Es un punto de inflexión en Mediaset que nos pregunten que queremos hacer

"Es un punto de inflexión en Mediaset que nos pregunten que queremos hacer"

Televisión

"Es un punto de inflexión en Mediaset que nos pregunten que queremos hacer"

Florentino Fernández y Dani Martínez regresan a las tardes de Cuatro con 'Dani&Flo'.

27 febrero, 2017 15:05

La salida de Florentino Fernández y Dani Martínez de Cuatro hace ahora casi seis años fue un tanto amarga con acusaciones de Paolo Vasile al primero de "el rey del mambo". Hoy, después de haberse reconciliado con el italiano, los dos humoristas regresan a la misma franja que ocupaban con Tonterías las justas, ahora con con Dani&Flo y con nuevas colaboradoras: María Gómez, Cristina Boscá, Virginia Riezu y Cristina Urgel.

Lo hacen, además, después de dejarse querer durante un año. "Han estado un año deshojando la margarita y ahora tenemos la respuesta que queríamos", admitía durante la presentación del programa el director del área de Entretenimiento, Mariano Blanco.

¿Notáis que con Dani & Flo se cierra el círculo?

Florentino: No lo hemos hablado nunca. Nuestro espíritu siempre ha sido avanzar. Y allí por donde hemos pasado, hemos dicho de hacer esto. No tenemos ningún compromiso, lo que nos da libertad. Lo que hemos querido hacer, nos ha salido.

Dani:  Nos apetecia esta franja. Era un momento perfecto. Lo veíamos claro. Quitamos el mono del teatro. Y ahora nos cuadraba y nos ha salido para adelante.

Yo ahora no me voy a poner una peluca y hacer algo que no entiendo

¿En qué habéis evolucionado desde entonces?

F: Principalmente en madurez. Lo que queremos hacer con este programa es prestar, lo que nosotros sentimos y somos, al servicio del programa sin estar exento de comedia. Yo ahora no me voy a poner una peluca y hacer algo que no entiendo. Cosas que antes sí que hacía. Y a lo mejor te llevaba al ridículo. Es difícil que un cómico haga algo sin saber por qué se hace algo. Ahora estamos más críticos. Formamos más equipo con nuestro equipo para que nos creamos lo que hacemos y que le va a molar al espectador.

Insistimos mucho en la paciencia. Pero, ¿no creéis que los programas de humor necesitan tiempo para poder asentarse en parrilla?

D. Sí. Hace poco ví el primer programa de Sé lo que hicistéis y flipas. Había un decorado mínimo… Y madre mía en lo que evolucionó. Y para mí ha sido uno de los mejores programas que he visto. Tonterías las justas empezó con veinte piezas de doblaje y acabó con un ránking, el piquerizador… Las cosas evolucionan y te vas adaptando.

F. Lo que más me ha gustado y, a mi personalmente me ha sorprendido, es que me preguntaran que querían hacer. Y hemos dicho que esta era nuestra filosofía de vida, de humor. Lo que te queremos vender es confianza y tienes que comprarla. Confianza en unos tíos con una carrera, un equipo creativo con un buen currículum y unas bases. Y a partir de ahí tenemos que crecer. Históricamente me parece un punto de inflexión. Nos vamos a dejar la piel para que sea un programa de referencia.

Hasta ahora trabajábais con 7 y Acción. ¿Qué tal con Mediapro?

D: Muy bien. Yo había tenido la experiencia de los premios de La Liga y estamos muy contentos. Tienen mucho soporte, sobre todo creativo. Conocemos a mucha gente que trabaja ahí. Escuchan, debaten.

Admiro la humildad de Flo: deja tu parcela para que brilles

¿Qué es para ti Dani y qué es para ti Flo?

F:  Admiro mucho la figura de Dani. Es un tío muy emprendedor paralelamente al éxito que vaya a sacar. Yo no sé si es porque soy de otra generación o porque he trabajado para productoras, pero él ha emprendido por su cuenta, cosa que yo no. Tiene seguridad en su talento. Yo tengo esa seguridad en mi casa y para mi. Le enseño cosas a Dani y me dice que lo haga. Es un tío que sabe por dónde tiene que ir y a dónde tiene que llegar. Por eso estoy con él. Es muy duro tener un programa solo. Entre dos nos reímos. Y además nos llevamos bien, tenemos buena química, y respetamos nuestra parcela íntima.

D: Admiro su humildad. No impone nada, escucha, siempre está abierto. Sabe dónde llega él y te deja llegar donde quieras. Le veía en la tele, tengo la oportunidad de trabajar con él y encima me apoya con mis ideas. Esa generosidad la valoro mucho. Deja tu parcela para que brilles. Nuestro manager estaba encantado. Yo brillé cuando empecé a estar con él. En Tonterías las justas yo solo hacia una o dos secciones. Y después de varios días en redacción, pidió que me sentara en la mesa. Y cuando decía que yo hacía mejor los chistes…

¿Vuestra relación termina cuando salís de plató?

D: No, no. Casi toda la gente que trabajo es así. La oficina que nos lleva la gira también son amigos. No sé trabajar sin gente con la que tengo un poco de relación personal.

Si a mi familia no le hace gracia algo, no lo hago

Otros dúos han terminado mal. Alguna discusión tendréis…

D: Muy leves. Él tiene su vida, yo mi circulo. Nos juntamos cuando nos tenemos que juntar. Somos muy generosos. Eso es la clave saber hasta dónde llega cada uno. Ninguno impone nada.  Yo sé en lo que él es bueno y él en lo que yo soy.  

En los últimos tiempos parece que hay menos libertad para hacer humor…

F: Es cierto que ahora con las redes la gente se expresa de manera anónima insultando y los colectivos exigiendo. Entiendo que una cadena o una productora no quieran tener líos. Pero, creo ahora hay mucho más respeto. El cómico se pone las pilas. Yo recuerdo que imitaba a Mariano Mariano y le decía que me daba miedo y él tenía que salir conmigo. Ahora, sin embargo, en el espectáculo que teníamos de teatro, imitábamos a El Langui y no ha habido ninguna crítica. También influye quién lo hace. Hemos hecho cosas muy bestias. Pero desde la comedia y sin ninguna maldad.

D: Somos los primeros que nos reímos de nosotros.

F:  Lo chequeamos con nuestra familia. Si a ellos no les hace gracia, no lo hago. Los límites son los que soporte mi educación, mi familia y mis amigos.