisas. Que nadie se acerque a ti sin después sentirse un poquito más feliz", sugiere Küppers.

Y todo este pensamiento acerca de brindar la mejor versión de nosotros mismos se basa en el principio de actuar como te gustaría que los demás actuaran contigo, explica Küppers. Si a nosotros nos gusta que la gente sea amable, debemos empezar nosotros.

Küppers asegura que lo más importante en la vida para ser feliz es controlar nuestra reacción frente a los acontecimientos inevitables que nos encontramos. "La vida es un 10% lo que nos pasa y un 90% cómo reaccionamos", explicaba en otra de sus intervenciones.

"Tú puedes decidir cómo te lo tomas todo, ahí es donde está la grandeza. ¿Y cómo puedo controlar mi reacción ante las cosas? ¡Si es que a mí me cabrea que se me derrame el café! A fuerza de repetición", destaca Küppers. Todo se reduce a los hábitos diarios.