El presidente de Vox, Santiago Abascal, y el exvicepresidente de la Junta Juan García-Gallardo, durante un acto de campaña de las elecciones autonómicas de 2022 en Valladolid

El presidente de Vox, Santiago Abascal, y el exvicepresidente de la Junta Juan García-Gallardo, durante un acto de campaña de las elecciones autonómicas de 2022 en Valladolid Eduardo Margareto ICAL

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"Si Abascal no está a la altura, que deje paso": Gallardo critica su "silencio" ante los ataques de Netanyahu a España

El exvicepresidente de la Junta ha cargado contra el mutismo del líder de Vox después de que el primer ministro israelí amenazase a nuestro país con "pagar un alto precio" por su "guerra diplomática".

Más información: García-Gallardo a Abascal: “Acabas cediendo siempre ante el PP y haciéndole la ola a Netanyahu”

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El exvicepresidente de la Junta de Castilla y León y exdirigente de Vox en la Comunidad, Juan García-Gallardo, ha roto el silencio que impera en las filas del partido de Santiago Abascal tras el durísimo ataque verbal de Benjamin Netanyahu contra España.

En un tuit publicado este viernes, Gallardo no se anda con rodeos. "El silencio de Abascal ante los ataques de Netanyahu a España es inaceptable. Si no se ve capaz de estar a la altura del momento histórico, que deje paso", afirma el exvicepresidente de la Junta.

El mensaje, que ha generado miles de interacciones en apenas horas, llega en plena escalada diplomática entre Israel y el Gobierno de Pedro Sánchez.

Las acusaciones de Netanyahu

Horas antes, el primer ministro israelí había difundido un videomensaje en el que acusaba directamente a España de "librar una guerra diplomática" contra su país.

También cargaba contra el Ejecutivo español por “difamar” a los soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) a los que calificó como "el ejército más moral del mundo" y de posicionarse sistemáticamente del lado de "los regímenes terroristas".

Como represalia inmediata, Netanyahu ordenó expulsar a los representantes españoles del Centro de Coordinación Cívico-Militar (CMCC) en Kiryat Gat, el organismo multinacional que supervisa el alto el fuego en Gaza y la entrada de ayuda humanitaria.

"No estoy dispuesto a tolerar esta hipocresía ni esta hostilidad. No permitiré que ningún país libre una guerra diplomática contra nosotros sin pagar un precio inmediato por ello", sentenció Netanyahu en un tono que ha sido interpretado como una declaración de guerra diplomática abierta.

Mientras el Gobierno respondía exigiendo a la UE la revisión del acuerdo de asociación con Israel y alertando de una posible "nueva Gaza" en Líbano, desde Vox, el partido que siempre ha defendido con mayor vehemencia a Israel, no ha salido una sola declaración oficial de Abascal.

Las críticas de Gallardo

Ni un tuit, ni una rueda de prensa, ni un comunicado. Un mutismo que García-Gallardo considera intolerable.

Gallardo, que dimitió como portavoz de Vox en las Cortes autonómicas en febrero de 2025 y tiene un expediente abierto en en el partido por sus críticas internas, no es nuevo en esta batalla.

En las últimas semanas ya había reprochado al líder de Vox su "silencio cómplice" ante otros episodios de tensión con Israel, como el veto policial israelí a la procesión del Domingo de Ramos en Jerusalén o las críticas del Patriarcado Latino a las restricciones en Tierra Santa.

El exvicepresidente de la Junta también se ha mostrado muy crítico con la ausencia de declaraciones de Vox tras la detención de un suboficial español en el Líbano por parte del Ejército de Israel.

Una grieta profunda en Vox

Para Gallardo, el patrón es claro: cuando se trata de defender a España frente a un ataque externo, aunque provenga de un aliado tradicional de la derecha, Abascal opta por callar.

El tuit ha desatado un terremoto en las redes. Mientras algunos seguidores de Vox acusan a Gallardo de "traición" o de buscar protagonismo tras su salida de la primera línea, otros aplauden que alguien ponga el foco en la soberanía nacional por encima de lealtades ideológicas.

"¿Para cuándo una derecha española en este país?", resumía un usuario en los comentarios. "Ni derecha israelita, ni derecha anglosajona. Derecha española", apuntaba.

El episodio pone de manifiesto una grieta profunda en el seno de Vox. Por un lado, la dirección nacional mantiene una línea pro-israelí inquebrantable, que en ocasiones ha chocado con el sentimiento de sus bases cuando Israel actúa contra intereses o símbolos españoles.

Por otro, voces como la de Gallardo, y sectores cada vez más amplios del electorado conservador, exigen que el partido ponga primero a España, incluso cuando eso implique confrontar a Netanyahu.

El seguidismo incondicional a Israel

"Si Abascal no está a la altura del momento histórico, que deje paso". La frase, lapidaria y directa, no es solo una crítica puntual. Es un ultimátum político lanzado desde dentro del propio ecosistema de la derecha.

En plena precampaña autonómica andaluza, con las elecciones municipales y generales acercándose, este episodio pone de manifiesto una creciente discrepancia dentro de Vox.

Cada vez más militantes y seguidores del partido cuestionan el seguidismo incondicional hacia Israel, incluso cuando las acciones del Gobierno de Netanyahu entran en conflicto directo con intereses o símbolos españoles.

El mensaje de García-Gallardo no solo evidencia esta fisura interna, sino que refleja un debate cada vez más presente: para una parte importante de las bases de Vox, la defensa de España debe estar por encima de cualquier lealtad ideológica externa.