El presidente de Sociedad Española Interdisciplinaria del Sida (Seisida) y especialista en Medicina Interna del Hospital Universitario Infanta Leonor de Madrid, Pablo Ryan; la especialista de la Unidad Clínica de Enfermedades Infecciosas, Microbiología y Medicina Preventiva del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, Nuria Espinosa, y la directora del Plan Nacional sobre el Sida, Julia del Amo, atienden a los medios con motivo del XXII Congreso Nacional sobre el Sida e ITS. ICAL
Los nuevos casos de VIH en Castilla y León crecen entre la población migrante: “No se les puede dejar fuera del sistema”
Pese a ello, la Comunidad registra una de las tasas más bajas de VIH del país con 90 nuevos casos anuales. Los expertos reclaman más prevención y acceso sanitario ante el aumento de ITS en jóvenes
Más información: La pérdida del miedo al VIH dispara las ITS en España: la sífilis y la gonorrea marcan récords históricos
España continúa consolidando una evolución positiva en la lucha contra el VIH.
La incidencia lleva más de una década descendiendo y el país ya no vive una situación de emergencia sanitaria como la que marcó las décadas de los años 80 y 90.
Sin embargo, especialistas y responsables sanitarios reunidos este lunes en el XXII Congreso Nacional sobre el SIDA e ITS, “VIH y + Salud, equidad y sexualidad”, que se celebra en Valladolid, han advertido de que aún persisten importantes retos, especialmente relacionados con el diagnóstico tardío, el aumento de las infecciones de transmisión sexual y las dificultades de acceso al sistema sanitario de parte de la población migrante.
El encuentro, organizado en el Palacio de Exposiciones y Congresos de la Feria de Valladolid, reúne durante los días 11 y 12 de mayo a médicos, investigadores, asociaciones y representantes institucionales para abordar la situación actual del VIH y las ITS desde una perspectiva científica, sanitaria y también social.
Según el último informe del Ministerio de Sanidad, la tasa de nuevos diagnósticos de VIH en España ha pasado de 9,46 casos por cada 100.000 habitantes en 2013 a 6,65 en 2023. En total, en ese último año se notificaron 3.196 nuevos diagnósticos, en un contexto en el que actualmente viven con VIH entre 135.000 y 163.000 personas en el país.
El presidente de la Sociedad Española Interdisciplinaria del Sida (Seisida), Pablo Ryan, destacó que la evolución general “es positiva” gracias a herramientas que hace años “eran impensables”, como los tratamientos actuales, más eficaces y seguros, así como los avances en prevención y diagnóstico precoz.
Para Nuria Espinosa, copresidenta del congreso, “es primordial promover la investigación y la divulgación de los principales avances en salud sexual desde una perspectiva médica, social y comunitaria, que defienda la diversidad libre de prejuicios y centrada en la calidad de vida de las personas que viven con VIH”.
Situación en CyL
Durante el congreso también se analizó la situación concreta de Castilla y León, una de las comunidades con menor incidencia del país. Según los datos expuestos, en 2024 se registraron cerca de 90 nuevos casos, con una tasa aproximada de 3,76 diagnósticos por cada 100.000 habitantes.
Las provincias con tasas más elevadas dentro de la comunidad son Burgos y Valladolid, aunque los expertos remarcaron que la situación epidemiológica sigue siendo relativamente favorable en comparación con otras autonomías.
Las características de las nuevas infecciones en Castilla y León son similares a las del conjunto de España: predominan los hombres adultos jóvenes y una parte importante de los diagnósticos corresponde a personas procedentes de Latinoamérica y África subsahariana.
“Tenemos una evidencia científica muy sólida y herramientas eficaces para controlar la infección”, señaló. No obstante, insistió en que todavía quedan desafíos relevantes como el incremento de las ITS, las desigualdades sociales y el elevado porcentaje de diagnósticos tardíos.
