Región

La cara y la cruz en el Benito Villamarín

21 octubre, 2018 00:59

Por suerte, el Real Valladolid tiene que visitar en su vuelta a la Primera División del fútbol español el estadio Benito Villamarín en este mes de octubre y cuando la competición no ha hecho más que empezar. Y decimos por suerte porque el Pucela ha protagonizado, en dos de sus últimas visitas al santuario verdiblanco, dos partidos en los que se jugaba todo y en los que en una ocasión en la moneda salió cara y en otra, cruz.

Los de Sergio González afrontan el partido del domingo con ilusión tras la marcha de un conjunto, el blanquivioleta, que suma doce puntos, los mismos que su rival, el Real Betis de Quique Setién. Se viene partidazo por tierras andaluzas. Choque lleno de pasión, tensión y con goles entre dos equipos que han protagonizado duelos épicos en sus últimos enfrentamientos.

La alegría, en la 08-09

Con Mendilibar en el banco vino la alegría. El Real Valladolid selló una gran primera vuelta en la campaña 2008-2009 pero al final, todo se torció. Ya sabemos que al Pucela eso de cumplir un objetivo sin sufrimiento no le va. Elige el Playoff para ascender y la última jornada para sellar la permanencia. Esto es lo que ocurrió en esa temporada.

Tras una mala racha de diez partidos sin ganar y con el antecedente de la derrota en Zorrilla ante el Sporting de Gijón, los pucelanos llegaban al choque en el Villamarín sabiendo que solo iba a quedar uno, y la afición se volcó y acabó llevando en volandas a su equipo desde la distancia y en el propio estadio verdiblanco.

Aguirre adelantaba a los pucelanos y Oliveira firmaba un empate que iba a condenar a su equipo a la División de Plata del fútbol español mientras que iba a dar una salvación agónica al conjunto de Mendilibar.

La tristeza, en la 13-14

La anterior era la cara. La cruz llegó cinco temporadas más tarde, cuando los de Juan Ignacio Martínez cayeron por 4-3 después de ir ganando en tres fases distintas del partido a un rival que estaba ya descendido en una tarde de pesadilla auténtica para la afición albivioleta que salió llorando del Villamarín y haciéndolo también desde sus casas los que presenciaron el choque por la televisión.

Todos recordamos, tristemente, ese último gol de Juanfran botando una falta y casi desde el centro del campo que sorprendió a un Jaime que acabó tendido en el césped. No fue el descenso matemático pero allí el Pucela certificó su caída a un infierno que no ha abandonado hasta este año.

La última vez que el Pucela consiguió arrancar una victoria de feudo verdiblanco fue en la temporada 99-00, con Gregorio Manzano en la banqueta blanquivioleta, con un gol de José Luis Pérez Caminero y con una actuación estelar de César Sánchez. Veremos si este domingo los de Sergio vuelven a sacar petróleo de feudo verdiblanco.

Imagen del partido. Fotografía: LFP.