Valladolid

Lluvia de trofeos y lesión grave en La Flecha

26 febrero, 2018 12:18

Con otro llenazo y con un público variopinto, animoso y generoso se volvió a celebrar el tradicional festival taurino a beneficio de la Asociación Vallisoletana de Esclerosis Múltiple, con el resultado final de una lluvia de trofeos y una lesión grave para Rocío Romero con “esquince del ligamento lateral externo del tobillo derecho y fractura de peroné sin desplazamiento”, según el parte facultativo que nos facilitó el doctor Mateo, cirujano jefe de la plaza de toros de Valladolid; y esta tarde también del coso cubierto de La Flecha, de forma generosa y desinteresada.

Unas horas antes habíamos compartido mesa y mantel con este equipo médico, más algún allegado de corte jurídico, en el restaurante “El Rincón de Belén” (La Flecha) y nos metimos entre pecho y espalda un cocido de los que hacen época….

Y bien que se había comentado en la mesa sobre cualquier percance a ocurrir durante el festejo, y cuya ambulancia medicada además de una enfermería remozada, debía estar en primera línea de salida por si las moscas…y las hubo. En fin, cosas de toros.

Había toreado bien en el recibo capotero la novillera cordobesa y se había entregado en la muleta con algunos lances de bella factura. El utrero de El Freixo (El Juli) que cerraba festival fue de nobleza franciscana, pero si hay un descuido y te dejas sorprender….

Rocío Romero sufre la cogida (Foto: Fermín Rodríguez).

Rocío fue alcanzada de lleno, volteada y embestida en el suelo. No pudo ponerse en pie por la citada fractura y fue conducida a la enfermería entre los brazos de los matadores y las cuadrillas que acudieron prestos al quite. El novillo lo despachó Padilla de certera estocada.

Abrió plaza un buen utrero de la ganadería portuguesa Casa Prudencio que tuvo movilidad ante las cabalgaduras de Diego Ventura. El luso sevillano hizo una faena larga y muy variada utilizando a diversos corceles de su cuadra y ejecutando con brillantez todos los tercios.

Mención aparte es el caballo Dólar con el que cerró el tercio de banderillas a dos manos y sin cabezada. Espectacular. Dos orejas paseó Ventura.

En el turno de a pie le tocó abrir a Juan José Padilla con un utrero de El Freixo que tuvo genio, pero al que le faltó clase como a sus hermanos, además de fuerza. El jerezano trató de agradar en la medida de lo posible pero no se encontró a gusto con el animal. Le pidieron con fuerza las dos orejas que las paseó junto a sus banderas piratas y un niño vestido de torero que hizo las delicias del público.

Antes, Padilla recibió una placa y el agradecimiento de la empresa, el consistorio y el público. El de Jerez ha participado en los cuatro festivales celebrados. Y este año se retira.

El Fandi estuvo en su línea de agradar como siempre hace en cualquier coso donde actúa. Recibo con largas y espectacular tercio de banderillas ante un novillo que se rajó y le faltó raza. Con la muleta la faena tuvo altibajos. Pero la estocada hizo que el público le pidiera las dos orejas.

Cayetano se estrelló con un utrero soso, tardo y desrazado que no le permitió lucimiento alguno. Intentó el cite dando el medio pecho, pero ni así. Además con los aceros dio un mitin. Su labor fue silenciada.

No hay quinto malo -dicen los taurinos- y este que lidió López Simón fue un nobilísimo utrero de El Freixo al que la faltó pujanza. Pero el madrileño le encontró el sitio; estuvo a gusto y lo toreó a placer resultando lo mejor de la tarde con diferencia. Al pararse el animal se pegó un arrimón que llegó mucho al tendido. Certero con la espada paseó dos orejas- le pidieron el rabo-. El cambio de apoderado le ha venido muy bien a este buen torero que parecía haber perdido el sitio.

La banda sinfónica de Arroyo de la Encomienda amenizó el festejo y lo hizo como mandan los cánones: parar cuando hay un desarme y tocar cuando la ocasión lo merece. Al margen de que El Fandi solicitó reverencialmente que no dejase de sonar. Y la verdad es que suena de maravilla.

Ya hemos comentado que el equipo médico no ha cobrado nada por sus servicios. Tampoco los taquilleros, porteros y acomodadores; la gente de corrales y chiqueros, etc. Ni el Cholo con sus preciosos cabestros berrendos en colorado que exhibió tras el festejo.

En definitiva todo el mundo ha colaborado para esta iniciativa que lleva cuatro años de andadura, y con éxito demostrado, de la mano de Nacho de la Viuda y su nueva empresa (Con Mucho Temple) y la aportación del consistorio que es mucha. Qué satisfacción da ver una plaza llena con todo tipo de gentes: mayores, niños, jóvenes…y aficionados. Pues eso. A por la quinta edición.

FOTOS: FERMÍN RODRÍGUEZ