En este sentido, Ryan recordó que casi la mitad de los nuevos casos de VIH en España se detectan de forma tardía. “Son el 48,7% de los nuevos diagnósticos, especialmente en personas con baja percepción de riesgo, como mayores de 50 años, heterosexuales o mujeres”, explicó.
Uno de los aspectos que más preocupa a los expertos es el cambio en el perfil de las nuevas infecciones. Actualmente, cerca de la mitad de las personas diagnosticadas han nacido fuera de España.
“El 30% procede de Latinoamérica y el modo de transmisión más frecuente es entre hombres que tienen sexo con hombres, muchas veces por dificultades de acceso al sistema sanitario, no solo para recibir tratamiento sino también prevención”, explicó Ryan. En el caso de la población procedente de África subsahariana, la vía de transmisión más habitual es la heterosexual.
Los especialistas insistieron en que esta realidad no debe abordarse desde posiciones alarmistas, sino desde políticas sanitarias “inclusivas que eviten dejar fuera del sistema a colectivos vulnerables”.
“Los nichos están en grupos vulnerables como los inmigrantes. Para las personas con enfermedades infecciosas no se pueden poner barreras en términos legales”, advirtió la directora del Plan Nacional sobre el Sida del Ministerio de Sanidad, Julia del Amo.
Del Amo subrayó que España ha aprendido a manejar la epidemia y que el VIH ya no constituye una emergencia sanitaria, aunque sí continúa siendo un problema de salud pública.
“No estamos en una situación de crisis como en los años 90, pero eso no significa que podamos relajarnos. Si no hacemos nada, en cinco años estaremos peor”, alertó.
La responsable ministerial insistió además en la importancia de mantener estrategias de prevención y facilitar el acceso universal a las pruebas diagnósticas y a los tratamientos. “Hay que hacerse la prueba del VIH y hacerlo de manera confidencial y gratuita, como ocurre en nuestro sistema sanitario”, recordó.
Entre las herramientas preventivas destacó el uso del preservativo, la profilaxis preexposición (PrEP) mediante medicación oral y las nuevas opciones inyectables que están comenzando a implantarse.
Ryan incidió en que muchas personas migrantes desconocen el funcionamiento del sistema sanitario español y encuentran dificultades administrativas dependiendo de la comunidad autónoma en la que residan. “La gente extranjera tiene dudas y tenemos que adaptar los recursos y los circuitos a esta población. Es una realidad y hay que poner en valor el trabajo de las ONG”, señaló.
En este contexto, criticó las barreras existentes en algunas regiones para acceder a pruebas y tratamientos.
“En algunas zonas de la Comunidad de Madrid hay dificultades, aunque muchos profesionales sanitarios hacen todo lo posible para garantizar que el diagnóstico y el tratamiento lleguen a todo el mundo”, explicó. En Castilla y León, añadió, también existen aspectos mejorables, aunque la situación es menos problemática.
Además del VIH, los expertos mostraron su preocupación por el aumento sostenido de las infecciones de transmisión sexual, especialmente entre la población joven.
Enfermedades
Los datos de vigilancia epidemiológica reflejan que en Castilla y León se notificaron en 2024 un total de 394 casos de gonorrea, con una tasa de 16,5 por 100.000 habitantes, muy por debajo de la media nacional, situada en 76.
En sífilis se registraron cerca de 300 casos, con una tasa de 13 por 100.000 habitantes frente a los 24 nacionales, mientras que en clamidia se contabilizaron 389 casos, equivalentes a 16 por 100.000 habitantes, lejos también de la media española de 86.
Aun así, los especialistas consideran que el incremento de las ITS es un fenómeno preocupante en toda Europa y en España. “Era algo que se anticipaba y sí nos preocupa”, reconocieron durante el congreso.
El XXII Congreso Nacional sobre el SIDA e ITS continuará este martes con nuevas sesiones centradas en prevención, investigación, equidad sanitaria y abordaje social del VIH, con un mensaje compartido por todos los participantes: mantener los buenos datos solo será posible si el sistema sanitario logra llegar también a las personas más vulnerables.