reconstrucción del templo de Venus y Roma con el Coloso de Nerón reubicado a la derecha. altair4 multimedia
Quiero ser romano: apología del Imperio del medio milenio
Si hoy tuviéramos que pagar el diezmo como los antiguos romanos, probablemente nos quejaríamos. Pero lo cierto es que nuestros impuestos actuales —IVA, tasas y otros gravámenes que suman hasta el 45-50 % de nuestros ingresos— hacen que la vaca tísica del contribuyente apenas dé leche. Mientras tanto, los puentes romanos siguen en pie después de siglos, cuando muchas obras del Estado moderno apenas sobreviven unas décadas.
Los romanos recaudaban tributos y ciertos impuestos, sí, pero siempre de manera proporcional y administrable. Hoy, en cambio, el ciudadano medio se siente exprimido: IVA, IRPF, tasas locales, contribuciones especiales… una jungla de gravámenes que ya ni deja espacio para vivir con dignidad. El Estado sigue ordeñando sin que los recursos se traduzcan en servicios que realmente perduren o mejoren la vida cotidiana; más bien, justo lo contrario.
Si cruzamos el tiempo y miramos las infraestructuras, la comparación es demoledora. Los puentes, acueductos y calzadas romanas han sobrevivido más de dos milenios, muchos aún funcionales, mientras que nuestras carreteras, el AVE y otras obras modernas parecen construidas para desmoronarse: imprevisión absoluta ante fenómenos históricos como las avenidas de la DANA; un AVE avanzando a velocidades de tortuga para evitar accidentes e incluso muertos; las carreteras deteriorándose hasta el punto de que los neumáticos casi revientan en los baches... Lo paga el ciudadano, mientras quienes deberían planificar no ven más allá de su nariz ni de su mandato. Lo que los romanos levantaban para durar siglos, nosotros lo construimos con visión corta, como castillos de arena que se derrumban al primer temporal; y la ironía, claro, no pasa desapercibida.
Propongo fundar el "Frente Cívico de la Justicia y el Orden Sostenible", que defienda la sensatez y la eficiencia en medio del caos. Cada regla absurda, cada impuesto excesivo y cada infraestructura que se nos intente imponer sería discutida con todo nuestro acierto.
Propongo la formación de un nuevo partido político, fundado en la eliminación extrema de los actuales extremismos del sistema que padecemos, en aras de lograr la perfecta ciudadanía de la que gozaron nuestros ancestros, los ciudadanos romanos.
"¡Frente al caos, orden cívico!". Sí, sí, que se oiga bien fuerte. No es solo un eslogan, es nuestro grito de guerra, nuestro sello. Cada vez que alguien vea un bache que no se arregla, le carguen con un sobreimpuesto o se monte en un AVE que va a paso de tortuga, gritad la frase y recordad siempre: vale, aquí hay gente que todavía tiene sentido común.
Porque, al fin y al cabo, si los romanos nos dieron el alcantarillado, la sanidad, la enseñanza, el orden público y puentes que duran dos mil años... nuestros políticos actuales, aparte de los baches y el IVA, ¿qué han hecho por nosotros?
Recordad: unidos, el caos no nos vencerá.
(Contacto: centurion.brian@montypython-oficial.es)