Imagen del pueblo de Albarracín.

Imagen del pueblo de Albarracín. iStock

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El pueblo medieval donde comer genial y que puedes recorrer a pie: de los más bonitos de España

Su Casco Antiguo está declarado Monumento Nacional desde 1961.

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Zaragoza
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No será la primera, ni la última vez que oigas hablar de Albarracín.

El pueblo Turolense está entre los más bonitos de España, su casco histórico está considerado Monumento Nacional, y la villa entera está propuesta para ser declarada como Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

Los orígenes de Albarracín son antiquísimos, probablemente prerromanos. Su nombre procede del celta: alb (“montaña”) y ragin (“viña” o “uva”), es decir, “montaña de uvas”, en referencia a la sierra sobre la que se asienta esta joya turolense.

Plaza Mayor de Albarracín

Plaza Mayor de Albarracín Ayuntamiento de Albarracín

La localidad cuenta con lugares de interés cultural, arquitectónico y turístico, debido a que fue habitada por celtas, árabes y romanos.

Además, el pequeño pueblo cuenta con varios restaurantes perfectos para disfrutar de la comida; pero tal vez el que más destaca es Alizia casa de comidas que acaba de cumplir 5 años con un solete de la Guía Repsol.

Dónde comer

Albarracín ofrece una excelente oferta gastronómica que combina la tradición de la Sierra de Albarracín con propuestas modernas. Aunque es cierto que allí se disfruta sobre todo, de platos típicos como el ternasco de Aragón, las migas aragonesas o productos derivados del cerdo y setas.

Restaurantes como el Señorío de Albarracín (de cocina mediterránea y española), El Portal, el Patio del Adarve o El Buen Yantar Albarracín son buenas opciones, pero como adelantábamos antes, el restaurante que destaca es Alicia.

"Platos originales con productos de temporada bien trabajados, además de contar con una bodega a la altura de sus creaciones. Merecen especial atención sus elaboraciones de caza. Una gran elección para comer por la zona", afirman desde la Guía Repsol.

"La carta no era muy larga, pero todo buenísimo", comenta una turista.

De esa carta con una oferta limitada de platos, lo que recomiendan los expertos es: Croqueta de lomo oreado, pella con vizcaína anisada y espinaca, tartar de ciervo con toffe de leche de cabra, ciruela a la brasa con anguila y mantequilla, suspiro de amante con hojaldre de manteca.

"Espectacular. Tanto la comida como la atención. Cuidan los detalles y la cocina que hacen cuidada al detalle. ¡Volveremos!" comenta un usuario en las reseñas de TripAdvisor, donde el restaurante cuenta con una nota de 4,8 sobre 5. Nada mal.

Qué ver en Albarracín

Según explican desde la Asociación de Los Pueblos Más Bonitos de España, "aquí se han encontrado pinturas de arte rupestre levantino, declaradas Patrimonio de la Humanidad, y todavía se conserva un impresionante acueducto romano del siglo I que unía Albarracín con Cella".

Durante la época musulmana, el castillo fue alcazaba de la familia bereber de los Aben Razin, de donde probablemente proviene el nombre actual del pueblo.

Más tarde, se convirtió en un señorío independiente gobernado por los Azagra hasta que, en el siglo XIII, pasó definitivamente a la Corona de Aragón.

Teruel, hogar de un mágico rincón medieval.

Teruel, hogar de un mágico rincón medieval.

Aunque un solo día puede parecer escaso para abarcar todo lo que ofrece Albarracín, lo cierto es que permite recorrer a pie sus principales atractivos si se organiza bien la visita.

Entre los imprescindibles destaca, en primer lugar, la muralla medieval que rodea la localidad, uno de sus elementos más reconocibles.

Desde sus torres, especialmente desde la del Andador, se obtienen algunas de las mejores panorámicas del conjunto histórico y del paisaje que lo rodea.

  • Muralla medieval de Albarracín, con acceso a torres y miradores panorámicos
  • Casco histórico, con calles estrechas, arquitectura tradicional y rincones como la Plaza Mayor y la Casa de la Julianeta
  • Catedral del Salvador, destacada por su interior artístico y mezcla de estilos
  • Paseo fluvial junto al río Guadalaviar, ruta sencilla con vistas del conjunto histórico
  • Museo Diocesano de Albarracín, con colección de arte religioso entre los siglos XV y XVIII
  • Castillo de Albarracín, restos de la fortaleza que explican su pasado defensivo