Javier Sánchez, Esther Latorre, Carlota Sánchez y Luis Carlos Rivera.

Javier Sánchez, Esther Latorre, Carlota Sánchez y Luis Carlos Rivera. E. E.

Sucesos

Tauste trata de sobreponerse del doble crimen un mes después: "La gente sigue triste, hubo días de una psicosis terrible"

La localidad continúa sin poder pasar página a la espera del juicio que sentará en el banquillo de los acusados a la hija mayor del matrimonio y su pareja.

Más información: La hermana pequeña de Carlota declarará por el doble crimen de Tauste: se ha personado como acusación particular.

Zaragoza
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Tauste sigue llorando a Javier Sánchez y Esther Latorre un mes después de que su hija mayor, Carlota, y su novio Luis Carlos acabaran con su vida.

Las incógnitas que rodean al caso -todavía no se sabe si fue ella quien empuñó el cuchillo o si lo hizo él- hacen que esta localidad apenas 7.000 habitantes todavía no haya podido pasar página.

La casa del matrimonio, en la que la Guardia Civil estuvo horas y horas tratando de encontrar pruebas, permanece cerrada y los vecinos y familiares del matrimonio, a la espera de "que se haga justicia".

En Tauste viven la hermana de Javier y multitud de amigos que, cuatro semanas después, siguen sin creerse lo sucedido.

El alcalde de la localidad, Miguel Ángel Francés, admite que la gente todavía sigue acordándose "mucho" del exlíder de la Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón (UAGA) y su mujer.

Se les nombra en las calles, en las casas, las conversaciones del bar...

No en vano, ambos estaban implicadísimos en el tejido social del pueblo. "Sembraban la paz con mayúsculas. Él sabía encontrar lo mejor de cada persona y ella no podía ser más cercana", recordaban los vecinos a las pocas horas de que un familiar encontrara sus cuerpos sin vida.

Francés asegura que el entorno del matrimonio "lo está pasando mal" y que cada noticia les devuelve a aquellas fatídicas horas.

A muchos todavía les viene a la cabeza el momento en el que la Guardia Civil confirmó la detención de Carlota y Luis Carlos.

Ocurrió a mediodía, apenas unos minutos después de que cerrara el velatorio, y fue un auténtico shock.

Desde entonces, cada detalle que ha trascendido ha sido peor que el anterior.

Especialmente duro ha sido conocer que Carlota usó sus propias llaves, esperó junto a Luis Carlos a que llegaran sus padres y aguardó a que Javier se quedara dormido para asestarle "un gran número de puñaladas".

Lo mismo pasó con su madre, que apareció muerta junto a las escaleras.

Tampoco se quitan de la cabeza a la Carlota que conocieron de niña, una chica "lista" y "muy meticulosa" cuya vida empezó a torcerse por lo que sus profesores calificaron de un caso de bulimia "de manual".

"No podemos hacer otra cosa que seguir la vida. Lo que ha pasado es una desgracia; una sinrazón. La gente está intentando superarlo, pero sigue triste", admite el regidor.

Él mismo recuerda que las primeras horas, cuando todavía no se había anunciado la detención de los novios, hubo una "cierta psicosis", ya que se temía que el culpable andara suelto.

Ni la Guardia Civil ni los propios vecinos tardaron mucho en atar cabos. De hecho, estos últimos eran conscientes de que algo así podía terminar ocurriendo.

"A la gente de fuera le extraña. A mí, no", afirmaba un compañero de andanzas de Javier poco después de despedirle.

Un mes clave

Embarazada y con problemas de esquizofrenia, Carlota "dependía económicamente de sus padres", según cuentan quienes mejor la conocían, y siempre que iba a su casa "había gritos".

Sin embargo, en el momento de los hechos tenía "plena capacidad para discernir el bien del mal", ya que el examen que se le practicó reveló que no tiene alteraciones en la esfera senso-perceptiva ni alteraciones cognitivas ni afectivas, que cuenta con lenguaje claro y que no presenta signos de disgregación del pensamiento.

Septiembre podría ser un mes de avances para el caso. En solo 10 días, Olga, la hermana menor de Carlota, declarará y contará su versión de los hechos.

Ella estaba viviendo en Dublín cuando recibió la noticia, aunque en los días posteriores eligió Santa Engracia, una pedanía del municipio, para recuperarse.

Su testimonio será clave para saber hasta qué punto había empeorado la relación de Carlota y sus padres. Y más teniendo en cuenta que su hermana mayor llegó a confesarle que no veía otra manera de acabar las cosas.

Según el auto de entrada en prisión de la juez de Ejea de los Caballeros, Carlota pudo impulsar a su novio a cometer el crimen.

De hecho, él mismo reconoció haber causado la muerte de ambos en el examen forense y a dos de sus amigos.

Otra decisión que no tardará en conocerse es la respuesta al recurso de Luis Carlos, que pidió salir de prisión al considerar que no hay nada que pruebe que él fue el autor material.

No obstante, todo apunta a que seguirá entre rejas.

Un día más

Tauste vivirá este 8 de septiembre como un día más. Tras el multitudinario homenaje que se produjo en las horas posteriores al crimen, que llenó el pabellón de la localidad como pocas veces se ha visto, el Ayuntamiento no tiene previsto más actos en señal de recuerdo.

Esto no quiere decir que no los haya en el futuro, aunque la intención es dejar pasar las elecciones municipales de mayo de 2027 para evitar mezclar lo político con lo emocional.

El caso sigue bajo secreto de sumario, aunque pronto podría haber novedades. Además de Olga, que se ha personado como acusación particular, la juez llamará a media docena de personas para que aporten su testimonio a la causa.

Ha de tenerse en cuenta que los propios vecinos del matrimonio habrían oído gritos de madrugada y que Luis Carlos habría intentado usar a su supuesta amante como coartada.

A esto se une otro momento especialmente importante: los cuatro fueron vistos discutiendo acaloradamente en un céntrico restaurante de la localidad dos semanas antes del crimen.

Sería entonces cuando Carlota habría anunciado a sus padres que estaba embarazada, una noticia que no fue recibida de buen grado y que pudo desencadenar todo lo que vino después.

Las pruebas les cercan

A falta del arma del crimen y de encontrar la ropa que llevaron la noche de autos, todas las pruebas parecen señalar a Carlota y Luis Carlos.

Las cámaras de seguridad de la localidad les cazaron llegando en bus a Tauste y volviendo andando a Gallur para regresar a Zaragoza en el primer trayecto de vuelta.

Por el momento, ni Carlota ha declarado contra Luis Carlos ni él se ha pronunciado en su contra.

Los dos siguen en la cárcel de Zuera a la espera de ser juzgados por un jurado popular. Ninguno ha querido colaborar hasta ahora con la Justicia.

Si todo se mantiene como hasta ahora responderán por homicidio, con penas de hasta 15 años por víctima mortal, aunque todo apunta a que finalmente se les juzgará por asesinato, con un castigo de hasta 25 años de prisión.